Volando cual gaviotas

Sin un presupuesto exorbitante, pero con un corazón valiente y un estilo de juego cautivador, el Brighton sueña con seguir trepando escalones

Disputar la Premier League es el mayor sueño de los equipos pequeños de Inglaterra. Decenas de clubes anhelan pisar algún día el escalón más alto del balompié británico, un privilegio sumamente complicado de alcanzar del que gozan tan solo 20 instituciones cada temporada. De cara a la campaña 17-18, un modesto equipo con sede en una turística ciudad costera de Sussex Oriental consiguió uno de los preciados boletos para disputar, por primera vez en su historia bajo el formato actual, la división de oro. Este club no es otro que el Brighton & Hove Albion, el cual, tres temporadas después, se mantiene en la élite con un proyecto de lo más ilusionante.

Luchando en la zona media-baja de la tabla, los ‘Seagulls’ llevan tres cursos logrando la permanencia (dos veces en el puesto 15 y una en el 17). Tras una primera temporada bajo el mando de Chris Hughton, capitán de barco en el ascenso a primera división, la directiva le cedió las llaves a Graham Potter. Una apuesta arriesgada, pues este último, que venía de dirigir al Swansea City en el Championship, no contaba con experiencia previa en la Premier. Pero, como reza el dicho, «el que no arriesga, no gana», y vaya si el Brighton viene ganando desde la llegada del estratega inglés, quien ha confeccionado un equipo sumamente atractivo y reconocible.

Si uno se dispone a ver al Brighton sin tener la más remota idea de qué lugar ocupa en la tabla, probablemente pensará que navega por la zona media-alta, aguardando algún tropezón de los de arriba para asaltar puestos europeos. Se trata de un equipo vistoso que presenta generalmente un 1-3-4-2-1 o 3-4-1-2 en fase ofensiva y un 5-3-2 o 5-2-3 en fase defensiva. Prioriza la tenencia del esférico (actualmente es, junto al Arsenal, el sexto equipo con mayor posesión de la Premier, con una media de 50 %), buscando progresar por bajo de forma fluida. Y es que, si algo caracteriza a los muchachos de Potter, es el buen trato de balón.

Graham Potter dirige al Brighton desde mayo de 2019. PREMIER LEAGUE

Ya en la línea defensiva encontramos piezas que, tanto con espacios como bajo presión, ofrecen muchas soluciones con la pelota en los pies. Los centrales externos (habitualmente, Adam Webster y Ben White, quien también puede actuar como pivote) estiran el bloque a través de sus conducciones y baten líneas por medio del pase. Lewis Dunk, líbero y capitán de los ‘Seagulls’, también aporta a nivel asociativo, aunque recorre menos metros que sus compañeros de zaga. A esto debemos sumarle la figura de Yves Bissouma, pivote de pura entrega que apoya a la defensa en salida y distribuye con mucho criterio. Y cómo no hacer mención a Alexis Mac Allister, quien, tras un proceso de adaptación algo complicado, se ha ganado un lugar importante. El enganche argentino, capaz de manejar los hilos del equipo, suma mucho con y sin balón fruto de su dominio entre líneas.

En zonas exteriores, el Brighton también posee elementos interesantes. Tariq Lamptey, canterano del Chelsea, venía siendo clave como carrilero derecho hasta su lesión de muslo en diciembre. Jugador explosivo, incisivo al espacio y con mucho desborde. Considerado como una de las grandes promesas de la Premier, el joven inglés es sinónimo de ruptura. Por el sector izquierdo encontramos a Solly March, quien ya lleva 10 años en las filas del club. No es vertiginoso como Lamptey, pero está dotado de una gran técnica y una alta comprensión del juego. Lamentablemente, se perderá lo que resta de temporada por una lesión en la rodilla.

En materia defensiva, el Brighton es un conjunto muy ordenado que protege de forma eficaz los espacios y gestiona muy bien la profundidad. Cuando cierra líneas en campo propio, los rivales entienden que tendrán que esforzarse mucho para abrirse paso, pues el bloque de los ‘Seagulls’ se caracteriza por ser compacto. Aquí resulta oportuno hacer referencia a Lewis Dunk, quien lleva la cinta de capitán muy bien puesta. El corpulento central inglés, líder y referente de su equipo, se ha consolidado como uno de los mejores defensores de la Premier. Futbolista dominante en los duelos, tanto por bajo como por alto, y firme yendo al corte.

La felicidad de los ‘Seagulls’ tras marcar un gol. PREMIER LEAGUE

Otro aspecto a resaltar de este Brighton es la gran cantidad de talento joven que posee su plantilla. Potter es un entrenador que planifica con vistas al futuro, demostrando tener confianza en futbolistas de corta edad, tales como Robert Sánchez (23), Ben White (23), Tariq Lamptey (20), Michał Karbownik (19), Steven Alzate (22), Moisés Caicedo (19), Jakub Moder (21), Alexis Mac Allister (22), Aaron Connolly (21) o Andi Zeqiri (21). A día de hoy, el promedio de edad del equipo sureño es de 25,2 años.

En cuanto a los puntos bajos del conjunto del Amex, cabe enfatizar en su escasa producción goleadora. Actualmente, es, junto al Newcastle, el sexto equipo con menos tantos convertidos en lo que va de Premier (25). Si bien Neal Maupay (máximo anotador de los ‘Seagulls’ en este curso con siete dianas en 24 encuentros) aporta en este rubro, está lejos de emular los imponentes registros que consiguió con el Brentford en el Championship. En una competición como la Premier, en la cual los gritos sagrados abundan, no contar con un goleador nato supone habitualmente una limitación importante. Recurrir al mercado en busca de un jugador de este perfil sería una decisión más que acertada por parte de los ‘Seagulls’.

Sin un presupuesto exorbitante, pero con un corazón valiente y un estilo de juego cautivador, el Brighton busca seguir trepando escalones. El equipo sureño ha comenzado el 2021 por todo lo alto, pues sus meritorios triunfos ante dos auténticos colosos, como lo son Liverpool y Tottenham, le han permitido alejarse de la zona roja de la Premier. No cabe duda de que el proyecto de Potter, quien ha llenado de ilusión las gradas del Amex, apunta alto.

El nuevo Chelsea de Tomas Tuchel

El entrenador alemán debutó en el banquillo del Chelsea con un cambio de esquema y muchas sorpresas en el once inicial

Había muchas expectativas en el debut de Tomas Tuchel. El alemán ha aterrizado en el Chelsea tras la destitución de Frank Lampard con una idea renovada que quiso plasmar en su primer partido como entrenador de los ‘Blues’. Contra el Wolverhampton el preparador alemán hizo gala de un fútbol muy organizado, aunque con poca mordiente que les impidió pasar del empate en Stamford Bridge.

En efecto, el Chelsea de Tuchel controló el encuentro durante más tiempo, como atestigua el 78 % de posesión que tuvo en ambos periodos del partido. Por otro lado, también es cierto que buscaron la portería de Rui Patricio más que su rival (14 tiros). Sin embargo, a la hora de la verdad igual de cierto es que los de la capital no generaron sensación de peligro sobre la meta de los lobos.

Por su parte, Nuno Espiritu Santo preparó el equipo sabedor de lo que se le avecinaba. El Wolverhampton regresó a los tres centrales sacrificando a su nueve de referencia. La punta de ataque la compartieron Pedro Neto y Adama Traoré mientras Daniel Podence trataba de ser el enlace con el centro del campo a la hora de lanzar transiciones rápidas.

