Fabinho en la nueva época de los mediocentros

El brasileño, hasta ahora mediocentro contracultural, se ha visto obligado a readaptarse siguiendo la corriente de los tiempos

Primero fueron los dinosaurios, luego los líberos y ahora los mediocentros. Cuando los mediapuntas empiezan a reaparecer da la impresión que los pivotes están migrando de su posición. Los más técnicos se están convirtiendo en interiores ‘box-to-box’ (véase el caso de Frenkie de Jong), mientras que los de corte más defensivo han retrasado su posición a la de central.

En un pasado todos esos centrales con buena salida de pelota habrían jugado por delante de la defensa para explotar su buen trato de balón en el centro del campo. Jugadores como John Stones, cuyas dotes defensivas nunca han sido su principal virtud, pese a sus buenas dotes con el esférico.

En la época de éxodo de los mediocentros figuras como la de Fabinho van en contra de la cultura dominante. El brasileño combina una buena salida de balón con unas dotes defensivas espléndidas. El del Liverpool recorrió el camino inverso a lo que hoy en día parece natural. Salió del Real Madrid siendo un buen lateral y en el Mónaco se convirtió en mejor mediocentro. Tanto como para fichar por el equipo rojo de la ciudad de los Beatles y convertirse en un corista de lujo de la orquesta que conquistó la Champions League y la Premier League.

Esta temporada ha disputado 3.433 minutos, un promedio de 82 por encuentro. Solo en siete partidos ha sido suplente (Leeds United, Lincoln City, Arsenal, los dos partidos contra el Midtjylland, Atalanta y Fulham). La cuestión es que los problemas con las lesiones del equipo le han obligado a desplazarse a la posición de defensa, donde ha jugado 2.010 minutos, el 59 % del total, 84′ por partido. Más de quinientos minutos menos de los que ha disputado en su posición la de pivote, 1.423′ (79′ por partido).

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Fabinho solo ha sido suplente en siete partidos esta temporada. LIVERPOOL FC

Como central llama la atención su capacidad a la hora de lanzar balones largos. Fabinho promedia siete balones largos de media por partido, con un éxito del 59 %. Unas cifras muy elevadas que contrastan con las que produce jugando como pivote, donde solo intenta cuatro balones largos por partido con un éxito del 46 %.

Por el contrario, al jugar más retrasado se ve inmerso en menos duelos rasos. Solo cuatro por los siete duelos en los que compite cuando actúa de pivote, algo coherente atendiendo al sistema de juego del Liverpool que apuesta por presionar arriba con delanteros y mediocentros. Todo lo contrario sucede con los duelos aéreos, en os que no solo promedia el doble que de pivote (4 – 2) con un éxito superior (48 % – 52 %). Sin embargo, esta tasa oscila bastante en función del perfil en el que actúa Fabinho. Cuando ejerce de central por el flanco izquierdo el éxito en los duelos aéreos asciende al 54 %, mientras que por el lado derecho decae hasta regresar al 48 % promediado como pivote.

Jugando como pivote vemos un jugador agresivo, que promedia dos entradas y dos intercepciones por solo un despeje y 0,22 disparos bloqueados por partido. En cambio, cuando atendemos a los partidos que ha jugado como central vemos que su rol ha variado en función del perfil por el que se ha desempeñado, lo que habla de un jugador todavía más versátil de lo que a priori puede parecer.

Por el lado derecho vemos un jugador más inmerso en tareas puramente defensivas, que promedia dos intercepciones, dos entradas y tres despejes por partido. La tarea en la que se ve menos cómodo es la defensa del área, pues en ninguna posición alcanza el disparo bloqueado por partido, aunque el ratio más alto sigue promediándolo como central derecho (0,44 por partido).

Klopp: Why I'm so excited about Fabinho signing - Liverpool FC
La llegada de Fabinho fue una de las que acercó al Liverpool a su sexta Champions y su primera Premier League. LIVERPOOL FC

Por la izquierda, en cambio, Fabinho ejerce de un central más creativo que defensivo. No solo intercepta menos (0,93 por partido), sino que es regateado en menos ocasiones (solo 0,47 por partido, 7 en total). En cambio, llama la atención los cuatro pases clave que ha dado jugando en esta posición, más que jugando de pivote (3) y en la derecha (0). No solo en términos absolutos, sino también en relativos (0,27 pases clave por encuentro frente a los 0,17 que ha dado jugando de centrocampista).

Pese a todo, la mejor versión de Fabinho esta temporada se ha visto cuando este ha jugado en la medular. Ya no es solo que él, a título individual, luzca más en esta posición. También el equipo agradece tener a alguien de sus características en esta posición. La ausencia de un futbolista tan puro de contención en la sala de máquinas obliga a trastocar todo el sistema defensivo del equipo, que tiene que no es capaz de presionar tan arriba y tiene que retrasar su bloque defensivo a una zona donde todo el conjunto no se siente tan cómodo.

Por tanto, Fabinho no es solo un jugador que van en contra de su ADN como brasileño (más leñero que sambero), sino también contra el paso del tiempo, que amenaza con acabar con su posición. En un fútbol en el que a los pivotes se les exige llegada para convertirse en interiores o retrasar su posición para dar una salida limpia desde la línea defensiva, él guarda su sitio en la medular. Un caso particular en la nueva era de los mediocentros.

¿Cómo llega el Villarreal a la final de Europa League?

Información y datos para conocer el equipo al que se va a enfrentar el Manchester United

Este miércoles, Manchester United y Villarreal CF disputarán la final de Europa League en el Arena Gdansk. En las siguientes líneas encontrarán información y datos para conocer mejor al equipo que en unas horas se enfrentará a los ‘Red Devils’.

El Villarreal CF es un club de una ciudad de 50.000 habitantes, situada en la provincia de Castellón (Comunitat Valenciana). En 1990 disputaba sus partidos en Tercera División, hasta que en 1997 fue rescatado por Fernando Roig, artífice del equipo que hoy conocemos (uno de los mejores conjuntos y canteras de España). Después de 20 años en la élite y cuatro semifinales europeas, esta es su primera final. Un partido que es el culmen a todo el trabajo llevado a cabo en 98 años de historia.

El Submarino Amarillo ha quedado séptimo este año en LaLiga clasificando a Conference League, por lo que una victoria esta noche le llevaría a la Champions de la temporada que viene. En esta UEL aún no ha perdido: 12 victorias y dos empates en 14 encuentros. En todos ellos dominó y fue por delante en el marcador, consiguiendo un total de siete porterías a 0. Podrían igualar el récord del Chelsea, que se coronó campeón sin perder un solo partido.

Manu Trigueros, centrocampista del conjunto ‘groguet’, ha señalado: «Este es el partido de nuestras vidas». El central Pau Torres, nacido en Villarreal, ha apuntado: «El United es el favorito en la final. También lo era el Arsenal en semis, y lo eliminamos«.

Algunos datos para la final

  • Diego Forlán jugó para Manchester United y Villarreal
  • El presupuesto del United es cinco veces mayor que el del Submarino Amarillo
  • Quinta final continental de Unai Emery, que ganó tres seguidas con el Sevilla (2014, 2015, 2016) y perdió una con el Arsenal (2019)
  • El Manchester United opta a conseguir su noveno título internacional. Hace cuatro años que no gana un título. Cuenta con una Europa League conseguida en 2017 y tres Champions en sus vitrinas
  • El United no podrá contar con su capitán Harry Maguire, lesionado del tobillo hace dos semanas. Phil Jones y Antony Martial tampoco han entrado en la lista
  • En el Villarreal Iborra es baja, Chukwueze es duda y Emery lo ha descartado por no llegar en condiciones. Foyth está recuperado y lleva casi dos semanas trabajando con el grupo
  • En la temporada 05-06 Solskjaer estaba en el Manchester United que empató dos veces a 0 contra el Villarreal. En la 08-09 volvieron a empatar dos veces a 0. Esto coloca al Villarreal como único equipo del mundo que se ha enfrentado a los ingleses sin haber encajado

¿Cómo juega el Villarreal?

