Daniel Farke, un intrépido alemán

Analizamos el estilo de juego del atrevido entrenador del Norwich

Tras el descenso a Championship en la temporada 2015-2016 y después de un octavo puesto en la 16-17 sin lograr el objetivo del play-off, el Norwich City, club histórico inglés con 26 participaciones en la élite del fútbol británico, decidió cambiar el rumbo. Los ‘Canaries’ necesitaban un nuevo entrenador que asentara las bases de un proyecto ganador y devolviera al equipo a la Premier League. Tomando como ejemplo el fichaje de David Wagner por el Huddersfield dos años atrás, el Norwich apostó en el verano de 2017 por Daniel Farke, otro joven técnico alemán procedente del filial del Borussia Dortmund.

Desde el primer día, Farke, sabedor de la política de traspasos y de la filosofía del club, comenzó a trabajar en las incorporaciones. Durante la primera temporada ingresó cerca de 34 millones de euros en ventas y gastó menos de la mitad, en las que su conocimiento del mercado alemán resultó ser decisivo. Talento a bajo coste para la germanización del Norwich. Así firmaron a ocho jugadores teutones, entre los que destacaron Onel Hernández (germanocubano), Stiepermann, Trybull o Leitner.

La gran estrella del Norwich en la temporada 17-18 era James Maddison y a pesar de contar con jugadores de gran calidad, el primer año de Farke resultó ser decepcionante. Acabaron la liga decimocuartos y marcaron menos goles que el Sunderland, último clasificado. Sin embargo, la junta directiva confió en el técnico alemán y decidió brindarle otra oportunidad.

James Maddison durante un partido de FA Cup con el Norwich. NORWICH CITY

El verano de 2018 no empezó del todo bien para los ‘Canaries’, ya que perdieron a sus dos jugadores más importantes. James Maddison firmó por el Leicester y Josh Murphy lo hizo por el Cardiff City. Estas dos ventas se tradujeron en 36 millones de euros, pero Farke solo reinvirtió 5. De nuevo, el alemán buscó gangas en el mercado como Emiliano Buendía (1,5 millones), Tim Krul y Teemu Pukki (ambos libres) y optó por confiar en jóvenes de la cantera como Godfrey, Lewis, Aarons o Cantwell.

Esta combinación resultó ser un rotundo éxito. El Norwich tardó en arrancar pero después de diez jornadas ya era uno de los candidatos al título. El fútbol ofensivo y de alta intensidad propuesto por Daniel Farke fue un martillo pilón hasta final de temporada. Consiguieron la Championship y el ascenso directo a Premier con Teemu Pukki como artífice (máximo goleador de la liga con 29 tantos).

El pasado mercado de traspasos no supuso ninguna revolución para los del este de Inglaterra. De nuevo invirtieron poco teniendo en cuenta el salto a la primera división, apenas 4 millones en apuntalar determinadas posiciones y ganar fondo de armario. En los primeros partidos vencieron al Newcastle y al Manchester City en su casa, Carrow Road, pero la brecha a nivel de calidad y experiencia respecto al resto de equipos de Premier pronto se ha empezado a notar. Ya son siete las jornadas sin ganar, ocupan la última posición de la tabla y las sensaciones indican que Farke tiene un duro trabajo por delante para conseguir la permanencia.

La pizarra de Farke

El sistema preferido de Farke desde que llegó a Carrow Road siempre ha sido el 4-2-3-1, un dibujo bien trabajado que, sin cambiar el enfoque general, permite realizar pequeñas modificaciones en función del rival.

En la temporada 17-18 (primer año del alemán a los mandos del equipo) el Norwich fue el conjunto de Championship que más atacó por el carril central debido a la influencia de James Maddison. Con la salida del inglés la siguiente temporada el juego pasó a las bandas, donde cobraron importancia Onel Hernández y Buendía como piezas claves del ascenso.

Once titular Norwich City. BOX TO BOX

El once titular del Norwich en Premier apenas ha cambiado respecto a la pasada campaña. La portería la sigue defendiendo el holandés Tim Krul, un guardameta muy contrastado con una larga trayectoria en la élite. Para darle recambio llegó en calidad de cedido el alemán Fährmann.

La defensa es la línea de más juventud, en la que los laterales (Lewis y Aarons) y uno de los centrales, Godfrey, son productos de la cantera. Ninguno de los tres tienen más de 22 años y son imprescindibles para Farke. En la otra posición de central han rotado Zimmermann y Hanley, pero ha sido el francés Amadou (cedido por el Sevilla) quien más partidos ha disputado.

Una de las zonas más importantes del dibujo del Norwich es el doble pivote. El año pasado Tettey fue indiscutible, pero esta temporada McLean ha ocupado su puesto. Al escocés le suele acompañar Leitner o Trybull, y en la mediapunta el espigado Stiepermann, un alemán con un exquisito toque de balón.

Onel Hernández comenzó lesionado la temporada y tuvo que ser sustituido por Cantwell, otro joven de la cantera. El inglés, mucho menos potente que el germanocubano, tiene un perfil más asociativo y da un mayor poso a las jugadas. El extremo derecho es para Emi Buendía, quien cogió el relevo de Maddison en cuanto a influencia ofensiva y pieza conectora entre el centro del campo y la delantera.

Y en punta la estrella del equipo, Teemu Pukki. Llegó a las islas después de haber jugado en Finlandia, Alemania y Dinamarca, pero ha sido en Carrow Road donde ha elevado sus registros goleadores. Como alternativas al finlandés, Farke cuenta con Srbeny y Drmic.

En una entrevista para The Independent, Farke afirmó: «No me gusta que mis equipos tengan que reaccionar y esperar al rival. Mi idea de juego es actuar y proponer, porque si puedo elegir prefiero tener el balón los 90 minutos. Para alcanzar el éxito hay que encontrar el equilibro entre la defensa y trabajar sin balón, pero nuestra principal táctica es trabajar con la posesión».

Su Norwich se cimienta desde la salida de balón del portero con los defensores en la que no le importa asumir riesgos. Los centrales tienen buen pie y pronto conectan con los pivotes para que los laterales se proyecten en ataque. Es aquí en las bandas donde los ‘Canaries’ marcan la diferencia. Los laterales siempre acompañan los ataques y suben hasta línea de fondo.

Por la derecha, Emi Buendía se empareja con Aarons (mejor jugador joven la pasada campaña en Championship) y libera el carril para que sea ocupado por el inglés y por la izquierda, Cantwell hace lo propio con Lewis. Cuando entra en la ecuación Onel, Lewis no sube tanto, ya que el germanocubano es un jugador que pisa menos las zonas centrales y suele driblar para buscar la jugada individual.

SITUACIONES EN DEFENSA (norwich vs city)

Defensivamente, su presión es muy efectiva. El equipo cierra con un 4-4-2 en el que la primera línea de presión la forman Pukki y Stiepermann. A veces cierran en un 4-3-3 en bloque medio dependiendo si el rival ataca por las bandas o por el centro. Por lo general suelen presionar bien provocando pérdidas de balón que se convierten en valiosos contragolpes.

El Huddersfield de David Wagner practicaba un fútbol muy atractivo en Championship y cuando dio el salto a Premier se convirtió en un conjunto mucho más pragmático y defensivo. Esto también le está pasando al Norwich, ya que no siempre puede implantar su estilo y debe replegarse ante los equipos punteros de la liga.

Sin embargo, cuando los rivales les dejan, los ‘Canaries’ juegan con el balón de una manera excelente. Tienen paciencia cuando la necesitan y no les quema el balón. Además, gozan de un dinamismo implacable para atacar los espacios.

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