Comparación de los debuts de Lampard y Tuchel en el banquillo del Chelsea. BOX TO BOX

En el caso del Chelsea, Tuchel estrenó un nuevo sistema con numerosas novedades y sorpresas. Cuando atacaba (algo que estuvo haciendo la mayoría del tiempo) los de Tuchel se ubicaban en un 1-3-4-2-1 con el que superpoblaron el centro del campo con el fin de tener ese control que ya hemos mencionado.

La base de este sistema está en el rol de los teóricos laterales. Mientras César Azpilicueta cerraba como tercer central, Ben Chillwell abría el campo por la izquierda haciendo las veces de carrilero. Un rol idéntico al de Callum Hudson Odoi que, sorprendentemente, fue de la partida para el alemán por la banda derecha.

Por el centro, el juego de los locales comenzaba en la línea de tres centrales y se escalonaba a tres alturas. Los defensores tuvieron un papel muy importante en el inicio de las jugadas, lo que se tradujo en un elevado número de intervenciones, así como unas cifras de acierto en el pase superiores al 90 %.

En este sentido llama la atención el papel de Thiago Silva, que tocó 120 balones y solo falló tres de los 109 pases que intentó. Sin embargo, tampoco se quedan atrás las cifras de Azpilicueta, que acertó 95 de los 103 pases que intentó, ni de Antonio Rüdiger, que solo falló cuatro de los 77 que propuso. En total, los centrales intentaron 300 de los 898 pases que dio el equipo: más de un tercio del total.

Estadísticas de Antonio Rüdiger contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

Por delante de ellos, los encargados de limpiar la salida de pelota del equipo fueron Jorginho y Mateo Kovacic. El italobrasileño fue el dueño y señor de un encuentro que se jugó eminentemente en el centro de la cancha. Casi 150 balones tocó, de los cuales perdió solo ocho, llegando a dar hasta un pase clave.

Junto a él Mateo Kovacic, que ha vuelto a hacer gala de su gran polivalencia para adaptarse al nuevo sistema del equipo. Si con Frank Lampard el croata era un interior ‘box to box’, en el doble pivote puso fin a la anarquía para crecerse y amasar más balón. Por encima de su compañero, tocó 166 balones y perdió la mitad que él (cuatro). No solo eso, sino que tuvo éxito en los tres regates que intentó, ganó más de la mitad de los duelos en los que estuvo inmerso y dio dos pases clave (pese a ocupar una posición más retrasada de la habitual). A nivel defensivo completó dos intercepciones y dos entradas.

Ya en última línea de creación se situaron Kai Havertz y Hakim Ziyech como interiores adelantados. El alemán se colocó por izquierda mientras que el marroquí se desempeñaba por derecha, aunque la aportación del segundo fue considerablemente superior. Un total de 110 toques y cuatro pases clave lo convirtieron en el principal argumento ofensivo de su equipo en línea de tres cuartos.

Estadísticas de Kai Havertz contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

Pese a todo, la decisión más polémica estuvo en la punta del ataque. Ni Werner ni Abraham (los delanteros de Lampard) el ex del PSG y Borussia Dortmund entre otros apostó por Olivier Giroud como artillero para su nuevo Chelsea. No obstante, no actuó, ni mucho menos como una referencia para el equipo. El 29 abandonó constantemente la zona que el dibujo la concedía sobre el césped para caer a zona de mediapuntas y participar en la creación. De ahí que de los catorce tiros que completó el equipo solo dos fueran suyos y que su mapa de calor se esparza por toda la mitad del campo.

Su presencia en esta zona, no obstante, lejos de meter en problemas al Wolverhampton, rival del Chelsea en este partido; alejó de su área el peligro. Sin un delantero que ejerciera de referencia ni nadie que atacase su zona los ataques locales no consiguieron llevar el peligro al arco defendido por Rui Patricio. Solo las rupturas de los carrileros pegados a la cal con sus consiguientes pases al área pusieron en problemas a la poblada defensa visitante. Pese a ello, la falta de un punta fijo quitó cualquier tipo de sorpresa a las llegadas en segunda línea de Havertz y Ziyech o del propio Giroud.

Estadísticas de Olivier Giroud contra el Wolverhampton. BOX TO BOX

‘The german Chelsea’

A nadie escapa que la nacionalidad del nuevo técnico no es fruto del azar. En el Chelsea han buscado el perfil, a priori, idóneo para ubicar a sus compatriotas, Timo Werner y Kai Havertz (flamantes fichajes estivales) en el equipo. Aunque lo cierto es que, al menos en su primer encuentro, no lo consiguió.

Con la llegada de Tuchel todo el mundo esperaba ver un Chelsea alemán. La lógica decía que Rüdiger, Havertz y Werner iban a ser hombres fuertes en su idea. Sin embargo, el entrenador decidió desafiar a esta en su debut para dejar fuera al más rodado de los tres. Werner no tuvo ni un minuto en el primer partido con su compatriota en el banquillo.

El ex del Leipzig parece no casar con la idea que propuso su compatriota. Y es que resulta difícil imaginárselo en el rol de Giroud o de alguno de los mediapuntas. El canterano del Stuttgart no casa con la idea de fútbol control. Su fuerte no es encontrar los apoyos, sino castigar el caos y el desorden. Ese desorden que tanto rehúye el Tuchel en su Chelsea es el que necesita Werner para que su juego brille.

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Abraham y Timo Werner, que habían sido titulares con Lampard, empezaron el partido contra el Wolves desde el banquillo. CHELSEA FC

El que sí ha podido entrar es Havertz, al que Tuchel ha colocado en su rol predilecto: el de mediapunta. Desde ahí ha empezado a rodar, amasando mucho balón y gran acierto en el pase, beneficiándose del contexto del partido. Pese a ello, a la hora de la verdad esto se tradujo en un solo pase clave. Una cifra que parece escasa, pero que se entiende dentro de un contexto de la ausencia de un delantero fijo en zona de nueves ni unos extremos que tracen rupturas que asistir.

En defensa, el partido Rüdiger también estuvo a la altura. A nivel de trato de balón el central alemán (también de la cantera del Stuttgart) tocó más balones que el propio Havertz. Además, de los 77 pases que intentó solo falló cuatro, lo que se traduce en un porcentaje de acierto de un 95 %. A nivel defensivo no fue regateado y ganó más de la mitad de los duelos en los que estuvo inmerso.

Las víctimas del sistema

Como también era de esperar, los cambios en el equipo se han cobrado sus víctimas. En efecto, el fútbol solo permite que jueguen 11 jugadores de inicio por equipo, lo que obliga a hacer sacrificios.

Dejando de lado el caso Werner, la principal ausencia del partido fue la de Mason Mount. El joven canterano había sido un hombre fuerte para Frank Lampard, tanto en el Chelsea como el en Derby County. El talentoso interior había sido de lo poco salvable de los últimos encuentros del entrenador inglés, que contaba con él por encima de otros nombres como el de Kai Havertz.

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Frank Lampard apostó por Abraham y Mount en su primera temporada, en la que no pudo fichar y prolongó su apuesta en la presente campaña. CHELSEA FC

No obstante, con su principal valedor fuera del equipo, su futuro se antoja más negro que nunca. Ya en el primer partido con el nuevo entrenador lo comenzó desde la banqueta, aunque luego saldría en el minuto 83 para intentar remontar el marcador.

Otra sonada suplencia fue la de N’Golo Kanté. El francés, que no está en su mejor nivel, empezó la era Tuchel perdiendo su duelo particular con Jorginho. En cierto modo, resulta comprensible la apuesta de Tuchel. En un fútbol-control como el planteado por el alemán en su debut, el italobrasileño ofrece ciertos registros distintos a los del ex del Leicester, como una capacidad de mover los hilos y controlar la posesión a su antojo.