El Villarreal hace servir un 1-4-2-3-1 o un 1-4-4-2 asimétrico. Por la izquierda el encargado de dar amplitud y profundidad es el lateral izquierdo, mientras el interior suele pasar a zonas interiores para ofrecer una línea de pase adelantada a los centrocampistas. La zona de interior izquierdo la suele ocupar Trigueros o Moi, dos interiores con alma de centrocampistas. A su lado Alfonso Pedraza es el que más minutos tiene, pero también están jugando Pervis Estupiñán y Alberto Moreno.

Por la derecha el interior hace las veces de extremo en ataque, con un lateral más conservador. Este suele ser Juan Foyth o Mario Gaspar, por delante actúa preferentemente Samu Chukwueze o, en su lugar Rubén Peña o Yéremy Pino.

Por el centro Dani Parejo se encarga de gestionar la salida de pelota, bien ocupando el espacio del lateral en una salida de cuatro mientras este se coloca como extremo, bien ejerciendo de pivote por delante de la salida de tres donde el tercer elemento puede ser o el lateral derecho. Los dos mediocentros posicionales tienen un recorrido muy largo que les lleva desde área propia para gestionar la salida hasta área contraria, donde suelen asomarse con asiduidad. Parejo es indiscutible, mientras su acompañante suele ser Capoue o, en su defecto) Foyth o Coquelin.

Gerard Moreno es el eje sobre el que pivota todo el ataque del Villarreal. En situaciones de presión, ofrece una línea de pase en el segundo cuarto de campo para girar el equipo y salir jugando. Se mueve por todo el frente de ataque como un mediapunta, pero también pisa el área como un delantero. En todo caso, su mayor área de acción suele desviarse más hacia la derecha. Cuando no está su rol no lo ejerce un delantero puro (pese a haber tres en la plantilla) sino un mediapunta (Yéremy Pino, Moi Gómez o Many Trigueros).

Por delante el delantero suele tener poca incidencia en el juego. En fase de salida ofrece una línea de pase para poner a sus compañeros de cara jugando al primer toque y en zona de finalización, al contrario que Gerard, que suele hacer valer su calidad técnica, los delanteros del Villarreal suelen enfocarse en atacar el espacio o combinar con sus compañeros para que sean estos los que puedan finalizar. Una vez instalados en el área la mayoría de sus movimientos van destinados a sacar de zona a los centrales para permitir que Gerard Moreno pueda recibir en zona de remate. No hay un titular fijo, desde año nuevo la posición se debate entre Carlos Bacca y Paco Alcácer.

Este plan es el que Emery trató de poner en práctica a principio de temporada, pero tras la debacle del Camp Nou en la que recibieron cuatro goles en la primera mitad, Emery cambió el estilo hacia un 1-4-3-3 que mutaba en 1-4-4-2 en defensa. En él los extremos se metían por dentro como mediapuntas para que los carrileros pudieran aparecer como extremos.

Sin embargo, la plaga de lesiones y el bajón de rendimiento de hombres importantes como Moi Gómez, así como el momento de forma de jugadores a la postre importantes como Juan Foyth o Samu Chukwueze ha provocado el retorno al 1-4-4-2.

Con el 1-4-3-3 el Villarreal era un equipo neurótico, que ordenaba por dentro para aprovechar las rupturas de los carrileros por fuera. Sin embargo, con el 1-4-4-2 el equipo busca organizar por izquierda con Parejo, Pau Torres y Trigueros para después percutir por el lado derecho. Véase como ejemplo el partido contra el Arsenal, en el que las conducciones de Foyth previo cambio de orientación desde la izquierda hicieron papilla el sistema defensivo del Arsenal.

El 1-4-4-2 también incentiva la dependencia del Villarreal de Gerard Moreno, que pasa de ser una pieza importante al engranaje que lo sustenta todo. En el 1-4-3-3 el delantero catalán actuaba como extremo derecho en el tercer cuarto de campo para ocupar el intérvalo entre líneas junto al otro extremo. En el 1-4-4-2 es el jugador que todos buscan y su área de influencia pasa del costado derecho a todo el frente de ataque.

En defensa el Villarreal cuenta con Pau Torres y Raúl Albiol, dos centrales pesados y poco agresivos, que sufren a campo abierto y que tienen muy buena salida de balón. La razón del 1-4-4-2 en defensa es tener lo más arropados a los dos centrales en su área para evitar que tengan que salir en exceso. Los laterales también son bastante sólidos en el uno contra uno y difíciles de superar y los interiores no dudan en colocarse junto a la línea de cuatro si el rival proyecta en exceso a sus laterales.

El Arsenal sueña con su segunda final de Europa League

Los ‘Gunners’ consiguieron rascar un gol en los últimos minutos contra el Villarreal que les da esperanzas para la vuelta

El fútbol es inesperado e impredecible. Una montaña rusa de emociones que te puede llevar de lo más alto al fondo del abismo en cuestión de minutos. Y viceversa. El pasado jueves el Arsenal parecía contra las cuerdas cuando en cuestión de diez minutos, la eliminatoria dio un vuelco y la esperanza regresó a la bancada ‘Gunner’.

La primera mitad del encuentro fue un monólogo del Villarreal, que rara vez dejó que el rival le arrebatase la pelota. Ambos conjuntos comenzaron el partido buscando recuperar el balón en zonas  adelantadas. Tanto Arteta como Emery desplegaron sobre el campo una presión al hombre para evitar que su rival progresase con facilidad.

El Villarreal emparejaba a sus dos puntas con los dos centrales mientras los interiores buscaban a los laterales y los centrocampistas a los pivotes. Esto cortaba cualquier vía para hacer llegar el balón arriba a Martin Odegaard y Emile Smith-Rowe y obligaba a buscar en largo a Bukayo Saka y, sobre todo, Nicolas Pépé.

Pepe on free-kicks, confidence, Auba and Laca | Quotes | News | Arsenal.com
Uno de los envíos largos del Arsenal casi da con un penalti sobre Pépé, pero el VAR lo anuló por mano previa del costamarfileño. ARSENAL FC

El Arsenal, mientras tanto, cometió el error de dejar sin vigilar a los centrales groguets. Saka y Pépé presionaban el pase sobre los laterales, mientras Smith-Rowe y Odegaard taponaban el pase sobre Étienne Capoue y Dani Parejo. Esto permitía que el triángulo Albiol-Rulli-Torres iniciase el juego desde atrás. El partido de los centrales con balón fue encomiable con un 90 % de acierto en el pase cada uno.

El Villarreal, acostumbrado a jugadas iniciadas en corto no tuvo problemas para forzar las sobrebasculaciones de los ingleses. Bien sea en corto o en largo, el Villarreal conseguía encontrar una salida a la presión del Arsenal. En ello fue clave la actuación del sector izquierdo con Pau Torres (seis de ocho envíos en largo completados) y Dani Parejo (cinco de seis envíos en largo completados), así como Manu Trigueros en zonas más adelantadas.

El submarino amarillo aglutinaba el juego en ese costado y luego desahogaba buscando en largo a los jugadores de banda derecha. Concretamente Juan Foyth resultaba imparable para el costado izquierdo del Arsenal. Sus arrancadas permitían al Villarreal llegar al área rival.

De hecho, el primer tanto del encuentro nació de una de ellas. El lateral derecho conducía y descargaba para Samu Chukwueze, que penetraba desde la derecha para asistir a Manu Trigueros. El nigeriano iba así a lograr una asistencia en el primero de sus dos pases clave para que el 14 anotase con su único disparo del encuentro.

