Los prejuicios del Aston Villa y el cortoplacismo del fútbol

Los villanos han sabido reinventarse para hacer frente a los prejuicios y asomarse con peligro a las plazas europeas

Los aficionados al fútbol tendemos a ser impacientes. El creciente resultadismo que invade el mundo del balompié hace que muchas veces prejuzguemos a los equipos, jugadores o incluso las ligas de manera muy prematura. Sin embargo, el tiempo es sabio y termina dando la razón a quienes, expectantes, atienden a la evolución de los acontecimientos.

El año pasado pocos habrían apostado por la continuidad en primera división de un Aston Villa que no demostró estar preparado para el primer nivel en ninguna de sus líneas: delanteros poco inspirados, centrocampistas no demasiado finos y defensas inofensivos frente a porteros inseguros. Solo Jack Grealish, ayudado por John McGinn, pudo conseguir la salvación de los villanos en la pugna por ver quien hacía más méritos por acabar cayendo en la Championship.

Con tales precedentes incluso los aficionados más acérrimos del club de Birmingham mirarían con escepticismo y temor el año que se avecinaba. El portero suplente del Arsenal, un lateral y un delantero (escandalosamente caro) de segunda división, un extremo fracasado en Francia y un mediapunta exiliado del Chelsea no eran valores que invitasen a soñar a los seguidores del Aston Villa y, mucho menos, al resto de futboleros.

Resultado de imagen de "premierleague.com" release bournemouth
La salvación postpandémica del Aston Villa supuso el descenso del Bournemouth. PREMIER LEAGUE

No obstante, a la hora de la verdad, el fútbol nos ha vuelto a demostrar lo injustos que resultan los prejuicios en la vida. La llegada de jugadores de segunda y defenestrados de otros equipos ha dado un salto de calidad a un equipo que con 22 jornadas trascurridas ya mira con desdén la pelea por la salvación a sabiendas de que sus 36 puntos a estas alturas de la temporada parecen más que suficientes para cumplir el objetivo frente al escaso puntaje de sus teóricos.

Con esas perspectivas, dos partidos menos y la octava posición el Aston Villa se ha hartado de mirar para abajo. Los muchachos de Dean Smith se han cansado de que los den por muertos. Frente a los rumores que sitúan a su estrella, Jack Grealish, lejos de Villa Park los de Birmingham parecen decididos a dar un golpe sobre la mesa para romper con todos los prejuicios y estigmas que sus detractores les llevan colgando.

De resurrecciones y confirmaciones

El cargo de Dean Smith parecía peligrar tras la desastrosa campaña 19-20, pero el inglés ha dado la razón a quienes apostaron por mantenerle en el puesto. ASTON VILLA

¿Y cómo han hecho esto? El Aston Villa ha crecido a partir de la creación de un entorno adecuado para optimizar determinados sus recursos. Dean Smith le ha dado a cada jugador el rol que más se adecúa a sus características. No podemos encasillar el juego del Aston Villa en ninguna de las escuelas que luchan por arrogarse la hegemonía en el mundo del fútbol.

El inicio de esta mejoría está, claramente, bajo palos. La estabilidad en portería es ‘conditio sin equa non’ para poder competir y el caso del arco villano el año pasado fue surrealista: desde las lesiones de Tom Heaton hasta la incompetencia de Nyland, pasando por un Pepe Reina al borde de la jubilación.

Por ello mismo, no dudaron en contratar a Emiliano Martínez cuando el Arsenal le enseñaba la puerta de salida. Más allá de su tesón y trabajo, el argentino ha cuajado actuaciones de gran nivel. Aun así, no es ese su principal valor. Tal y como repite Ilie Oleart en numerosas ocasiones para La Media Inglesa, Martínez es un portero que mejora defensas. La confianza que transmite permite que los centrales jueguen más relajados y puedan desplegar todo su potencial.

Por eso mismo, la llegada de Emi Martínez ha despejado el camino para que Dean Smith encuentre a su pareja preferida en defensa. Junto a Tyrone Mings, que ya había demostrado brotes verdes la campaña anterior; el inglés ha ubicado a un Ezri Konsa que al fin demuestra lo que prometía en Championship. Una pareja de centrales tan complementaria como diferente: Mings, más espectacular y agresivo al corte, mientras Konsa guarda su espalda y coordina bien cuando salir y cuando no. Además, más allá de sus capacidades defensivas, son dos centrales con pasado como laterales, lo que les confiere una gran capacidad de sacar la pelota que el propio Smith ha potenciado con Douglas Luiz por delante de ellos.