Más sorprendente, si cabe, fue la suplencia de Christian Pulisic. El estadounidense no fue titular con un entrenador que ya le conocía de etapas anteriores. En el Borussia Dourtmund Pulisic se convirtió en uno de los mejores regateadores de Europa bajo los mandos del que hoy es su entrenador en el Chelsea.

Indescribable. Speechless, I can hardly explain it." | bvb.de
Christian Pulisic brilló en el Borussia Dortmund dirigido por Tuchel. BORUSSIA DORTMUND

Sin embargo, lo más peligroso para él puede que no sea su suplencia, sino que Tuchel le diera entrada como carrilero. En el 76′ entró por Chillwell y le cambió la banda Callum Hudson-Odoi. Habrá que ver como evoluciona su situación, pero sus virtudes pueden quedar ensombrecidas tan lejos del área.

A parte de estos, hay otros muchos jugadores que han salido del once con Tuchel. Reece James, Kurt Zouma o Tammy Abraham, que eran titulares con Lampard, no fueron de la partida con Tuchel. Salvo el caso del central, esto no parece preocupante. El lateral, de hecho, podría ver potenciadas sus virtudes por la proyección ofensiva que le daría el esquema. También Abraham podría contar con una oportunidad ante la falta de mordiente del equipo.

En definitiva, Thomas Tuchel está implantando una idea que todavía no es perfecta, los inicios nunca lo son, pero si el alemán consigue afinarla el Chelsea podría volver a despegar como antaño.

La hora de ‘Martintxo’

Martin Odegaard desembarca en el Emirates para los próximos seis meses

En una entrevista que el Diario Vasco le realizó a Martin Odegaard cuando todavía el COVID-19 era ‘una simple gripe’, el aún futbolista de la Real Sociedad declaró: «Estoy muy feliz aquí, pero estoy centrado en el día a día, no puedo estar más feliz y no ha cambiado nada (…) El plan es jugar dos años en la Real». Perteneciendo al todopoderoso Real Madrid, con sus 13 Champions en las vitrinas, es una señal de madurez y paciencia el ser consciente del proceso evolutivo que debe llevar todo futbolista. No obstante, la situación mundial cambió, llegó la pandemia y en mitad de ese terremoto de novedades ‘Martintxo’ se quedó de forma definitiva en el feudo blanco. Ahora llega al Arsenal de Mikel Arteta cedido para los próximos seis meses tras una etapa paupérrima en su club propietario.

Tal vez, si le preguntásemos la posibilidad de recalar en el Emirates en el momento de la entrevista lo habría tildado de imposible o, como mínimo, de muy improbable. El mundo ha cambiado radicalmente en tan solo diez meses y la carrera del noruego no ha sido una excepción. Encara una nueva etapa, una anécdota más en su carrera, que está siendo igual de singular que su talento.

Martin Odegaard fue el primer estandarte del nuevo modelo deportivo de Florentino Pérez como dirigente del Real Madrid. Un plan lejano al de su primera etapa en el Santiago Bernabéu y los primeros años de la segunda. Menos estrellas o, como gusta llamar en Madrid, «galácticos» y más talento joven emergente de ligas más alejadas del foco mediático. Él fue el primero de una larga lista que continuaron Vinicius, Rodrygo o Reinier. Si fue el primero que mostró este proyecto, no iba a ser lo contrario en reflejar las carencias inherentes que está mostrando. Construido sobre un técnico que confía más en su vieja guardia y unos adolescentes que no consiguen dar un paso adelante. Algo totalmente adverso a lo que se puede encontrar en el norte de Londres.

Desde la etapa de Arsene Wenger el apostar por talento joven ha sido una premisa de los ‘Gunners’. Una forma de construir club que se está viendo evidenciada y elevada al máximo exponente en el renacimiento del proyecto de Mikel Arteta. Un viaje en una montaña rusa que no ha parado de subir y bajar en el año que lleva sentado en el banquillo que le vio triunfar como futbolista. Comenzó siendo regular y su momento cúspide se alcanzó con el doblete de Community Shield y FA Cup. Acompañadas del calor veraniego llegaron las altas expectativas, que se congelaron conforme se adentraba el frío invierno. Las nubes de la incertidumbre sobrevolaron el Emirates y han sido los más jóvenes los que han sacado brillo a los cañones del Arsenal.

Odegaard llega al Arsenal dispuesto a mostrar su potencial. ARSENAL FC

Tras la eliminación en la EFL Cup, por goleada ante el Manchester City, Mikel Arteta ha dado la enésima vuelta al tablero y esta vez las piezas se mueven a su son. Con una camada de jóvenes de un talento incalculable y un sistema establecido, nada de cambios constantes ni de inquietudes, ha agitado el árbol y está recogiendo los frutos. El 1-4-2-3-1 es el esquema fijo y la pérdida del miedo y la vergüenza se nota en esa esencia con un toque de locura que transmiten los más novatos. Sea como fuere, ha eliminado tensiones y todo fluye de una manera distinta en la zona roja del norte de Londres. Son cuatro victorias y un empate en cinco encuentros que le permiten dejar de mirar por el retrovisor los puestos de descenso y colocar el objetivo de los puestos de Europa en el horizonte.

Odegaard, por lo mostrado vestido de ‘txuri-urdin’, puede y debe ser una vía de potenciar aún más en esa forma de jugar que está mostrando el Arsenal. El noruego es un jugador que constantemente genera juego y ventajas para todos sus acompañantes. Cabe recalcar que es un tipo de jugador con un fondo muy diferente al de otro cedido por el Real Madrid: Dani Ceballos. Él necesita menos balón que el español, sabe mantener la posición y aguantar hasta que llega a su poder. Nada de acercarse a la base para comenzar a mover el esférico con toques de seguridad. Odegaard recibe entre líneas, se gira y acelera la jugada, haciendo partícipe de sus acciones al colectivo. Por delante de él, Aubameyang, Saka, Martinelli y compañía van a verse potenciados por un talento tan especial como el suyo.

Posiciones puede ocupar muchas, siempre por delante de la línea de balón. En el Vitesse ocupaba el extremo diestro, pero con una marcada tendencia a pisar pasillos interiores y un perfil más asociativo. En Donostia era el tercer escalón de un centro del campo con las alturas bien diferenciadas. Ahí se situaba entre líneas y enlazaba el centro del campo con el ataque, siendo el embrague y el acelerador de Imanol Alguacil. Muchas son las zonas que puede pisar y las demarcaciones que puede ocupar. Ahora bien, dentro de la pizarra del técnico vasco tiene una posición hecha por y para él: la mediapunta.

Smith Rowe es uno de los últimos canteranos que ha despuntado en el Arsenal. PREMIER LEAGUE

El único problema en esta relación entre Odegaard y el Arsenal viene a raíz de que ha nacido una estrella con ciertos parecidos al noruego. Smith Rowe ha aparecido desde las sombras en este último tramo de los ‘Gunners’ y con tan solo cinco encuentros es indiscutible en los planes de Mikel Arteta. Que su nacimiento coincida con el repunte futbolístico no es una simple coincidencia, tiene bastante de causa y un poco de consecuencia. Él está siendo el nexo que necesita el sistema por delante del balón, uno de los especialistas que han surgido esta temporada como Pedri o Gio Reyna. Está sabiendo conectarse con el colectivo y hacer suyo el equipo, exhibiendo mucha personalidad con cada acción que ejecuta. En fin, Odegaard y Smith Rowe en la misma plantilla, bendito problema.

‘Martintxo’ ha quemado etapas destapando la madurez que su personalidad ostenta. Esta nueva que afronta en Londres viene precedida por el único paso en falso que parece haber dado en su proceso evolutivo. Ahí se encontrará una doble vertiente: un equipo que comienza carburar y un competidor de altura por esa mediapunta. Afronta seis meses de una envergadura mayúscula para el crecimiento de su talento tan singular. Posiblemente, los más relevantes de su carrera.