Otro camino para progresar del Villarreal fueron los envíos en largo hacia sus puntas. Tanto Paco Alcácer como Gerard Moreno tuvieron una tasa de acierto en los duelos aéreos superior al 50 %  y sirvieron de boyas para poner a sus compañeros de cara al arco de Bernd Leno para así poder correr.

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Manu Trigueros después de anotar el primer gol del partido. VILLARREAL CF

Cuando las piernas empezaron a desfallecer las presiones bajaron y el juego se estabilizó. El Arsenal tuvo entonces un breve momento de dominio antes de que el Villarreal le arrebatase la batuta del partido. En este periodo el equipo de Mikel Arteta atacaba con los dos extremos ensanchando la defensa local mientras Smith-Rowe y Martin Odegaard percutían sobre los intervalos entre los centrales y los laterales o los mediocentros. Sin embargo, tanto Pau Torres como Raúl Albiol estuvieron contundentes defendiendo su zona y disuadiendo los envíos  que buscaban a sus pares.

En la elaboración del juego, además, el Arsenal actuaba en contra de sus intereses. Tanto Odegaard como Dani Ceballos lateralizaban su posición para generar superioridades en los costados con los laterales y los extremos. Pese a ello, lejos de aprovechar estas ventajas los de Arteta salían por dentro a través de Thomas Partey y Emile Smith-Rowe, pese a ser la zona más congestionada por su rival.

Esto cuando el Arsenal buscaba salir por bajo. Aun así, cabe remarcar el hecho de que los ‘Gunners’ trataron de encontrar Pépé en largo. No obstante, la solidez de un omnipresente Foyth y la atención de Gerónimo Rulli, presto a cubrir la espalda de los defensores, permitieron abortaron todos los intentos.

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La ciudad de Villarreal dio un gran recibimiento a un partido para la historia. VILLARREAL C.F.

Como ya se ha dicho antes, la fase de dominio con balón del Arsenal fue fugaz y dio paso a la dictadura de los jugadores del Villarreal. Ahí llegó otro de los errores garrafales del Arsenal. Pablo Marí dejó que Gerard Moreno cayese entre líneas para organizar a su equipo y favorecer el control. No es que el defensa español perdiese los duelos, sino que ni siquiera los buscaba. Prefería guardar su posición.

El delantero español aprovechó el vacío a nivel defensivo que había en la medular del Arsenal. El partido sin balón de Thomas Partey y Dani Ceballos fue pobre y así lo refrendan los números: los dos perdieron un total de 10 duelos y fueron regateados tres veces.

Nada que ver con el partido del otro defensor, Rob Holding. El central inglés se benefició de la pasividad de Paco Alcácer, que solo tocó nueve balones, y estuvo imponente en los duelos. Su acierto en los balones aéreos fue del 80 % (solo perdió uno de los cinco duelos por alto en los que se vio implicado) y por bajo fue del 60 %.

Pese a todo, el intervencionismo de Arteta acabó solventando los problemas de su equipo. En la segunda parte los ingleses volvieron a presionar como en la primera y encerraron al Villarreal que, confiado por el marcador, decidió replegarse sobre su área. En este sentido la defensa del submarino amarillo estuvo encomiable repeliendo las llegadas por banda de los extremos y sus centros al segundo palo.

Raúl Albiol ganó los cuatro duelos por bajo en los que se vio inmerso y fue el jugador que más balones tocó del equipo. VILLARREAL CF

El Villarreal había introducido una variación táctica en la media parte con esta intención. Unai Emery sacaba a Paco Alcácer para dar entrada a Francis Coquelin, en un rol distinto al habitual. Lejos de actuar de centrocampista de contención, el francés trabajó la espalda de Gerard Moreno, a quien sirvió una gran ocasión en uno de sus tres pases clave (el que más del encuentro en solo 45 minutos de participación).

Los locales se defendían y salían con peligro. Un panorama desesperanzador para el Arsenal, que tornaba más oscuro cuando en el minuto 57 Daniel Ceballos veía la segunda amarilla. El Arsenal tocaba fondo temía la llegada de un tercer tanto que le echase definitivamente de la eliminatoria.

En lugar de ello, entre las nubes asomaría un rayo de luz que se tornaría en mañana veraniega en cuestión de diez minutos. Primero Juan Foyth se lesionaba en el minuto 67, acto seguido Saka provocaba el penalti del 2-1 en el minuto 72 y Capoue culminaba la peor de las desgracias con un resbalón que le costó la segunda amarilla y una lesión que le obligó a abandonar el encuentro en camilla.

13 minutos le quedaron al Arsenal, que no consiguió en ellos igualar la eliminatoria. No es malo tampoco el resultado. El gol de Pépé es oro que los de Arteta querrán guardar en el Emiriates para lograr así su segunda final de Europa League en los últimos tres años.

Olivier Giroud y la simplicidad del fútbol de la calle

El delantero francés, eterno incomprendido, se reivindica día tras día para cerrar la boca de todos aquellos que le dan por muerto

A veces complicamos el fútbol en exceso. Este es simple y, en ocasiones, sus campos se asemejan a los patios de la escuela. Aquellos tiempos en que los más habilidosos eran delanteros y los menos técnicos se encomendaban al oficio defensivo o, directamente, a la portería.

En todo equipo había un jugador diferente, el que todos querían a su lado. Ese no era el típico regateador que marcaba diferencias a nivel individual, era el compañero que realmente comprende el juego y que, con un mínimo de esfuerzo, conseguía hacer que sus amigos se creyesen comparables al Messi, Ronaldinho o Maradonna de turno.

Precisamente ese tipo de jugador es Olivier Giroud. Mientras los regateadores y los desequilibrantes se llevan los focos, el bueno de Olivier marca la pauta. Un futbolista que puede que, físicamente, no disponga de aptitudes para ser diferencial, pero que comprende el juego como nadie y sobresale para callar las bocas de todos sus detractores.

Antes de llegar a Inglaterra, Giroud ganó la liga francesa con el Montpellier siendo el máximo goleador. MONTPELLIER FC

Un ‘tronco’ con mucha calidad

Siempre habrá quien le llame «tronco», «oportunista» o «malo» sin ningún tipo de eufemismo. Gente incapaz de apartar los ojos del escenario para tratar de entender el trabajo que se esconde detrás del telón. No obstante, el fútbol también acaba poniendo a cada uno en su lugar.

Y es que es cierto que Giroud marca pocos goles (de ahí la mayoría de críticas que recibe), pero cuando lo hace demuestra toda su calidad. La chilena con la que decantó el partido ida contra el Atlético de Madrid no es más que una tantas obras de arte firmadas por Olivier. Cómo olvidar aquel gol que anotó contra el Crystal Palace en 2017, tanto que fue galardonado con el premio Puskas de mejor gol de la temporada.

Aunque cuando le veamos nuestros prejuicios nos retrotraigan a un rematador puro que carga el área a base de testarazos, la realidad es que el delantero del Chelsea representa todo lo contrario. Lejos de ser un nueve clásico, Giroud es uno de esos delanteros que necesitan estar en contacto con la pelota continuamente. Su infinita calidad hace que se aburra alejado del juego, lo que le lleva a apartarse de la zona de remate para bajar a buscar el balón. Como buen telonero, el francés se ennegrece para potenciar el brillo de sus compañeros.

Un monte inexpugnable para Giroud

Aún así, no todo es bonito en el ex de Montpellier. Su falta de gol y su ansia de balón le comportan una serie de críticas, que no siempre son infundadas. En equipos que se sirven de más de un mediapunta, como puede ser este Chelsea de Thomas Tüchel, el rol de Giroud puede llegar a ser redundante.