El brasileño el año pasado parecía un extraño dentro del plantel. Si no brilló en el Aston Villa fue por su incompatibilidad con el juego que ofrecía el equipo. El ex de Manchester City no tenía cabida en un equipo tan rácano en lo deportivo como fue el de Birmingham la campaña anterior. No así en la presente, en la que se ha convertido en una pieza fundamental en la salida de pelota del equipo, llegando incluso a levantar rumores sobre su regreso a las filas ‘Sky Blues’.

El que ya jugara en la liga española con la zamarra del Girona ha conformado un centro del campo de muchas garantías junto a McGinn y un resurgido Ross Barkley. El escocés ha logrado mantener el nivel de la campaña anterior y, ahora sí, bien acompañado está consiguiendo brillar.

«Ha jugado seis partidos en 18 días (después de su lesión), lo que demuestra su profesionalidad y su actitud».

Dean Smith sobre Ross Barkley

Por su parte, el jugador cedido por el Chelsea, ha llegado a Villa  Park a reivindicarse y Dean Smith ha conseguido que lo haga. El inglés ha entendido que su jugador necesita estar cerca del área y por ello le ha dado el tercer escalón para que pueda explotar su gran disparo lejano, así como su último pase. Barkley es el típico jugador inglés que primero dispara y luego pregunta. No es torpe en la asociación, pero su primera opción siempre será el disparo. Por tanto, es comprensible no situar un jugador de estas características en la sala de máquinas para acercarlo al área.

Y para que todo esto encaje es necesario que haya un escalón intermedio que conecte la salida de Douglas Luiz con la definición en últimos metros de Barkley. Y ahí tiene el Aston Villa a Jack Grealish organizando. Pese a la mejoría del Villa en todas las líneas, la base de su juego sigue estando en los ‘balones a Jack’. El mediapunta, que actúa de extremo izquierdo recibe acostado a la banda y desde ahí organiza a todo el equipo.

Esta fase del juego, es fundamental a la hora de entender cómo juega el Aston Villa y no se podría entender sin dos nombres: John McGinn y Olie Watkins. El primero con sus movimientos limpia el espacio para que el 10 pueda hacer su magia, mientras el segundo compensa sus movimientos ocupando los espacios que Grealish deja vacíos. Es especialmente importante para el Aston Villa tener un delantero de las características de Watkins, no solo por su habilidad rematadora, sino por su potencia, movilidad y autosuficiencia  por todo el frente de ataque.

Lagunas en un sistema casi perfecto

Hemos hablado de la portería, del centro de la defensa, del centro del campo y la delantera, pero existen algunas zonas en las que el equipo todavía presenta algunas dudas que de cara al futuro debe solventar para seguir progresando.

La más acuciante de las necesidades se haya en banda derecha. Si bien es cierto que el rol del extremo derecho va más encarado a dar amplitud al equipo sin balón que a intervenir en el juego, también es verdad que a día de hoy Smith no cuenta con un jugador de garantías para el puesto. Han probado El Ghazzi, Bertrand Traoré y Trézéghet y a la hora de la verdad, pocos han convencido. Ya en verano sonó Milot Rashica para reforzar la zona, pero el fichaje no se concretó y fue Traoré, canterano del Chelsea, quien aterrizó en Birmingham.

Imagen
Tras salvar al Werder Bremen del descenso en la temporada post-pandemia Milot Rashica estuvo cerca de recalar este verano en el Aston Villa. WERDER BREMEN

También en los laterales podrían llegar a tener un problema, aunque no tan importante como el de la banda derecha. Ya en 2019 acertaron con el fichaje de Matt Targett y en 2020 volvieron a hacerlo incorporando a Matty Cash. Los dos laterales se han convertido en insustituibles tanto por su nivel como por la ausencia de recambios de garantías. En la delantera Wesley tuvo momentos de buen juego la temporada pasada, en el centro del campo cuentan con Morgan Sanson y Marvelous Nakamba y Kortney House ha cumplido como central suplente. Sin embargo, en los laterales Neil Taylor y Ahmed El-Mohamady han demostrado sobradamente no estar preparados para la exigencia de la Premier League.

Aún pese a todo esto el Aston Villa esta temporada ha remontado el vuelto. Como ya se ha dicho, octava posición y solo seis puntos de diferencia con el Chelsea, que actualmente marca los puestos de Champions. Todo ello con dos partidos menos, dos partidos de esperanza que pueden hacernos soñar con un Euro-Villa que acabe con los prejuicios. Puede que la historia de los villanos no acabe con el cortoplacismo del fútbol, pero ayudará a levantar un muro que nos separe de esta injusticia.

Este sitio web utiliza cookies. ¿Acepta nuestra política de cookies? Pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies