Hillsborough: 96 llamas que nunca se extinguirán

El 15 de abril de 1989 un hecho sin precedentes marcaría para siempre la historia del fútbol inglés. En el estadio de Hillsborough 96 personas perderían la vida a causa del hacinamiento en sus tribunas. Hoy, 31 años después, se siguen buscando los culpables de esta tragedia.

Para entender el desastre de Hillsborough es necesario conocer todos los elementos que formaron parte de ella. Y sin duda alguna uno de los más cuestionados fueron los ‘hooligans’, quienes para esa época eran el centro de las críticas en todo el continente tras lo ocurrido en Heysel el 29 de mayo de 1985, cuando en la final de la Copa de Europa que enfrentaba al Liverpool contra la Juventus 39 personas perdieron la vida a causa de una estampida desatada por los enfrentamientos entre ambas aficiones. Lamentablemente esta no sería la última vez que los ‘hooligans’ protagonizaran algún partido de fútbol.

Los enfrentamientos entre aficionados violentos y las fuerzas públicas se intensificaron a finales de la década de los 80 y alcanzaron su punto cumbre en la semifinal de FA Cup entre el Liverpool y el Nottingham Forest de 1989. Este duelo resultaba bastante atractivo para ambas hinchadas, pues años atrás los ‘Tricky Trees’ derrotaron al Liverpool de Bob Paisley en la semifinal de la Copa de Europa.

El partido se jugó en el estadio del Sheffield Wednesday. Aquel día muchos seguidores ‘Reds’ se desplazaron hacia la ciudad del acero, pero en carretera se encontraron con muchos contratiempos, como accidentes de tráfico y numerosos controles policiales que hicieron que gran parte de los aficionados llegaran con la hora justa. Para el encuentro se había decidido que Leppings Lane sería la tribuna para los fanáticos del Liverpool, una mala decisión teniendo en cuenta el multitudinario éxodo de la parte roja de Merseyside. Por otra parte, al Forest se le designó una tribuna con mayor capacidad pero con menor presencia de de sus seguidores.

Faltaban pocos minutos para el inicio del encuentro, pero a las afueras del estadio aún se encontraba demasiada gente esperando para entrar. Es aquí donde yace el preludio de este lamentable hecho, pues en un acto de desesperación, la policía tomó la decisión de abrir la única puerta que bloqueaba el ingreso de los hinchas a la tribuna.

Al sexto minuto del encuentro el árbitro decidió detener el juego por el ingreso de hinchas al campo. En los primeros instantes las autoridades detuvieron a los que saltaron al campo creyendo que se trataba de un caso más de hooliganismo, pero al poco tiempo se darían cuenta de la catástrofe que habían orquestado. En la cancha ya no estaban los jugadores, el campo de Hillsborough se había convertido en el núcleo donde yacían personas heridas y muchas otras sin vida

La tribuna del Liverpool no da abasto. W RADIO

The Sun

¿Qué fue eso tan malo que hicieron? El 19 de abril de 1989, un par de días tras la tragedia, The Sun tituló la portada con «The truth» (la verdad), enumerando una listas de hechos que el medio daba como irrefutables: el primero fue que algunos hinchas del Liverpool robaron billeteras de los fallecidos; el segundo, que algunos fans decidieron orinar sobre integrantes de la policía; como último y tercer hecho, algunos aficionados le propinaron «la paliza de su vida» a un policía.

El editor del medio por aquel entonces, Kelvin Mackenzie, afrontó la publicación de la noticia con el respaldo del informe policial de aquel día, que tiempo después se comprobaría que fue manipulado y construido por falsos testimonios. Sin embargo, no fueron los únicos que se hicieron eco de lo informado por esta fuerza del orden: El periódico The Times escribiría siguiendo los primeros informes, pero ellos fueron más rápidos al intentar informar con veracidad, provocando que The Times rectificara lo publicado.

Pero no todo quedó ahí. Desde Merseyside se empezó a buscar la justicia, la verdad de los hechos, limpiar el nombre de una ciudad como Liverpool tachada siempre de vivir en una lucha «contra todo y contra todos». Se empezaron a recoger testimonios, principalmente desde el Liverpool Echo, el medio de comunicación más importante de la ciudad (y el mejor diario regional del Reino Unido por aquella época), construyendo un relato más real, visto desde todos los lados y, ante todo, respetando a las familias de las víctimas durante la investigación.

Tras una intensa búsqueda, el Echo despertó el 23 de abril del mismo año (solo unos días después de la polémica portada) con una primera plana que decía «Now The Real Truth» (ahora la única verdad), donde recopilando fuentes distintas a la oficial del gobierno, construyeron un relato que, con el paso del tiempo, se asemeja a la versión más real de los hechos. La publicación abarcó puntos como exonerar de responsabilidades a los fans por la avalancha humana, alegando que el control del público fue determinante en este hecho. Por otro lado, denunciaron que la policía esperó varios minutos para llamar a las asistencias sanitarias mientras en el campo ya había fans agonizando, víctimas que no fueron más gracias a las heroicas acciones de jóvenes ‘scousers’ que ayudaron a un grupo amplio de afectados.

Disculpas del diario The Sun. THE SUN

El tiempo fue pasando…23 años tuvieron que transcurrir para que The Sun, bajo la dirección de Dominic Mohan, pidiese perdón por lo publicado décadas atrás. Lo hicieron mediante una nueva portada, esta vez titulada «The Real Truth» (la única verdad), informando que la policía se esforzó para responsabilizar a los aficionados del Liverpool de lo ocurrido, afirmando que 41 vidas de los 96 fallecidos pudieron ser salvadas de no ser por la incompetencia de las autoridades, finalizando con una editorial del medio mostrando sus sentidas disculpas por desinformar. 