El corazón del Burnley volvió a latir

Tras un fatídico inicio de temporada, los ‘Clarets’ confían en su defensa central para conseguir resultados

La frase ‘un buen ataque es la mejor defensa’ no aplica al Burnley. De hecho, se puede aplicar a muchos equipos, pero no al Burnley. Justamente, la defensa es lo que mantuvo (y mantiene) al equipo en la Premier League desde su ascenso en la temporada 2016-2017 y que incluso los hizo soñar con competencias europeas en la campaña siguiente.

La temporada en curso es un subibaja de emociones entre los equipos que se disputan la cima de la clasificación y parece ser una sentencia sobre los equipos que pelean por no descender. El Burnley tuvo un agitado comienzo de campaña, pero de a poco está volviendo a ser ese equipo sólido de años atrás. Esto puede explicarse por una sola razón: la defensa.

Las lesiones en la zaga son uno de los principales motivos de la irregularidad de muchos equipos este año y los ‘Clarets’ no han estado exentos de ello. La incertidumbre a causa de la pandemia, es otro factor de la actual situación de la Premier y que, con los partidos aplazados, hace que el ‘fixture’ sea aún más apretado y cargado. Por ejemplo, Burnley debe dos partidos al día de la fecha.

Precisamente, los ‘Clarets’ estuvieron sin su capitán, Ben Mee, durante los primeros seis partidos de la temporada (además de rotar en reiteradas oportunidades sobre los cuatro del fondo). Mee volvió para el duelo ante Brighton previo al último parón de selecciones en noviembre. En ese lapso, sumaron dos puntos de 21 posibles. Solo el Sheffield United sumó menos, récord que aún ostentan sobre el resto de la clasificación. Desde entonces, el Burnley sumó 14 puntos de 30 posibles, con cuatro derrotas en sus últimos 11 encuentros. Con 17 partidos jugados y 16 puntos, los dirigidos por Sean Dyche se encuentran decimoséptimos a 4 puntos del Fulham (último en descender) con la misma cantidad de encuentros disputados.

Ben Mee celebra su gol ante Sheffield United. PREMIER LEAGUE

Tras recuperarse de una lesión en los isquiotibiales, Ben Mee fue la pieza que garantizó el resurgimiento del Burnley, o al menos una mejoría en su estado de forma. Pero… ¿Tan importante es el zaguero británico para los ‘Clarets’? Desde su regreso, su equipo pasó de conceder una media de 2 goles por partido a conceder por debajo de 1 (0,90). En cuanto a resultados, victorias ante Arsenal y Wolves y sendos empates ante Everton y Villa, todos equipos aspirantes a entrar en competencias europeas, vuelven a hacer del Burnley un hueso duro de roer.

BEN mee EN PREMIER 20-21

  • 4,9 despejes por partido
  • 1,8 intercepciones por partido
  • 1,3 remates bloqueados
  • 61 % de duelos aéreos ganados (3.5 por partido)
  • 61 % de duelos ganados (5.4 por partido)
  • 63 % de duelos en piso ganados (1.8 por partido)
  • 2,1 disparos por partido (1 gol)

En toda zaga el trabajo es de a dos, por eso es crucial repasar también la importancia del otro zaguero (tan crucial como sus despejes), James Tarkowski.

Impacto continental de Tarkowski

Durante todo el 2020, ningún jugador bloqueó más remates (38) en las cinco ligas europeas de mayor importancia. Además, Tarkowski fue el segundo con más despejes (159) y tercero en duelos aéreos ganados (148). Una estadística brutal que sirve para poner en relieve la figura de James Tarkowski y la importancia del juego defensivo del Burnley.

James Tarkowski disputó cada minuto de la pasada temporada por Premier League. El internacional inglés forma parte del núcleo de una de las mejores defensas en toda la competencia (y también de Europa). De hecho, Burnley consiguió 15 vallas invictas en la 19-20, tan solo una por detrás del City. El juego aéreo es otro aspecto clave en el esquema de Dyche y para ponerlo en relieve, los ‘Clarets’ convirtieron ocho veces desde un córner en la temporada pasada. Tan solo Liverpool (11) convirtió más. En cuanto a pelota parada, solo tres equipos concedieron menos que Burnley y seis convirtieron más. Sorprendente por donde se lo mire.

Las virtudes defensivas del Burnley

En una entrevista con The Athletic, Tarkowski fue consultado sobre varios aspectos de su juego y el de su equipo. Uno de ellos fue la difícil tarea de defender ante los jugadores más ofensivos del torneo, particularmente a aquellos que juegan por banda izquierda. Tarkowski rescató la importancia de saber apoyar a tu compañero, de tener disciplina en el juego y de saber analizar al oponente para compensar la diferencia de inversión en plantilla.

James Tarkowski dando indicaciones. PREMIER LEAGUE

«Es el lugar (banda izquierda) donde están los jugadores más peligrosos: Grealish, Zaha, Rashford, Mané, Aubameyang… Si quedas uno contra uno contra ellos, estás en problemas, pero si refuerzas la posición de tu compañero entonces condensas el espacio de ataque. Yo cubro a Matt Lowton, pero él también tendrá apoyo del extremo y del mediocentro», explicó para el medio.

El central inglés también habló de lo unidos que están como equipo. «Somos disciplinados dentro y fuera del terreno de juego, la forma en que entrenamos, el respeto que tenemos. No puedo recordar la última tarjeta roja que tuvimos. Dependemos de nosotros mismos».

«Otros equipos tienen la posibilidad de gastar 50 o 60 millones de libras para reforzarse. Nosotros no tenemos esa posibilidad, por eso nuestra ventaja es demostrarle a los oponentes que somos un equipo duro de enfrentar. Cuando examinas las fortalezas de tus oponentes, a veces te das cuenta de que se trata de doblar la marca, pero también de que puedes anticiparse a las jugadas dependiendo la dirección en que acostumbren a moverse los delanteros», añadió Tarkowski.

tarkowski en premier 20-21

  • 4,7 despejes por partido
  • 1,1 intercepciones por partido
  • 2,2 tackles por partido
  • 6,7 duelos ganados (67 %)
  • 2,9 duelos en piso ganados (67 %)
  • 3,9 duelos aéreos ganados (67 %)
James Tarkoski y Ben Mee discuten un fallo arbitral. PREMIER LEAGUE

La esperanza de seguir en Premier

Tras un fatídico comienzo de temporada, la recuperación de su núcleo defensivo has sido clave para que Burnley pueda salir del fondo. Los ‘Clarets’ han concedido solo 22 goles, uno más que Liverpool, Leicester y Everton, y uno menos que equipos como Manchester United y Chelsea. En cuanto a vallas invictas, ya tienen seis (compartiendo la octava posición con Liverpool, Man United, Leeds y Tottenham).

El crecimiento del equipo de Dyche es notorio. En el horizonte aguardan cuatro fechas consecutivas con duelos complicados (Liverpool, Villa, Chelsea y City), pero los de Turf Moor buscarán dar el golpe. Aún falta Charlie Taylor en la defensa, pero con la zaga completa, el Burnley sabe que puede conceder poco y fortalecer su juego. Con los nuevos dueños, esperemos que Dyche pueda armar un equipo con variantes y evitar padecer una temporada llena de incertidumbres.

«Dos cabezas piensan mejor que una», recita el popular dicho. Pues bien, para el Burnley eso significa otra cosa: dos cabezas despejan mejor que una.