La ley de rendimientos decrecientes de la economía explica que el exceso de trabajadores puede provocar que se llegue a un punto en que el crecimiento marginal (el crecimiento añadido con la adición de un nuevo trabajador) sea negativo. Esto es lo que sucede cuando Giroud se descuelga en este Chelsea. No solo deja al equipo sin referencia, sino que congestiona la zona de creación reduciendo el radio de acción de compañeros cuya función principal sí es la de organizar el juego. Así es como el intrusismo involuntario de Giroud lastra a su equipo.

Fédération Française de Football
Giroud es el segundo máximo goleador de la historia de Francia con 44 goles, solo siete por debajo de Thierry Henry. FFF

Una crítica tan cierta como injusta, ya que no se puede pedir a un jugador que se revele contra su esencia a sus 34 años de edad. Los achaques que le hacemos a Olivier se los haríamos a cualquier otro jugador inmerso en un contexto que potencia otras características en detrimento de las propias. Un talento como el de Giroud no es fácil de embotellar, ni siquiera por él mismo. La cabra tira al monte y Olivier busca la pelota.

Pese a ello, no cabe duda de que si preguntásemos a Griezmann, Mbappé, Alexis Sánchez, Werner o cualquier otro futbolista que haya compartido césped con él, seguro que el bueno de Giroud sería el compañero que escogerían para jugar en el patio del colegio. Un jugador que evidencia que el fútbol es simple, aunque muchas veces lo queramos complicar. No importa si eres un delantero habilidoso o un defensa toscón, al lado de Olivier la vida va a ser más sencilla.

Chelsea vs Atlético por un pase a cuartos de Champions

Los ‘Blues’ visitan el Wanda Metropolitano con la esperanza de encarrilar los octavos de final

Estamos siendo injustos con Thomas Tuchel, para bien y para mal. Nuestra ansia de conclusiones nos invita a sacarlas con premura, pese a que la muestra de partidos de su Chelsea es ínfima. Las hay positivas y negativas, pero, sobre todo las hay infundadas. En redes sociales, mucha gente que lleva el cargo de opinador por profesión no duda un segundo en colgar la etiqueta de éxito o fracaso a este proyecto deportivo cuando todavía está buscándose a sí mismo.

Hasta la fecha, las pruebas a las que se ha enfrentado el Chelsea no son suficientemente concluyentes. Unos Wolves en el limbo, un Burnley necesitado de reconstrucción, un Tottenham sin rumbo, un Sheffield United desahuciado, un Newcastle en declive y un Southampton que se crece ante los grandes no pueden determinar el rumbo de una trayectoria.

Lo que sí puede hacerlo es el partido de hoy. Tuchel se enfrenta al que, sin duda, es el reto más exigente de su breve etapa a los mandos del Chelsea. Un Atlético de Madrid, hambriento de triunfos, le espera con las espadas por todo lo alto con la esperanza de seguir en la competición.

Es cierto que los equipos españoles no están dando la talla en Europa. El Borussia Dortmund derrotó al Sevilla, el Paris Saint-Germain endosó cuatro goles al Barcelona y el Manchester United hizo lo propio con la Real Sociedad. Pero no por ello deben confiarse los londinenses. En el mundo de los ciegos, el tuerto es el rey y el Atlético de Madrid a día de hoy ostenta el liderato de la liga española.

En este sentido, los españoles llegan al partido bien posicionados en la clasificación, pero con malas sensaciones en cuanto a su juego. Dos empates y una derrota exhiben las vergüenzas de un equipo que insiste en transmitir un mensaje de confianza en su lider: el ‘Cholo’ Simeone.

Frente a ellos, un Chelsea novedoso que tras el fin de la era Lampard ha conseguido escalar hasta llegar a los puestos de Champions. Si bien no podemos juzgar todavía qué es lo que va a ser el equipo de Tuchel, cuando miramos los fríos datos se percibe una mejoría: cuatro victorias, dos empates y ninguna derrota con solo dos goles en contra y la imagen de un equipo dominante desde lo posicional.

Informe del partido: Southampton 1 Chelsea 1 | Sitio Oficial | Chelsea  Football Club
El Chelsea empató su último partido, contra el Southampton. CHELSEA

No obstante, la Champions es un mundo paralelo. Una competición especial con la capacidad de cambiar dinámicas y resucitar equipos que se daban por muertos. No hay más que mirar la trayectoria del Atlético de Madrid esta campaña, que dominaba en España a la vez que sufría para puntuar en la fase de grupos. También nos sirve de ejemplo el Chelsea. Con Lampard a los mandos presentaba serias dudas en Premier mientras mandaba en su grupo de la Champions.

Choque táctico entre dos realidades

Aunque no podamos analizar la calidad del juego del Chelsea, los partidos ya disputados sí nos permiten identificar cómo juega el equipo de Tuchel. El alemán ha ideado un sistema capaz de batir tanto presiones elevadas como bloques bajos. A través de la dualidad de su centro del campo el Chelsea está preparado para afrontar cualquier traba que le proponga el Atlético de Madrid.

Exclusive Mateo Kovacic interview part one: on Chelsea coming at the best  moment, playing with Jorginho and his goalscoring quest | Official Site |  Chelsea Football Club
Mateo Kovacic se ha hecho fuerte en el centro del campo junto a Jorginho. CHELSEA

Con casi total seguridad el Atlético va a apostar por defenderse con un bloque bajo. El desgaste que la edad ha hecho en el físico de Luís Suárez le incapacita para llevar a cabo presiones elevadas. Esta situación condiciona al Atlético de Madrid en fase defensiva, pero también en la ofensiva. Los rojiblancos se ven obligados a recuperar cerca de su área, pero la condición de su nueve dificulta las transiciones rápidas.

Así las cosas, además de un bloque bajo defensivo, el Chelsea tendrá que enfrentarse a un juego posicional de ritmos bajos que centra su desequilibrio en determinadas piezas individuales. Concretamente la de Marcos Llorente es la más peligrosa en este aspecto. También deberá tener cuidado el Chelsea con Joao Félix, quien suele abandonar la zona de mediapuntas para organizar el juego desde el centro del campo e instalar a su equipo en la parcela rival.

Champions League flops could hand Liverpool another chance to get creative  and revive careers - Liverpool.com
En su partido de consagración, Marcos Llorente logró eliminar al Liverpool de Jürgen Klopp de la Champions. LIVERPOOL

El de Simeone es un equipo complicado de presionar por la presencia de otro de sus puntales en la sala de máquinas. Koke ha retrasado su posición en el campo para ser el ancla que dirige el avance del equipo desde atrás. Además, la incorporación de Mario Hermoso como tercer central por banda izquierda permite al equipo progresar a través de sus pases tensos.

En este sentido, el Chelsea deberá hacerse fuerte cerca de su área donde afrontarán la amenaza de Luís Suárez. El uruguayo se ha convertido en el goleador del Atlético de Madrid. Si Thiago Silva, César Azpilicueta y compañía evitan que el ex del Barcelona reciba con comodidad en el área habrán desarticulado la principal amenaza de sus rivales.

A nivel ofensivo será clave el papel de Timo Werner, Mason Mount y, sobre todo, Callum Hudson-Odoi. Frente a un Atlético con problemas para frenar al Chelsea lejos de su área, el papel de los delanteros ‘Blues’ será clave para abrir el cerrojo de Simeone.

Hudson-Odoi on the wait for his first league goal and his burgeoning  right-sided relationship with Reece James | Official Site | Chelsea  Football Club
Callum Hudson-Odoi se ha vuelto fundamental para el esquema de Tomas Tüchel. CHELSEA

La forma en que lo hagan dependerá de la posición de Callum Hudson-Odoi. Que el inglés actúe como carrilero o como mediapunta/delantero definirá el cómo de directo y vertical quiere Tuchel que sea su equipo. Si es Reece James quien se ubica en el carril diestro el Chelsea deberá buscar organizarse para que el balón llegue en ventaja a Hudson-Odoi para que haga valer su desequilibrio.

