Alberto Edjogo: «La Premier es el lugar ideal para que un futbolista africano potencie sus virtudes y demuestre su carácter»

Hablamos con el analista ecuatoguineano sobre fútbol africano y Premier League

Alberto Edjogo-Owono (Sabadell, 1984) es un exfutbolista formado en el Espanyol que desarrolló su carrera profesional en clubes como el Sabadell, el Sant Andreu o el Olímpic de Xàtiva y representó a la selección de fútbol de Guinea Ecuatorial, país en el que nació su padre. Después de colgar las botas en 2014 comenzó a contar el fútbol y lo que trasciende de él como comentarista de televisión y analista en diferentes medios de comunicación. Hace unos meses debutó en el mundo literario con el libro Indomable-Cuadernos del fútbol africano.

Pregunta. En su libro Indomable habla de que durante la descolonización los primeros africanos que salieron fuera del continente a jugar al fútbol emigraban sobre todo a Francia y Bélgica. ¿Cómo fue el caso de Inglaterra?

Respuesta. Cuando uno abandona un país o se va de su casa lo primero que hay que tener claro es que uno que está a gusto en su hogar difícilmente se va a no ser que tenga necesidades, problemas, o quizá porque el nuevo presidente de la nueva república independiente es un dictador y te tienes que marchar. Aquí entra el factor de la herencia colonial: los jugadores de las antiguas colonias francesas (Marruecos, Argelia, Túnez, Mali, Senegal, Gabón, etc.) emigraban a su antigua metrópoli, al igual que los de la República Democrática del Congo (antiguo Zaire) lo hacían a Bélgica. Esa herencia colonial hace más sencillo ese trasvase, tú vas a ir a ese lugar que había sido la tierra madre, la fuerza colonizadora occidental. En el caso de Inglaterra, los jugadores que llegaban provenían sobre todo de Ghana y Nigeria y, aunque desde la descolonización siempre ha habido futbolistas africanos en las islas, los más destacados desembarcaron a finales del siglo XX y principios del XXI.

P. ¿Quiénes fueron estos referentes?

R. George Weah tuvo su paso por el Chelsea y Manchester City, pero lo que más me impresionó a nivel de calidad fue el Chelsea de comienzos de los 2000 con Michael Essien, Salomon Kalou o Didier Drogba. En cuanto a africanos que llegaron en su pico de rendimiento me quedaría con el Arsenal de los Invencibles de Kolo Touré, Nwankwo Kanu y Lauren, camerunés nacido en Sevilla, doble campeón de África y medalla de oro en Sídney 2000. En esa época también había muy buenos jugadores de origen africano que representaban a otros países como Patrick Vieira o Patrice Evra, ambos nacidos en Senegal. Sin duda creo que Arsenal y Chelsea fueron pioneros ya no en ser los primeros en tener jugadores africanos, sino en creer de verdad que piezas importantes de su equipo fueran de origen africano. Esto abrió el camino al resto de equipos de la Premier.

P. Hemos visto que el perfil de jugador africano (rápido, fuerte y potente) ha ido cambiando y en la actualidad encontramos muchos ejemplos de jugadores finos con mucha calidad, como pueden ser Mahrez, Salah o Pépé. ¿A qué cree que se debe este cambio?

R. Los jugadores africanos siempre han destacado en genética, resistencia, velocidad y potencia física y sí que es verdad que en los últimos tiempos se han ido refinando. Hay que recordar que africanos de buen pie siempre los ha habido, como Okocha, pero es cierto que los jugadores del Magreb tienen una sensibilidad especial con la pelota, como Mahrez o el propio Hakim Ziyech que va a llegar a la Premier la temporada que viene. Estos jugadores tienen un punto de finura extra, no son tan físicos, pero hay que tener en cuenta que el futbolista que compite al primer nivel en Premier debe ser muy completo. Ya no te sirve con solo ser rápido o fuerte, ahora tienes que hacer muchas más cosas. También hay mucha mejoría en las escuelas africanas y los jugadores llegan antes a Europa, con lo cual se empapan mucho de ese fútbol asociativo del viejo continente. De esta manera, hoy en día el jugador africano es mucho más completo y hace muchas más cosas de las que podía hacer antes.

Nicolas Pépé celebra un gol con el Arsenal. ARSENAL FC

P. Hablando de Ziyech, ¿qué le puede aportar el marroquí a los ‘Blues’?

R. Ziyech es un futbolista que tiene una zurda espectacular, uno de los mejores pies izquierdos de la actualidad futbolística. Tiene un buen lanzamiento desde fuera del área, parte desde la banda derecha para venir hacia adentro, participa en la generación de juego y, sobre todo, tiene mucho carácter. Es un futbolista muy fino pero que tira del carro. Creo que al Chelsea le puede aportar garra, calidad y talento para lanzar a un equipo que siempre le ha gustado tener gente rápida por delante para correr. Además es un jugador muy implicado en defensa, recupera muchos balones, hace coberturas, baja siempre a defender… Lo que es un espíritu libre, él siente la necesidad de que el juego debe girar en torno a su figura. Le gusta ser protagonista y muchas veces cuando la cosa no va bien él quiere ser siempre líder. En el Ajax lo puede hacer, no sé si en el Chelsea, pero eso será trabajo de Lampard, quien tendrá que hacerle entender cuál es su función dentro del equipo.