Patrick Bamford: el cerebro antes que los pies

El delantero inglés es perfecto para la idea de juego de Bielsa. Además, ya ha marcado 10 goles en 15 partidos de Premier

El regreso del Leeds United a la Premier League supuso el ascenso de un histórico a la élite inglesa. De la mano de Marcelo Bielsa, el conjunto de Elland Road retornó esta temporada a primera división tras 16 años, devolviendo la sonrisa a una de las aficiones más leales de Inglaterra. Entre los múltiples nombres que hicieron posible la hazaña, figura Patrick Bamford, quien, con 16 goles en 47 encuentros, se consagró como el máximo anotador del plantel la campaña pasada.

Sin embargo, de cara al regreso de los ‘Whites’ a la categoría de oro británica, el delantero fue puesto en tela de juicio por la opinión pública. Pese a su marca goleadora, Bamford cargaba con un importante cúmulo de fallos de cara al gol (con un 11,59 % de efectividad en la temporada pasada de Championship, según datos de StatsBomb), asunto por el cual su desempeño en la Premier (competición que previamente había disputado sin pena ni gloria) sembraba dudas. Parecía estar destinado a formar parte de la lista de futbolistas que, tras brillar en divisiones inferiores, se estrellan en primera. Por fortuna, la historia ha tenido un desenlace totalmente distinto: Bielsa ha mantenido su confianza en el ariete, y este viene cumpliendo con creces.

Despejando las dudas

«Para muchos, el fútbol se juega con los pies. Para mí, se hace con la cabeza y se usan los pies», afirmó Johan Cruyff en el documental Gracias, Johan. Esta reflexión, tan breve como profunda, define sencillamente a Bamford. El ‘9’ de los ‘Whites’ no es el más rápido, ni el más fuerte, ni el más incisivo de cara al arco, pero comprende e interpreta el juego como pocos. Es un jugador que, mediante su altísimo grado de IQ, genera muchas ventajas tanto para él como para sus compañeros.

Bamford es esencial para Bielsa. YORKSHIRE POST

Ha de destacarse lo funcional y productivo que resulta Bamford en el esquema de Bielsa. El ‘9’ desempeña un rol fundamental en un equipo donde el control de la posesión, la verticalidad y la presión intensa son rasgos característicos. Lejos de ser un hombre de área, el ariete es un activo constante en la elaboración del juego y, además, no negocia esfuerzos al apretar arriba al rival. Su repertorio futbolístico se suma a una brutal condición física, requerimiento indispensable para sostener el ritmo que propone el Leeds.

El oriundo de Lincolnshire atesora mucha sensibilidad en sus movimientos. Produce yendo al apoyo (a destacar su abanico de recursos para controlar el balón), cayendo a banda, fijando o arrastrando marcas para generar espacios. Como se mencionó anteriormente, no es un futbolista rápido, pero aun así también ofrece soluciones mediante sus rupturas a espaldas de la defensa contraria. Esto último pone de manifiesto que la clave de cada una de sus acciones ofensivas no está en la velocidad de sus piernas, sino en la que posee su cerebro para interpretar el contexto. Esas milésimas de segundo que le gana a su oponente acaban siendo, generalmente, diferenciales.

Bamford celebra un gol con el Leeds. PREMIER LEAGUE

Pero la capacidad cerebral de Bamford no está siendo (al menos hasta ahora) su única fortaleza dentro del campo. Y es que, desde el inicio de campaña, el delantero viene sumando muchísimo de cara al arco. Con 10 anotaciones en sus primeros 15 juegos de la actual Premier, es el jugador que más goles ha anotado a esta altura de la temporada con un recién ascendido desde el curso 99-00. Además, su efectividad goleadora viene presentando una mejora respecto a la campaña anterior (18,52 % hasta la fecha, de acuerdo a UnderStat). Pese a no ser un definidor de élite (aunque en menor medida, sus fallos de cara al gol continúan siendo recurrentes), el ‘9’ se encuentra entre los máximos artilleros de esta Premier, siendo el mayor productor de goles de su equipo. Actualmente, lleva anotado el 40 % de los tantos de los ‘Whites’ en el campeonato inglés.

Con la confianza de su lado, Bamford ha convertido en cenizas las dudas que, apenas meses atrás, se cernían sobre él. El reto no era sencillo, pero el delantero ha sabido estar a la altura desde el primer día. Actualmente es uno de los estandartes del Leeds, destacando por sus labores tanto dentro como fuera del área. De mantenerse esta tónica, puede que, hacia final de temporada, estemos hablando de uno de los nombres propios de la vigente edición de la Premier.

¿Cómo juega el Tottenham de José Mourinho?

Analizamos a los ‘Spurs’ desde un punto de vista táctico

El Tottenham de José Mourinho está teniendo un inicio de temporada prometedor. Tras 11 jornadas lideran (empatados a 24 puntos con el Liverpool) la tabla de Premier y progresan en Europa, dejando muy buenas sensaciones como equipo. Hasta la fecha es el conjunto menos goleado de liga (nueve tantos) y el tercero más goleador (23), números que le postulan como candidato al título más que mero ‘outsider’.

En este artículo se analizarán las claves tácticas de este equipo: sistema y alineación, idea de juego del entrenador, plan ofensivo, plan defensivo y jugadores destacados: Harry Kane y Son como estandartes de la plantilla.

Contexto del Tottenham

José Mourinho recaló en el Tottenham a finales de 2019 para remplazar a Mauricio Pochettino, técnico con el que los ‘Spurs’ habían crecido durante los cinco años anteriores. Contratar a un técnico de la talla del portugués evidenció la deriva que tomaba el club presidido por Daniel Levy: apostar más por los títulos que por la formación, como apuntó Gus Poyet en una entrevista para este medio.

En media temporada se notó la mano de Mou: el equipo escaló posiciones en liga y clasificó a Europa League como sexto aunque cayó en octavos de Champions vs RB Leipzig. El cuadro adoptó las máximas que han acompañado a su entrenador durante toda su carrera, pero carecían de piezas para ser determinantes en las competiciones más importantes. Sin embargo, este año, la cosa es bien diferente: el Tottenham ha crecido como bloque y ya tiene muy marcado ese sello Mourinho.

José Mourinho ha cambiado por completo a los ‘Spurs’. TOTTENHAM HOTSPUR

Mourinho como entrenador

Resulta curioso que Mourinho haya ganado la liga inglesa, italiana y española desde un perspectiva de inferioridad. Sería paradójico por la magnitud de estos clubes y por el potencial de sus plantillas, pero no por adoptar una filosofía de «equipo chico» en muchas ocasiones criticada. En una época en la que los grandes abrazaban la posesión para dominar a los rivales, el de Setúbal rehuía de ella por hacerse fuerte atrás y castigar al contragolpe.

Allá donde Mou ha triunfado (Porto, Chelsea, Inter y Real Madrid) siempre se han reiterado (con mismos dibujos o diferentes) las partes que fundamentan su idea de juego. No se profundizará demasiado en su trayectoria ni trabajos anteriores, pero se dará unas pinceladas de lo que el portugués siempre quiere en su equipo.

El portugués ganó tres ligas con el Chelsea. PREMIER LEAGUE

José Mourinho llegó al Chelsea en 2004 después de haber ganado la Champions con un Porto ultra defensivo y conquistó una liga de récords en su primer año con los ‘Blues’. Su mayor impacto en Inglaterra tuvo que ver con el análisis de la oposición y con cómo minimizar sus fortalezas. Así comenzó a construir un equipo sólido, reactivo y letal en las transiciones, como se vería también en Milán y Madrid.

En lo referente a los dibujos, Mourinho ha trabajado con muchos y muy diferentes a lo largo de su carrera (1-4-4-2 en rombo, 1-4-3-3, 1-4-5-1, sistemas con defensa de cinco, 1-4-2-3-1…), pero ha sido este último el entendido como su preferido.