También será fundamental la reacción de los atléticos frente a los desmarques de Timo Werner. En el último tramo de juego el Chelsea articula su ataque en base a los apoyos de Werner. Si cuando el alemán sale a apoyar a sus compañeros es perseguido por su defensor, el ataque londinense se va a enfocar en atacar el posible desajuste que esta ayuda genere en el esquema de Simeone. Si Werner consigue recibir en izquierda, el Chelsea organizará su juego en este costado para luego finalizar la jugada por el opuesto.

El principal hándicap del conjunto de Tüchel se haya en área contraria. Si Werner ni ninguno de los delanteros puros está siendo lo suficientemente efectivo como para transformar en cifras el dominio ‘Blue’. Esto, sumado a la presencia de Jan Oblak bajo palos puede dificultar el camino de un Chelsea que necesitará anotar fuera de casa para guardarse las espaldas en caso de empate global.

Club Atlético de Madrid · Web oficial - Jan Oblak, Trofeo Zamora de la  temporada 2018-2019
El nombre de Jan Oblak ha sonado en numerosos veranos para reforzar al conjunto blue. ATLÉTICO DE MADRID

Un clásico del futbol europeo

Si atendemos a las últimas ediciones de la UEFA Champions League veremos como los encuentros entre Chelsea y Atlético de Madrid son habituales. Desde 2009 los dos equipos se han visto la cara hasta en nueve ocasiones (ocho en Champions y una en la Supercopa de Europa).

La primera vez que lo hicieron el enfrentamiento se saldaba con mala fortuna para los españoles. En en encuentro de ida de la fase de grupos el Chelsea pasaba por encima de ellos con un duro 4-0. Aún así conseguirían empatar a 2 en el estadio Vicente Calderón.

Los colchoneros se tomarían su particular revancha tres años después. El Atlético se presentaba en la final de la Supercopa de Europa como campeón de la UEFA Europa League frente a un Chelsea que había derrotado al Bayern de Münich en la final de la Champions. Pese al favoritismo de los ingleses serían los españoles quienes se impondrían con un hat-trick de Radamel Falcao en 45 minutos.

Chelsea FC Español en Twitter: "🎂 Feliz cumpleaños, @FALCAO 🎂⚽️ ¡Y  arriba, Colombia! 🇨🇴👊🏽… "
Años después Radamel Falcao vestiría la camiseta del Chelsea como cedido. CHELSEA

No quedaría ahí su vendetta. Dos años después, con José Mourinho al mando, el Chelsea se vería las caras con el Atlético de Madrid en las semifinales de Champions. Volvería a llevarse el gato al agua Simeone, que consiguió llevar la eliminatoria por donde le interesaba: en la ida logró un empate a cero y en Stamford Bridge endosó un 1-3 a los londinenses, a la postre definitivo.

Ya la última vez que se enfrentaron la diosa victoria sonrió a los jugadores de Antonio Conte, por aquel entonces entrenador ‘Blue’. El Atlético caía por 2 goles a 1 en la primera visita del Chelsea al Wanda Metropolitano, pero lo peor estaba por venir. Tras dos calamitosos empates contra el Qarabag, los madrileños visitaban Stamford Bridge con la necesidad de ganar para progresar. Y no lo conseguirían, pues, el gol de Saúl Ñiguez sería respondido por Eden Hazard, que con una magnifica jugada forzaría el autogol de Stefan Savic que les mandaría a la Europa League.

Cuatro años han pasado desde aquel desastroso día para la memoria atlética, no cabe duda de que el equipo español no han olvidado aquella noche. El recuerdo de su amarga eliminación será un aliciente que expoliará un gran partido en el que el Chelsea de Tomas Tuchel se consagrará. ¿Como un éxito o como un fracaso? Ya lo veremos.

Los prejuicios del Aston Villa y el cortoplacismo del fútbol

Los villanos han sabido reinventarse para hacer frente a los prejuicios y asomarse con peligro a las plazas europeas

Los aficionados al fútbol tendemos a ser impacientes. El creciente resultadismo que invade el mundo del balompié hace que muchas veces prejuzguemos a los equipos, jugadores o incluso las ligas de manera muy prematura. Sin embargo, el tiempo es sabio y termina dando la razón a quienes, expectantes, atienden a la evolución de los acontecimientos.

El año pasado pocos habrían apostado por la continuidad en primera división de un Aston Villa que no demostró estar preparado para el primer nivel en ninguna de sus líneas: delanteros poco inspirados, centrocampistas no demasiado finos y defensas inofensivos frente a porteros inseguros. Solo Jack Grealish, ayudado por John McGinn, pudo conseguir la salvación de los villanos en la pugna por ver quien hacía más méritos por acabar cayendo en la Championship.

Con tales precedentes incluso los aficionados más acérrimos del club de Birmingham mirarían con escepticismo y temor el año que se avecinaba. El portero suplente del Arsenal, un lateral y un delantero (escandalosamente caro) de segunda división, un extremo fracasado en Francia y un mediapunta exiliado del Chelsea no eran valores que invitasen a soñar a los seguidores del Aston Villa y, mucho menos, al resto de futboleros.

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La salvación postpandémica del Aston Villa supuso el descenso del Bournemouth. PREMIER LEAGUE

No obstante, a la hora de la verdad, el fútbol nos ha vuelto a demostrar lo injustos que resultan los prejuicios en la vida. La llegada de jugadores de segunda y defenestrados de otros equipos ha dado un salto de calidad a un equipo que con 22 jornadas trascurridas ya mira con desdén la pelea por la salvación a sabiendas de que sus 36 puntos a estas alturas de la temporada parecen más que suficientes para cumplir el objetivo frente al escaso puntaje de sus teóricos.

Con esas perspectivas, dos partidos menos y la octava posición el Aston Villa se ha hartado de mirar para abajo. Los muchachos de Dean Smith se han cansado de que los den por muertos. Frente a los rumores que sitúan a su estrella, Jack Grealish, lejos de Villa Park los de Birmingham parecen decididos a dar un golpe sobre la mesa para romper con todos los prejuicios y estigmas que sus detractores les llevan colgando.

De resurrecciones y confirmaciones

El cargo de Dean Smith parecía peligrar tras la desastrosa campaña 19-20, pero el inglés ha dado la razón a quienes apostaron por mantenerle en el puesto. ASTON VILLA

¿Y cómo han hecho esto? El Aston Villa ha crecido a partir de la creación de un entorno adecuado para optimizar determinados sus recursos. Dean Smith le ha dado a cada jugador el rol que más se adecúa a sus características. No podemos encasillar el juego del Aston Villa en ninguna de las escuelas que luchan por arrogarse la hegemonía en el mundo del fútbol.

El inicio de esta mejoría está, claramente, bajo palos. La estabilidad en portería es ‘conditio sin equa non’ para poder competir y el caso del arco villano el año pasado fue surrealista: desde las lesiones de Tom Heaton hasta la incompetencia de Nyland, pasando por un Pepe Reina al borde de la jubilación.

Por ello mismo, no dudaron en contratar a Emiliano Martínez cuando el Arsenal le enseñaba la puerta de salida. Más allá de su tesón y trabajo, el argentino ha cuajado actuaciones de gran nivel. Aun así, no es ese su principal valor. Tal y como repite Ilie Oleart en numerosas ocasiones para La Media Inglesa, Martínez es un portero que mejora defensas. La confianza que transmite permite que los centrales jueguen más relajados y puedan desplegar todo su potencial.