«Me sentí engañado», manifestó Mackenzie, ex editor de The Sun, en 2016 tras descubrir que trabajó «sin quererlo» en la búsqueda de limpiar la imagen de una institución policial que manipuló el informe de aquel día para dañar el nombre de los fans. Siendo una disculpa honesta o no, no fue suficiente, debido a que en 2017 tanto Liverpool como Everton prohibieron la entrada de dicho medio para los partidos domésticos. Pero vale la pena preguntarse, ¿por qué los fans odian a The Sun? Respuestas puede haber varias, empezando por compañeros de oficio que afirman conocerlo como un medio extremadamente amarillista. La popular portada fue «muy tendenciosa, incluso para el mismo diario» dijo Jonathan Northcroft, periodista de The Times.

El medio, desde siempre, priorizó las ventas antes que la imagen y vida de las personas implicadas en las historias que vendían al público, desde artículos con insinuaciones racistas, xenófobas y homofóbicas que afectan a comunidades y grupos sociales hasta su estigmatización puntual en zonas y ciudades del Reino Unido. «No les importa destrozar vidas con tal de vender unos diarios» dijo Ped McPartland, de Toffee TV, seguido de un «si fueron capaces de denigrar a 96 fallecidos, pueden hacerlo con cualquiera».

Como se menciona, también en Liverpool se sentía que hay (incluso hasta el día de hoy) una agenda social contra los ‘scousers’, abriendo una batalla por el orgullo de una ciudad que fue humillada hace 31 años. James Pearce, actualmente periodista de The Athletic, relata cómo impactó ese ataque: «Como sucedieron las cosas, desde la publicación se logró una unión singular, no solo con gente vinculada al club, si no con toda la gente de la ciudad«, reafirmando su lucha con la justificación de que «la gente de la ciudad siempre supo que hubo mentiras».

Toffees’ y ‘Reds’, unidos por una tragedia que marcó al fútbol en su ciudad. LIVERPOOL ECHO

El dolor e indignación por todo lo que rodeó a la ciudad por esos años provocó que las familias de las víctimas y aficionados del Liverpool empezaran iniciativas para boicotear a The Sun. Una de las más populares que se ha extendido también a aficionados ajenos a los ‘Reds’ es tirar a la basura los periódicos en varios aeropuertos del Reino Unido, acompañados, casi siempre de un «No compres The Sun«. Y es que esa frase dio pie a más estrategias para que no sigan informando de esa manera, provocando la creación del grupo ‘Total Eclipse of The Sun’, invitando a tiendas y ciudadanos de Merseyside a no colaborar con la difusión de información errónea y malintencionada: «No lo compres, no lo vendas, no lo leas» son las directrices acatadas casi por la mayoría de ‘scousers’.

Estos gestos toman más importancia aún cuando se habla de lo vivido por familiares de las víctimas. Margaret Aspinall es una integrante del ‘Hillsborough Family Support Group’ que perdió a su hijo de 18 años en aquella semifinal. Ella relata cómo se puede entender lo ocurrido. No era solo un caso de bulo, aquella información y complicidad del medio caló más profundo de lo que la gente puede imaginar. «Cualquier persona que mire para atrás y se dé cuenta del daño que hicieron no comprarían The Sun. Ellos tienen la culpa que no haya justicia», afirma Margaret Aspinall.

Todo lo que pide la familia es justicia, respeto, empatía. Cada día para ellos es una lucha que incluso va más allá de un ser querido fallecido, pues se ha convertido en un compromiso con la sociedad: «Debemos luchar contra la prensa, contra el poder, todo para conocer la verdad. Debemos hacerlo por el bien del país, el compromiso de tratar de cambiarlo», manifiesta Aspinall.

El repudio a este medio perdura en la actualidad en Anfield. THIS IS ANFIELD

El Informe Taylor

A raíz de este suceso, la primera ministra Margaret Thatcher ordenó realizar una investigación a fondo de las causas de violencia en los estadios del país. Es así como nace el ‘Taylor Report’, un conjunto de medidas que transformaron la forma de vivir el fútbol en el Reino Unido. El informe, supervisado por Lord Justice Taylor, determinó cuáles fueron las causas del accidente: Nunca se estableció la capacidad máxima de espectadores por tribuna, la altura de las vallas impidieron que las personas pudieran escapar de la muchedumbre; y por último, la paupérrima comunicación entre la Policía y la logística retrasó por más de 30 minutos el ingreso de las ambulancias. Finalizado el análisis, Taylor propuso 76 indicaciones básicas para disminuir la violencia en los estadios.

Entre las principales medidas que se tomaron se estableció que todos los estadios de la primera división de Inglaterra y Escocia debían de tener asientos, esto ayudaría a calcular el aforo máximo de los estadios, además se recomendó disminuir el tamaño de las vallas, estas no serían retiradas hasta mediados de la década de los 90.

Liverpool despide a las víctimas en un hecho que marcaría un antes y un después en el fútbol inglés. AFP

Otro punto importante fue la creación de la ‘Football Spectators Act’, la cual le otorgó la potestad a la policía de aplicar penas más severas a quienes cometieran actos de vandalismo, además se hicieron capacitaciones en torno al manejo de multitudes y comunicación interna. Gran parte de la opinión pública cree que por medio de esta investigación el Gobierno se encargó de erradicar el hooliganismo, pero sin embargo el informe Taylor sentó las bases de la Premier League que hoy conocemos.

31 años que la historia sigue sin saldar la deuda con la verdad, pero en Merseyside, sin importar que la camisa sea azul o roja, nunca dejarán de caminar. Nunca caminarán solos en la búsqueda de la justicia. 


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