Sistema de juego en el Tottenham

XI de los ‘Spurs’. LAPIZARRADELMÍSTER

Después de un año de trabajo probando con diferentes esquemas, Mou ha encontrado en el 1-4-2-3-1 el mejor para potenciar a los futbolistas del Tottenham. Un dibujo que recuerda a aquel del portugués en el Madrid con fichas que cumplen roles prácticamente calcados. En portería el capitán Hugo Lloris; la pareja de centrales Dier y Alderweireld; en los laterales son clave Reguilón y Aurier o Doherty, encargados de dar amplitud y profundidad y muy disciplinados en defensa.

Pierre-Emil Hojbjerg (Xabi Alonso) y Sissoko (Khedira) forman el doble pivote con una labor de contención más que de construcción del juego. El mediapunta, Ndombele o Lo Celso (Özil) tiene una función más creativa, libertad para moverse entre líneas y mezclar con el mediocampo y el ataque.

En delantera Harry Kane (Benzema), futbolista que ha culminado su evolución y ha roto en un delantero total capaz de anotar, asistir y jugar como un mediocentro natural. En bandas están Heung-Min Son (Ronaldo) y Bergwijn o Moura, quienes se aprovechan de los espacios generados por Kane. El primero con un rol de goleador del equipo, el otro como segunda espada a sumar.

Kane crea constantes ventajas. DAZN

Plan ofensivo

Como se ha explicado antes y, teniendo en cuenta su trayectoria, Mourinho siempre ha relegado la posesión a un segundo plano en pro de otros aspectos como el equilibrio y la creación de un bloque compacto que se mueva al unísono. Bien podría haber conseguido esto trabajando con el balón, pero él, ya sea por jugadores o por su manera entender el fútbol, piensa que es más fácil llegar a ese punto reaccionando antes que proponiendo.

Lo que más éxitos le ha dado durante su carrera ha sido el juego vertiginoso de transiciones, con atacantes realmente rápidos que destrozaran a las defensas rivales al contragolpe. Tradicionalmente ha preferido el juego directo que el elaborado, aunque poco a poco haya ido adaptándose a este último. Por eso los últimos equipos del portugués han ido ganando en porcentaje de posesión, aunque hayan sido siempre conscientes de que esta herramienta la utilizaban como un elemento de control en pequeños tramos de los partidos.

El contragolpe es el mayor arma de este Tottenham. DAZN

Queda claro con este dato de Whoscored: en 11 jornadas disputadas de Premier los ‘Spurs’ figuran como el undécimo equipo con más posesión de la liga (50, 1 %), bastante lejos de sus rivales del ‘Big Six’ y de equipos menores como el Leeds, Soton o Brighton. Mourinho bien sabe que su baza son las contras, pero está mejorando desde el ataque posicional con figuras como Hojbjerg y Kane.

En salida de balón, el Tottenham alterna el juego directo con sacar en corto. Mourinho lateraliza a Hojbjerg o Sissoko, pide a sus extremos que se metan por dentro y coloca a sus laterales bien altos. La eficacia de estas acciones dependen de la creatividad del mediapunta y de Kane (que baja a dar apoyos), pero la mayoría de ocasiones no acaban en buen puerto, perdiendo la posesión y organizándose en defensa.

El Tottenham ha mejorado con el balón, pero donde se siente cómodo es en las transiciones. DAZN

Así pues, y, como era de esperar, la mayoría de goles del Tottenham están llegando de la forma más directa. Harry Kane, excelso como asistente, y Son, como una máquina anotadora, conforman la dupla más prolífica de la actualidad. Hasta la fecha, el inglés ha producido 27 goles (14 tantos y 13 asistencias) en 18 partidos, mientras que el coreano lleva 19 (13+6) en los mismos.

Plan defensivo

El plan defensivo no implica mayores complejidades que el ofensivo. Este se limita a llevar al máximo lo básico en este y en la mayoría de deportes: bloque compacto, alta intensidad, competitividad, solidaridad y un trabajado sistema de ayudas. Rara es la vez en la que Mourinho manda a sus jugadores a presionar arriba, pues se siente muy cómodo con un bloque medio-bajo.

El Tottenham forma un 1-4-4-2 en defensa. DAZN

En defensa, el 1-4-2-3-1 pasa a ser un 1-4-4-2 (esquema que más utilizan los entrenadores en la actualidad para defender), con Kane y el mediapunta formando pareja arriba, rotando a la hora de bascular a una u otra banda. La consigna es fortalecer el carril central, donde se ubican Sissoko y el danés como escudo antes de llegar a los centrales.

Así, Mourinho dispone de jugadores rápidos que pueden anticiparse para cortar pases rivales y armar rápido la fase ofensiva. Ante la defensa de centros laterales los dos centrales nunca salen del área ni pierden la posición; en los carriles, las ayudas son constantes.

Kane y Lo Celso se escalonan en función de la disposición rival. DAZN

Para defender, Mourinho ha implementado un sistema de marcaje zonal en el que cada jugador se reparte su espacio. Los tres centrocampistas tienen que lidiar con los mediocentros rivales y los dos centrales con los delanteros. Sin embargo, en las bandas el marcaje suele ser al hombre tapando las líneas de pase. Los extremos se emparejan con los laterales rivales y viceversa. Siempre que hay superioridad rival aparecen las ayudas de Sissoko o Hojbjerg.

Este ha sido un breve análisis táctico de los aspectos más básicos del Tottenham de José Mourinho. Un conjunto que ha necesitado tiempo para alcanzar un gran nivel y que está sorprendiendo a todos en este inicio de competición. Con fichajes clave como Reguilón y Hojbjerg, el aporte de Gareth Bale y el nivel de Kane y Son pueden llegar a lograr grandes cosas. ¿Está Mourinho preparado para dar un golpe sobre la mesa y reivindicarse?

Arsenal, una lucha contra la irregularidad

El equipo de Arteta viene sembrando dudas en este inicio de temporada. Analizamos las claves tácticas del momento de los ‘Gunners’

El Arsenal acabó la temporada 2019-2020 con una sonrisa. De la mano de un recién llegado Mikel Arteta, el conjunto londinense sumó dos títulos (FA Cup y Community Shield) y logró clasificarse a la UEFA Europa League. Un desenlace más que aceptable luego de un comprometedor comienzo de curso que provocó la marcha de Unai Emery, entonces entrenador del equipo. Con un banquillo renovado, los ‘Gunners’, sin caer en lo excepcional, mostraron una notoria mejoría.

Sin embargo, el equipo viene sembrando muchas dudas en el tramo inicial de la vigente temporada. Así como demuestra ser capaz de imponerse con jerarquía en algunos encuentros, llega a firmar actuaciones verdaderamente decepcionantes. A continuación, trataremos de explicar las principales razones de esta irregularidad.

Dependencias en ataque

El Arsenal suele necesitar de ciertos contextos para poder producir en ofensiva. Es un equipo que explota zonas exteriores, valiéndose mucho de transiciones rápidas o de juego directo al espacio. En ambos casos, lo que se busca es quebrar el bloque contrario mediante desmarques de ruptura a espaldas de la última línea. Pero, si el oponente consigue desactivar estos recursos ofensivos del conjunto ‘Gunner’ (defender en bloque bajo suele ser un método apropiado para ello), este comienza a experimentar dificultades para generar peligro. La falta de profundidad se hace presente.

Parte del problema planteado se explica por la falta de un centrocampista creativo capaz de batir líneas y generar ventajas en el último tercio del campo. Es cierto que Dani Ceballos posee un perfil bastante acorde a ello y, en ciertas ocasiones, ha brindado soluciones en este sentido. Sin embargo, el español aún demuestra ser algo irregular. De esta forma, el equipo encuentra limitaciones para elaborar por dentro, dependiendo en demasía del juego exterior.