Por eso mismo, la llegada de Emi Martínez ha despejado el camino para que Dean Smith encuentre a su pareja preferida en defensa. Junto a Tyrone Mings, que ya había demostrado brotes verdes la campaña anterior; el inglés ha ubicado a un Ezri Konsa que al fin demuestra lo que prometía en Championship. Una pareja de centrales tan complementaria como diferente: Mings, más espectacular y agresivo al corte, mientras Konsa guarda su espalda y coordina bien cuando salir y cuando no. Además, más allá de sus capacidades defensivas, son dos centrales con pasado como laterales, lo que les confiere una gran capacidad de sacar la pelota que el propio Smith ha potenciado con Douglas Luiz por delante de ellos.

El brasileño el año pasado parecía un extraño dentro del plantel. Si no brilló en el Aston Villa fue por su incompatibilidad con el juego que ofrecía el equipo. El ex de Manchester City no tenía cabida en un equipo tan rácano en lo deportivo como fue el de Birmingham la campaña anterior. No así en la presente, en la que se ha convertido en una pieza fundamental en la salida de pelota del equipo, llegando incluso a levantar rumores sobre su regreso a las filas ‘Sky Blues’.

El que ya jugara en la liga española con la zamarra del Girona ha conformado un centro del campo de muchas garantías junto a McGinn y un resurgido Ross Barkley. El escocés ha logrado mantener el nivel de la campaña anterior y, ahora sí, bien acompañado está consiguiendo brillar.

«Ha jugado seis partidos en 18 días (después de su lesión), lo que demuestra su profesionalidad y su actitud».

Dean Smith sobre Ross Barkley

Por su parte, el jugador cedido por el Chelsea, ha llegado a Villa  Park a reivindicarse y Dean Smith ha conseguido que lo haga. El inglés ha entendido que su jugador necesita estar cerca del área y por ello le ha dado el tercer escalón para que pueda explotar su gran disparo lejano, así como su último pase. Barkley es el típico jugador inglés que primero dispara y luego pregunta. No es torpe en la asociación, pero su primera opción siempre será el disparo. Por tanto, es comprensible no situar un jugador de estas características en la sala de máquinas para acercarlo al área.

Y para que todo esto encaje es necesario que haya un escalón intermedio que conecte la salida de Douglas Luiz con la definición en últimos metros de Barkley. Y ahí tiene el Aston Villa a Jack Grealish organizando. Pese a la mejoría del Villa en todas las líneas, la base de su juego sigue estando en los ‘balones a Jack’. El mediapunta, que actúa de extremo izquierdo recibe acostado a la banda y desde ahí organiza a todo el equipo.

Esta fase del juego, es fundamental a la hora de entender cómo juega el Aston Villa y no se podría entender sin dos nombres: John McGinn y Olie Watkins. El primero con sus movimientos limpia el espacio para que el 10 pueda hacer su magia, mientras el segundo compensa sus movimientos ocupando los espacios que Grealish deja vacíos. Es especialmente importante para el Aston Villa tener un delantero de las características de Watkins, no solo por su habilidad rematadora, sino por su potencia, movilidad y autosuficiencia  por todo el frente de ataque.

Lagunas en un sistema casi perfecto

Hemos hablado de la portería, del centro de la defensa, del centro del campo y la delantera, pero existen algunas zonas en las que el equipo todavía presenta algunas dudas que de cara al futuro debe solventar para seguir progresando.

La más acuciante de las necesidades se haya en banda derecha. Si bien es cierto que el rol del extremo derecho va más encarado a dar amplitud al equipo sin balón que a intervenir en el juego, también es verdad que a día de hoy Smith no cuenta con un jugador de garantías para el puesto. Han probado El Ghazzi, Bertrand Traoré y Trézéghet y a la hora de la verdad, pocos han convencido. Ya en verano sonó Milot Rashica para reforzar la zona, pero el fichaje no se concretó y fue Traoré, canterano del Chelsea, quien aterrizó en Birmingham.

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Tras salvar al Werder Bremen del descenso en la temporada post-pandemia Milot Rashica estuvo cerca de recalar este verano en el Aston Villa. WERDER BREMEN

También en los laterales podrían llegar a tener un problema, aunque no tan importante como el de la banda derecha. Ya en 2019 acertaron con el fichaje de Matt Targett y en 2020 volvieron a hacerlo incorporando a Matty Cash. Los dos laterales se han convertido en insustituibles tanto por su nivel como por la ausencia de recambios de garantías. En la delantera Wesley tuvo momentos de buen juego la temporada pasada, en el centro del campo cuentan con Morgan Sanson y Marvelous Nakamba y Kortney House ha cumplido como central suplente. Sin embargo, en los laterales Neil Taylor y Ahmed El-Mohamady han demostrado sobradamente no estar preparados para la exigencia de la Premier League.

Aún pese a todo esto el Aston Villa esta temporada ha remontado el vuelto. Como ya se ha dicho, octava posición y solo seis puntos de diferencia con el Chelsea, que actualmente marca los puestos de Champions. Todo ello con dos partidos menos, dos partidos de esperanza que pueden hacernos soñar con un Euro-Villa que acabe con los prejuicios. Puede que la historia de los villanos no acabe con el cortoplacismo del fútbol, pero ayudará a levantar un muro que nos separe de esta injusticia.

El nuevo Chelsea de Tomas Tuchel

El entrenador alemán debutó en el banquillo del Chelsea con un cambio de esquema y muchas sorpresas en el once inicial

Había muchas expectativas en el debut de Tomas Tuchel. El alemán ha aterrizado en el Chelsea tras la destitución de Frank Lampard con una idea renovada que quiso plasmar en su primer partido como entrenador de los ‘Blues’. Contra el Wolverhampton el preparador alemán hizo gala de un fútbol muy organizado, aunque con poca mordiente que les impidió pasar del empate en Stamford Bridge.

En efecto, el Chelsea de Tuchel controló el encuentro durante más tiempo, como atestigua el 78 % de posesión que tuvo en ambos periodos del partido. Por otro lado, también es cierto que buscaron la portería de Rui Patricio más que su rival (14 tiros). Sin embargo, a la hora de la verdad igual de cierto es que los de la capital no generaron sensación de peligro sobre la meta de los lobos.

Por su parte, Nuno Espiritu Santo preparó el equipo sabedor de lo que se le avecinaba. El Wolverhampton regresó a los tres centrales sacrificando a su nueve de referencia. La punta de ataque la compartieron Pedro Neto y Adama Traoré mientras Daniel Podence trataba de ser el enlace con el centro del campo a la hora de lanzar transiciones rápidas.

Comparación de los debuts de Lampard y Tuchel en el banquillo del Chelsea. BOX TO BOX

En el caso del Chelsea, Tuchel estrenó un nuevo sistema con numerosas novedades y sorpresas. Cuando atacaba (algo que estuvo haciendo la mayoría del tiempo) los de Tuchel se ubicaban en un 1-3-4-2-1 con el que superpoblaron el centro del campo con el fin de tener ese control que ya hemos mencionado.

La base de este sistema está en el rol de los teóricos laterales. Mientras César Azpilicueta cerraba como tercer central, Ben Chillwell abría el campo por la izquierda haciendo las veces de carrilero. Un rol idéntico al de Callum Hudson Odoi que, sorprendentemente, fue de la partida para el alemán por la banda derecha.

Por el centro, el juego de los locales comenzaba en la línea de tres centrales y se escalonaba a tres alturas. Los defensores tuvieron un papel muy importante en el inicio de las jugadas, lo que se tradujo en un elevado número de intervenciones, así como unas cifras de acierto en el pase superiores al 90 %.

En este sentido llama la atención el papel de Thiago Silva, que tocó 120 balones y solo falló tres de los 109 pases que intentó. Sin embargo, tampoco se quedan atrás las cifras de Azpilicueta, que acertó 95 de los 103 pases que intentó, ni de Antonio Rüdiger, que solo falló cuatro de los 77 que propuso. En total, los centrales intentaron 300 de los 898 pases que dio el equipo: más de un tercio del total.