Dani Ceballos. GETTY IMAGES

Dada esta coyuntura, suena irónico pensar que la actual plantilla del Arsenal cuenta con uno de los mejores jugadores creativos que ha tenido el club en los últimos años. Mesut Özil, que supo encandilar a propios y extraños durante sus primeras temporadas en Londres, hoy se encuentra relegado por Arteta. Aunque el alemán está muy lejos de su mejor versión, su exclusión de las listas de la Premier y de la Europa League es excesiva. Conociendo las necesidades del equipo y teniendo en cuenta que es el jugador mejor pago de la plantilla (cobra alrededor de 18 millones de euros anuales según Daily Mail), borrarlo del mapa no es una decisión inteligente.

El bajón de rendimiento de Aubameyang también es un factor importante. El gabonés, capitán y figura de los ‘Gunners’, no ha comenzado bien la temporada, pues demuestra escasa participación e iniciativa. Y, por supuesto, el equipo lo siente. El 14 es una de las principales armas de ruptura de la plantilla, siendo esencial para la práctica del mencionado juego vertical del equipo. Además, pese a estar jugando mayoritariamente por banda, conserva su incidencia de cara al arco. Es decir, la cuota goleadora colectiva depende, en gran medida, de su aporte.

Una defensa insegura

La defensa del equipo, en líneas generales, está por debajo de lo que un histórico como el Arsenal debe aspirar a tener. La llegada de Gabriel ha supuesto una importante mejora, pero hacen falta más nombres de peso para esta zona. Muchas veces, Arteta ha tirado de Tierney o Xhaka como centrales y, aunque esta no sea la posición natural de uno ni del otro, ambos suelen cumplir. El problema es que estas variantes posicionales se dan más por necesidad que por cualquier otra cosa, lo cual prueba la escasez de zagueros de garantías. Saliba es una de las grandes apuestas del club en esta materia, pero Arteta viene llevándolo con calma. El francés, de 19 años, se está fogueando con el equipo sub-23.

La línea defensiva ‘Gunner’ exhibe problemas para controlar los intervalos y gestionar la profundidad (respecto a esto último, puede sufrir mucho las transiciones ataque-defensa si el equipo adelanta el bloque). Por consiguiente, la confianza transmitida suele ser insuficiente. Paralelamente, sí debe destacarse la labor con balón por parte de la defensa. Ya sea para superar por bajo la primera línea de presión rival o lanzar juego directo, ofrece muchas soluciones.

Saliba y Gabriel están llamados a liderar la defensa del Arsenal. GETTY IMAGES

¿Ahora qué?

En este contexto de inestabilidad, la mejor noticia para el Arsenal es que cuenta con un entrenador flexible. Arteta es capaz de amoldarse a las exigencias de rivales de diversos estilos, así como de alternar su pizarra. Su dibujo preferido es el 1-3-4-3, pero en los últimos encuentros ha experimentado con el 1-4-3-3. Sin previa experiencia como técnico al momento de su asunción con el conjunto londinense, el español ha demostrado estar apto para retos importantes. Claro que tiene mucho por trabajar, pero el club debe tenerle paciencia.

La polivalencia y el llamado del deber

El Liverpool tendrá que reinventarse en defensa tras la lesión de Van Dijk. Los ‘Reds’ esperan que Fabinho dé un paso adelante

No consta registro de cuándo se popularizo la frase «quién mucho abarca, poco aprieta», pero, sin lugar a dudas, este rejunte de palabras quedó en el anacronismo. En el mundo del hoy, a ningún profesional le alcanza solo con ser muy bueno en una determinada tarea para optar a la categoría de los mejores, una a la que limita su entrada el ítem de la competitividad.

Esta particularidad a la que muchos se tienen que adaptar para realizar sus labores no es nueva en el mundo del fútbol. Nuestro protagonista de hoy es dirigido por un hombre que sabe muy bien de lo que se habla: un delantero centro reconvertido a central, esa fue la historia de la carrera como jugador de Jürgen Klopp. Ahora, en las bandas, su principal rival es un Pep Guardiola que prioriza su plan de juego con base a las características de los jugadores que en sus ‘posiciones naturales’, cosa que cada vez existe menos en el fútbol de hoy.

Fabinho previo a un partido de Premier League. THIS IS ANFIELD

Fábio Henrique Tavares, mejor conocido como Fabinho, llegó al Liverpool en el verano de 2018 para ser el mediocampista defensivo del equipo. Fichaje realizado, en parte, por un tema que nos concierne hoy: la llegada del brasileño ocurrió, en parte, por la observación que realizó Klopp sobre su homónimo futbolístico Jordan Henderson, pensando que le aportaría más al equipo de interior izquierdo. La combinación entre el británico y el sudamericano le dio una nueva dimisión a la labor defensiva-ofensiva del equipo, llevándolos a ser campeones de cuatro títulos desde entonces.

Fabinho y la defensa

En sus primeras dos temporadas, su labor desde el medio le permitía a los laterales subir con menos preocupaciones, ademas de formar una linea de tres en el fondo (en ataque) junto a los dos centrales. Posición cómoda para él teniendo en cuenta que en sus primeros años de carrera jugó de lateral derecho y defensa central en el Real Madrid Castilla, puestos que defendería posteriormente en el Monaco hasta evolucionar a mediocampista.

Fabinho en su temporada debut con los ‘Reds’. GLOBO

Desde que llegó al equipo ‘Red’ no ha variado casi su posición, ni siquiera cuando ha faltado por banda derecha Alexander-Arnold. Parecía que Jürgen tenía una labor muy determinada para él, un equipo que funcionaba casi perfectamente gracias a su presencia. Era el equilibrio hecho jugador, los riesgos asumidos materializados en oportunidades.

La llegada de la crisis

Pero todo cambió repentinamente para el Liverpool y Fabinho el pasado sábado, 17 de octubre. A la altura del minuto 4 de partido, Jordan Pickford, el portero del Everton, realizaría una imprudente entrada a Virgil Van Dijk, que provocaría la lesión del ligamento cruzado anterior, dejándolo por fuera de lo que resta de temporada. Un inicio de temporada turbulento, sin uno de los mejores centrales del mundo y sin Alisson Becker, uno de los mejores guardametas del mundo. Dos hombres que cambiaron al Liverpool para llevarlos a ser campeones de casi todo.

Fabinho fue el jugador del partido del Liverpool en su debut en UCL. LIVERPOOL FC

Dos bajas sensibles en un momento de incertidumbre defensiva en el equipo, principalmente por la falta de jugadores en el centro de la zaga. Pero ahí está el brasileño, que asumió el reto en el debut de Champions League frente al Ajax de Amsterdam, dejando la portería a cero siendo el jugador del partido y realizando una providencial salvada en la linea de gol cuando el partido iba 0-1 para los ‘scousers’.

En chino, la palabra crisis se traduce como 危机 (Wei Ji), un término formado por dos caracteres: el primero es ‘Wei’, que significa peligro y el segundo es ‘Ji’, que significa oportunidad. Una que Fabinho buscará aprovechar.

Invertir o no en Adama, esa es la cuestión

El futbolista español, estrella en los Wolves, debe ser clave en el conjunto nacional

Ser diferente, en muchas ocasiones, es una virtud. A pesar de que la opinión general sea la contraria, que algo o alguien se salga de la tangente es una capacidad positiva. En el mundo del fútbol, más de lo mismo. En el paradigma de la rigidez táctica y la falta de especialistas, que aparezcan jugadores que sean un verso libre es una bendición. Entre esa clase privilegiada de futbolistas se encuentra Adama Traoré. El futbolista nacido en L’Hospitalet ha debutado en este parón de selecciones con España y ha demostrado su valía y potencial dentro del combinado nacional.

Además, dentro de ese grupo de jugadores especiales, el de los Wolves todavía tiene virtudes que le hacen ser más particular incluso. A primera vista se aprecia claramente que el internacional español posee un físico sobrehumano, algo que se escapa de toda lógica. Mezcla una fuerza poderosa con una velocidad frenética que lo convierten en un atleta casi imparable. Asimismo, a esto se le suma una facilidad para el arte del regate a la altura de muy pocos. No es el clásico regateador fino y elegante, pero por potencia y técnica siempre logra dejar a los rivales por el camino. Cuando se gira y arranca, es imposible detenerlo sin hacerle falta. Una fuente de desequilibrio constante. El año pasado completó 4,9 regates por partido, líder de este ranking en la Premier League y tercero entre las cinco grandes ligas tras Neymar Jr. y Leo Messi.

A pesar de las ventajas que presenta para sus equipos, todavía es un futbolista muy desordenado. En el Molineux ha dado un paso al frente en ese sentido con respecto a lo que mostró en el Aston Villa y el Middlesbrough. Sin embargo, aún es un jugador bastante imperfecto en la toma de decisiones y comprensión de juego. Ese verso libre que muchos equipos necesitan para desatascar el juego llevado a su máxima expresión. Él arranca, dribla a un par de defensores, llega a línea de fondo y pone un centro. Sin mirar más allá. Sin esperar a sus compañeros.

En el contexto que le presenta Nuno Espírito Santo en los Wolves el encaje es más sencillo. El planteamiento del equipo más portugués de Inglaterra defendiendo en un bloque bajo le plantea a sus delanteros atacar a muchos metros de la portería contraria, con grandes espacios a la espalda de la defensa rival. Esas largas distancias son una bendición para Adama, que ve cómo puede potenciar su velocidad y fortaleza física retando a carreras a campo abierto a los defensas que se encuentra.

Ya sea partiendo de extremo diestro o de carrilero, el técnico luso siempre busca el escenario idóneo para que el español realice trayectos largos y con mucho terreno. Además, con Raúl Jiménez como delantero centro se simplifica mucho el juego. El ariete mexicano se entiende a la perfección con sus compañeros y dentro del área necesita muy poco para hacer sangre en el rival. Mientras que Adama abre una herida en la defensa rival, Raúl Jiménez hace que esta se desangre.

Adama Traoré y Raúl Jiménez forman una sociedad perfecta. WOLVERHAMPTON

En cambio, el entorno de la selección nacional es muy distinto al que tiene dentro de su equipo. Con Luis Enrique el plan de juego es bastante más vertical que el propuesto por España durante su época dorada. Al final, el seleccionador asturiano sigue la hoja de ruta que enseñó con el Celta de Vigo y el Barcelona. Pero continúa siendo una línea propositiva de juego.

En este periodo de selecciones se ha mostrado un gran revuelo por el debut de Adama Traoré con ‘La Roja’. Y es que ha sido de lo mejor en estos tres encuentros del equipo ibérico. Las sensaciones no son muy positivas y contar con un jugador que produce tanto con muy poco es esperanzador.

No obstante, la forma en la que España puede aprovechar el potencial del futbolista de los Wolves podría ser como desatascador. Las eliminaciones recientes frente a Italia en la EURO 2016 y contra Rusia en el Mundial 2018 siguen un patrón similar. Los jugadores se comienzan a atascar y el juego empieza a convertirse en un monólogo de pases horizontales sin generar apenas peligro. Una posesión elevada e inerte que acaba siendo más un problema que una solución.  Contar con el desequilibrio exterior que forma el jugador con ascendencia maliense significa una bocanada de aire fresco que le aporta algo diferente al combinado español. Su encaje podría servir más como recurso que como una idea inicial dentro del sistema de ‘Lucho’.

Adama en su debut con España. RFEF

Partir con Adama en la propuesta principal condiciona en exceso al resto del equipo. Su juego no está sujeto a tácticas. Es un futbolista caótico que, dentro del plan de orden que busca ‘La Roja’, puede acabar desmontando esa armonía. No obstante, contar con él significa romper los partidos que han venido entorpeciendo el fútbol que busca practicar España. Ante un gran entramado defensivo, él siempre va a encontrar la llave para abrirlo constantemente.

Invertir o no en Adama, esa es la cuestión. Su valor es una bendición para todos los que tengan el placer de contar con él. Tiene unas cualidades innatas que le hacen ser un futbolista especial; la potencia y el desequilibrio necesarios para encontrar grietas donde no las hay. Sin embargo, las formas de aprovechar ese don cambian en exceso el discurso. Aporta desorganización tanto para el rival como para su propio equipo. Tal vez, saber cómo aprovechar este diamante en bruto (nunca mejor dicho) puede ser una de las claves para el futuro futbolístico de su país.

¿Qué le puede aportar Cavani al Manchester United?

El uruguayo es el único delantero centro de garantías que tiene en plantilla el conjunto de Old Trafford

El Manchester United protagonizó uno de los movimientos más interesantes del ‘Deadline Day’, la contratación de Edinson Cavani como agente libre. Un depredador del área, uno de los máximos goleadores de la última década que llega a Old Trafford para aportar a los mancunianos los registros que les han faltado en las últimas temporadas.

El charrúa ya tiene 33 años y puede estar iniciando una de las últimas etapas en su carrera, pero sigue siendo un experto en encontrar espacios y marcar goles. Cavani llega a un equipo carente de referentes en delantera y se postula como el único delantero centro natural disponible para Ole Gunnar Solskjaer. Sus inteligentes desmarques y su lectura del juego le asegurarán oportunidades de anotar, disfrutando las peleas en el área y los centros laterales.

Goles garantizados

Después de jugar para el Danubio uruguayo y dar el salto a Europa con el Palermo, Edinson Cavani la rompió en el Napoli. En tres temporadas marcó 104 goles con el conjunto partenopeo: 33 en la primera, 33 en la segunda y 38 en la tercera. Su excelente nivel llamó la atención de los clubes más grandes del viejo continente, momento en el que el PSG decidió pagar 65 millones para hacerse con sus servicios.

En el Parque de los Príncipes anotó 200 goles en 301 partidos, números que le convertían en candidato a la Bota de Oro temporada tras temporada. Pero lo cierto es que el dominio del PSG en la Ligue 1 hace difícil medir con precisión el rendimiento del charrúa. Sus números son sobresalientes, pero dibuja una curva descendente desde que anotó 49 goles en la temporada 16-17 (coincidiendo con la llegada de Neymar y Mbappé).

Si bien la atención se ha centrado en las debilidades defensivas de los ‘Red Devils’ después de su derrota por 1-6 ante el Tottenham, hay que destacar que solo el West Brom ha creado menos oportunidades de gol (15) que el United (16). Cavani está acostumbrado a jugar en clubes exitosos que le brindan oportunidades para marcar, por lo que necesitará que Bruno Fernandes, Pogba, Rashford y compañía estén inspirados.

No hay duda de que los de Solskjaer ganan experiencia y gol con la llegada de Cavani, pero hay que recordar que no está en su ‘prime’, ha arrastrado problemas de lesiones las últimas temporadas y existen datos que muestran que el uruguayo no es tan clínico como antes. El dato de xG (‘expected goals’) de Cavani en la temporada pasada fue de 7,6 y marcó solo cuatro goles. Por el contrario, otros jugadores como Martial y Greenwood superaron las expectativas en este sentido y marcaron 12 dianas más teniendo en cuenta esta métrica.

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