Estadísticas de Antonio Rüdiger contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

Por delante de ellos, los encargados de limpiar la salida de pelota del equipo fueron Jorginho y Mateo Kovacic. El italobrasileño fue el dueño y señor de un encuentro que se jugó eminentemente en el centro de la cancha. Casi 150 balones tocó, de los cuales perdió solo ocho, llegando a dar hasta un pase clave.

Junto a él Mateo Kovacic, que ha vuelto a hacer gala de su gran polivalencia para adaptarse al nuevo sistema del equipo. Si con Frank Lampard el croata era un interior ‘box to box’, en el doble pivote puso fin a la anarquía para crecerse y amasar más balón. Por encima de su compañero, tocó 166 balones y perdió la mitad que él (cuatro). No solo eso, sino que tuvo éxito en los tres regates que intentó, ganó más de la mitad de los duelos en los que estuvo inmerso y dio dos pases clave (pese a ocupar una posición más retrasada de la habitual). A nivel defensivo completó dos intercepciones y dos entradas.

Ya en última línea de creación se situaron Kai Havertz y Hakim Ziyech como interiores adelantados. El alemán se colocó por izquierda mientras que el marroquí se desempeñaba por derecha, aunque la aportación del segundo fue considerablemente superior. Un total de 110 toques y cuatro pases clave lo convirtieron en el principal argumento ofensivo de su equipo en línea de tres cuartos.

Estadísticas de Kai Havertz contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

Pese a todo, la decisión más polémica estuvo en la punta del ataque. Ni Werner ni Abraham (los delanteros de Lampard) el ex del PSG y Borussia Dortmund entre otros apostó por Olivier Giroud como artillero para su nuevo Chelsea. No obstante, no actuó, ni mucho menos como una referencia para el equipo. El 29 abandonó constantemente la zona que el dibujo la concedía sobre el césped para caer a zona de mediapuntas y participar en la creación. De ahí que de los catorce tiros que completó el equipo solo dos fueran suyos y que su mapa de calor se esparza por toda la mitad del campo.

Su presencia en esta zona, no obstante, lejos de meter en problemas al Wolverhampton, rival del Chelsea en este partido; alejó de su área el peligro. Sin un delantero que ejerciera de referencia ni nadie que atacase su zona los ataques locales no consiguieron llevar el peligro al arco defendido por Rui Patricio. Solo las rupturas de los carrileros pegados a la cal con sus consiguientes pases al área pusieron en problemas a la poblada defensa visitante. Pese a ello, la falta de un punta fijo quitó cualquier tipo de sorpresa a las llegadas en segunda línea de Havertz y Ziyech o del propio Giroud.

Estadísticas de Olivier Giroud contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

‘The german Chelsea’

A nadie escapa que la nacionalidad del nuevo técnico no es fruto del azar. En el Chelsea han buscado el perfil, a priori, idóneo para ubicar a sus compatriotas, Timo Werner y Kai Havertz (flamantes fichajes estivales) en el equipo. Aunque lo cierto es que, al menos en su primer encuentro, no lo consiguió.

Con la llegada de Tuchel todo el mundo esperaba ver un Chelsea alemán. La lógica decía que Rüdiger, Havertz y Werner iban a ser hombres fuertes en su idea. Sin embargo, el entrenador decidió desafiar a esta en su debut para dejar fuera al más rodado de los tres. Werner no tuvo ni un minuto en el primer partido con su compatriota en el banquillo.

El ex del Leipzig parece no casar con la idea que propuso su compatriota. Y es que resulta difícil imaginárselo en el rol de Giroud o de alguno de los mediapuntas. El canterano del Stuttgart no casa con la idea de fútbol control. Su fuerte no es encontrar los apoyos, sino castigar el caos y el desorden. Ese desorden que tanto rehúye el Tuchel en su Chelsea es el que necesita Werner para que su juego brille.

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Abraham y Timo Werner, que habían sido titulares con Lampard, empezaron el partido contra el Wolves desde el banquillo. CHELSEA FC

El que sí ha podido entrar es Havertz, al que Tuchel ha colocado en su rol predilecto: el de mediapunta. Desde ahí ha empezado a rodar, amasando mucho balón y gran acierto en el pase, beneficiándose del contexto del partido. Pese a ello, a la hora de la verdad esto se tradujo en un solo pase clave. Una cifra que parece escasa, pero que se entiende dentro de un contexto de la ausencia de un delantero fijo en zona de nueves ni unos extremos que tracen rupturas que asistir.

En defensa, el partido Rüdiger también estuvo a la altura. A nivel de trato de balón el central alemán (también de la cantera del Stuttgart) tocó más balones que el propio Havertz. Además, de los 77 pases que intentó solo falló cuatro, lo que se traduce en un porcentaje de acierto de un 95 %. A nivel defensivo no fue regateado y ganó más de la mitad de los duelos en los que estuvo inmerso.

Las víctimas del sistema

Como también era de esperar, los cambios en el equipo se han cobrado sus víctimas. En efecto, el fútbol solo permite que jueguen 11 jugadores de inicio por equipo, lo que obliga a hacer sacrificios.

Dejando de lado el caso Werner, la principal ausencia del partido fue la de Mason Mount. El joven canterano había sido un hombre fuerte para Frank Lampard, tanto en el Chelsea como el en Derby County. El talentoso interior había sido de lo poco salvable de los últimos encuentros del entrenador inglés, que contaba con él por encima de otros nombres como el de Kai Havertz.

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Frank Lampard apostó por Abraham y Mount en su primera temporada, en la que no pudo fichar y prolongó su apuesta en la presente campaña. CHELSEA FC

No obstante, con su principal valedor fuera del equipo, su futuro se antoja más negro que nunca. Ya en el primer partido con el nuevo entrenador lo comenzó desde la banqueta, aunque luego saldría en el minuto 83 para intentar remontar el marcador.

Otra sonada suplencia fue la de N’Golo Kanté. El francés, que no está en su mejor nivel, empezó la era Tuchel perdiendo su duelo particular con Jorginho. En cierto modo, resulta comprensible la apuesta de Tuchel. En un fútbol-control como el planteado por el alemán en su debut, el italobrasileño ofrece ciertos registros distintos a los del ex del Leicester, como una capacidad de mover los hilos y controlar la posesión a su antojo.

Más sorprendente, si cabe, fue la suplencia de Christian Pulisic. El estadounidense no fue titular con un entrenador que ya le conocía de etapas anteriores. En el Borussia Dourtmund Pulisic se convirtió en uno de los mejores regateadores de Europa bajo los mandos del que hoy es su entrenador en el Chelsea.

Indescribable. Speechless, I can hardly explain it." | bvb.de
Christian Pulisic brilló en el Borussia Dortmund dirigido por Tuchel. BORUSSIA DORTMUND

Sin embargo, lo más peligroso para él puede que no sea su suplencia, sino que Tuchel le diera entrada como carrilero. En el 76′ entró por Chillwell y le cambió la banda Callum Hudson-Odoi. Habrá que ver como evoluciona su situación, pero sus virtudes pueden quedar ensombrecidas tan lejos del área.

A parte de estos, hay otros muchos jugadores que han salido del once con Tuchel. Reece James, Kurt Zouma o Tammy Abraham, que eran titulares con Lampard, no fueron de la partida con Tuchel. Salvo el caso del central, esto no parece preocupante. El lateral, de hecho, podría ver potenciadas sus virtudes por la proyección ofensiva que le daría el esquema. También Abraham podría contar con una oportunidad ante la falta de mordiente del equipo.

En definitiva, Thomas Tuchel está implantando una idea que todavía no es perfecta, los inicios nunca lo son, pero si el alemán consigue afinarla el Chelsea podría volver a despegar como antaño.

Los nuevos propietarios de la Premier y la descapitalización del fútbol inglés

La globalización está haciendo mella en la Premier, un mundo distinto que atrae a grandes fortunas que están desplazando al capital local

En Inglaterra el fútbol es distinto. En las islas, el ‘football’ juega un papel fundamental dentro de todo el entramado social. Da igual grandes ciudades que pequeños barrios, todos los miembros de la comunidad guardan una relación estrecha con el club de su localidad. De ahí la trascendencia de lo que está sucediendo en la Premier League. El modelo de gestión de esta liga atrae cada vez más el capital extranjero, que ve en este sector una oportunidad de negocio inigualable.

El último caso ha sido el del Burnley. Un nuevo club de propiedad local que se ve obligada a vender al verse incapaz de competir con las nuevas potencias económicas que entran dentro del fútbol inglés. ALK Capital, capitaneado por el empresario norteamericano Alan Pace, ha decidido invertir en un pequeño club de una pequeña ciudad de Inglaterra para entrar de lleno dentro del negocio del fútbol inglés.

Alan Pace y Michael Garrick y John Banaszkiewicz durante la firma de la venta de las acciones del Burnley a ALK Capital. BURNLEY F.C.

Y es que la llegada de dinero extranjero ha endurecido las barreras de entrada del fútbol inglés. Ante las enormes cantidades de capital que se mueven a día de hoy no todo el mundo puede manejarse dentro del fútbol de las islas. Dentro de la inflación que el mundo del balompié ha experimentado en términos generales, el inglés se ha convertido en el sistema puntero en gasto no solo a nivel europeo, sino también mundial.

Los clubes ingleses viven a todo tren y cada vez menos gente puede subirse. Ese ha sido el caso de Michael Garrick, un humilde empresario local que se vio obligado a vender la propiedad del Burnley a un fondo de inversión estadounidense al no poder competir en los términos económicos que planteaban el resto de clubes.

En efecto, si centramos nuestra mirada en las fortunas de los dueños de la Premier League nos encontraremos con patrimonios multimillonarios.

Los propietarios de cada club de la Premier League, su nacionalidad y su fortuna personal. BTB
Tabla que compara las fortunas (en miles de millones) de los dueños de la Premier League. BTB

Si observamos esta tabla elaborada con los datos de la revista Forbes, así como noticias de periódicos digitales locales como Leeds Live, Football.london y Birmingham Live, nacionales como Talksport y la web de ALK Capital podemos ver como de 20 propietarios, 17 son billonarios. Además, los seis propietarios más ricos de la Premier son extranjeros, seguidos de Joe Lewis, dueño del Tottenham Hotspur.

A la izquierda, gráfico circular que representa el porcentaje que supone cada nacionalidad dentro del total de los dueños de la Premier League. A la derecha, comparativa entre la cantidad de dueños locales y extranjeros. BTB

Por otro lado, también se puede ver que el número de propietarios británicos solo asciende a cuatro, un 20 % del total, superados por los estadounidenses en uno tras la venta de Garrick a Alan Pace.

Gráfico circular que desgrana los porcentajes del capital total de los clubes de la Premier League divididos en función de la nacionalidad de los propietarios. BTB

No obstante, en términos meramente monetarios los países de Oriente Medio poseen casi ¼ del total del dinero que poseen los propietarios del fútbol inglés, mientras que los británicos solo cuentan con un simple 11,15 % que les sitúa por debajo de los estadounidenses o los chinos.

Todo esto tiene sus pros y sus contras. Por un lado, la inyección de capital extranjero ha elevado el techo competitivo de una liga que para muchos aficionados ya es la mejor del mundo. Sin embargo, no cabe duda de que la descapitalización de la propiedad de los clubes de la Premier League ha deteriorado el vínculo que pudieran tener los aficionados con el equipo de su localidad.

Es muy difícil que un empresario saudí, chino, estadounidense… sea consciente de la importancia de un equipo de fútbol dentro del modelo social inglés, lo que puede dar lugar a polémicas como la que protagonizó el propietario del Cardiff City, cuando cambió los colores del equipo al rojo y el animal del escudo a un dragón, lo que provocó la indignación de toda la afición.

Vichai Srivaddhanaprabha pasará a la historia como el propietario que conformó el Leicester campeón de la Premier League. LEICESTER CITY

Hay excepciones, sin duda, como la del Leicester City, donde los aficionados sienten profunda devoción. Solo hay que observar cómo se volcaron todos los fans en el entierro de Vichai Srivaddhanaprabha (padre del actual propietario) tras un accidente de helicóptero.

Quitando de estas excepciones, la realidad es que la llegada de nuevos propietarios al fútbol inglés es un peligro. Jeques que buscan lavados de imagen, empresarios a la caza de plusvalías… son numerosas las amenazas que se ciernen sobre el deporte rey en las islas. Porque el fútbol o ‘football’ en Inglaterra es distinto.

El Liverpool sigue líder de Premier pese a su mala racha como visitante

Los de Klopp solo han conseguido 11 puntos de 27 posibles lejos de Anfield

La palabra de alguien es sagrada. Una comunidad se cimienta sobre la confianza entre las personas y, a su vez, depende de los hechos y las palabras. Por eso las promesas deben cumplirse para poder seguir formando parte de ella.

Promesas como la que hizo Richard Rodgers, el recientemente fallecido interprete del himno del Liverpool. You’ll never walk alone, cantaba Rodgers en nombre de toda la afición ‘Red’, que bien sea desde casa, el bar o Anfield sigue cumpliendo su promesa.

Los jugadores lo notan, ¡Y tanto que lo notan! El calor de la afición del vigente campeón de la Premier League llega a sus jugadores, que han hecho de Anfield el fortín desde el que defender el título que tan brillantemente conquistaron la campaña anterior. No importa que las gradas del campo estén vacías, los jugadores lo saben… y los datos lo refrendan.

Imagen de Anfield. LIVERPOOL FC

Y es que la situación del actual colider de la liga inglesa es un tanto peculiar. Con 33 puntos, los ‘Reds’ encabezan la clasificación junto a su eterno rival, el Manchester United; aunque con disparidad en lo que concierne a los resultados cerca o lejos de Anfield.

Como local el éxito es rotundo. Nadie ha conseguido tumbar a lo de Klopp en casa, donde los locales han cosechado siete victorias en ocho partidos. Un total de 22 puntos que suponen el 66,7 % de todos los que el Liverpool ha logrado esta campaña.

Un dato que llama todavía más la atención si observamos cómo le ha ido a los ‘Reds’ lejos de Anfield Road. Solo dos victorias y cinco empates en nueve partidos le han dado únicamente 11 puntos de 27 posibles. Sin ir más lejos, en el último partido los campeones de la Premier cayeron en Saint Mary’s Stadium.

Los de Klopp deben crecer y ser más competitivos de visitantes. LIVERPOOL FC

El Liverpool está acusando las bajas de pilares fundamentales, sobre todo en defensa, donde no solo han perdido a sus centrales titulares (Virgil van Dijk y Joe Gomez), además de Joel Matip. Esta es la razón de que contra el Soton jugasen con dos pivotes en el centro de la defensa. Pero es que tampoco están mucho mejor en la delantera, en la que su fichaje estrella, Diogo Jota, está también lesionado. Por otro lado, no son todo malas noticias: ya que en el centro del campo Thiago Alcántara volvió a ser titular dos meses después.

Un mal que les ha costado puntos fuera, pero que han podido sortear en su casa, conscientes de que nunca caminarán solos. Sus aficionados siguen cumpliendo su palabra y gracias a ello la comunidad de Liverpool sigue estando más fuerte que nunca.

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