P. Una debilidad africana en Premier League.

R. Es cierto que hay muchos, pero el jugador que creo que más ha crecido y más potencial atesora es Sadio Mané. Tuve la suerte de verle por primera vez en un partido que enfrentaba a España y Senegal en la antesala de los Juegos Olímpicos de Londres. ¿Quién es este tío? ¿De dónde ha salido? Me preguntaba. Es buenísimo, lo hace todo bien. Viene a jugar por dentro, va por fuera, regatea, tiene gol… Tuvo sus años en el Metz francés, luego se fue al RB Salzburg austriaco para compartir delantera con Jonathan Soriano y después marchó a Southampton. Digamos que es ese tipo de historia en la que descubres a un jugador muy pronto, te transmite una muy buena primera impresión y vas siguiendo sus pasos de cerca. Debilidades ha habido unas cuantas: Gervinho me gustaba mucho porque era imprevisible, nunca sabías lo que iba a hacer. Se regateaba a cuatro jugadores y luego era capaz de fallar un pase a cinco metros. También me gustaba la finura de Kanu, un tío de dos metros que se movía con una facilidad y una coordinación espectacular. Kolo Touré en su época fue un central impresionante, muy dominante. Su hermano Yaya Touré en el Manchester City también fue un jugadorazo, un centrocampista con una llegada bestial al área. Los ha habido muchos y diversos, pero si me tuviera que quedar con uno, Sadio Mané sería mi elección.

P. En este sentido, ¿cree que la Premier es la mejor liga para que un futbolista africano desarrolle su potencial?

R. Sí, claramente. Hay varias ligas: la francesa es una competición que apuesta mucho por el físico, por el espacio abierto, por exhibir características como la zancada. En Francia esto se da y los africanos lo disfrutan mucho. También en Alemania tienen mucho ida y vuelta, pero no tiene ese calado. Parece que el futbolista africano no está tan instaurado en la Bundesliga. Evidentemente la Premier es el destino ideal cuando un jugador ya está maduro. Es decir, llevarlo prematuramente me parece un error porque le estás lanzando a un ritmo altísimo cuando el jugador no está preparado. En el momento en el que un futbolista africano alcanza su mejor versión la Premier es la mejor liga porque potencia sus virtudes. Demanda resistencia, piernas, pulmones, carácter… Ahora hay jugadores que lo están haciendo muy bien como Ndidi o Idrissa Gana Gueye antes en el Everton.

«Los jugadores africanos siempre han destacado en genética, resistencia, velocidad y potencia física, pero en los últimos tiempos se han ido refinando. El futbolista que compite al primer nivel en Premier debe ser muy completo. Ya no te sirve con solo ser rápido o fuerte, ahora tienes que hacer muchas más cosas»

Alberto Edjogo-Owono

P. ¿Qué posibilidades tiene un jugador africano de formarse en su país de origen? ¿Qué naciones están más preparadas para ello?

R. En África hay dos tipos de escuelas de fútbol: las que son europeas, como la del Metz en Senegal y las que son de origen propio para el crecimiento del fútbol nacional. Pero qué ocurre. En los países africanos siempre está la dificultad de que la federación muchas veces depende del Gobierno, así que se cruzan muchos intereses. Las federaciones no tienen la capacidad de articular un proyecto por sí mismas y necesitan al Gobierno de turno. En cuanto a países, los últimos tramos de la Champions League africana los está dominando el norte con Túnez, Marruecos, Egipto y eso es bastante sintomático. En el último Mundial hubo tres selecciones norteafricanas y solo dos subsaharianas, lo que también nos indica la tendencia. Por potencial, el país más fuerte es Nigeria debido a ser el más poblado (cerca de 200 millones), pero creo que el país que más calidad saca por metro cuadrado es Senegal. Senegal es una nación pequeña con una selección súper alegre que saca jugadores de distinto pelaje.

Imagen del senegalés Sadio Mané con el Liverpool. LIVERPOOL FC

P. Salah, Mané y Aubameyang son los mejores futbolistas africanos de la actualidad. ¿Qué repercusión a nivel social tiene esto en sus países?

R. Tiene mucho impacto porque son referencias para los jóvenes. Lamentablemente en África algunas partes de jóvenes están carentes de referentes a los que mirar, seguir y coger como ejemplo. Que una estrella mundial sea de tu país es una inspiración para todos esos jóvenes. La ilusión que se crea, todo el boom de marketing que hay alrededor de ese jugador… África es un continente en que el 50% de la población tiene menos de 16 años, y esa formación, motivación de los niños, esa alegría, ese anteponer los sueños y los anhelos por encima de las dificultades del día a día son esenciales para el crecimiento de estos países.

P. Cambiando de tercio y centrándonos en temas sociales, los africanos siempre estuvieron en las listas de equipos ingleses a la hora de buscar refuerzos. ¿Cómo puede afectar el Brexit en esto?

R. Para ir a jugar a la Premier siendo extracomunitario tienes que haber cumplido una serie de internacionalidades con tu selección y temo que pueda endurecerse esa legislación. De ser así veremos menos jugadores africanos en Inglaterra, pero es un tema que deberán solucionar ellos. La Premier es la liga que mejor se vende en el mundo, que más marketing tiene y más dinero mueve, tendrá que buscar no perder potencial ni dinero. Hay preocupación porque podría bajar el nivel y eso sería fatal para la competición.

P. Comentaba Periodistán en un hilo de Twitter que en tiempos de Brexit e islamofobia es preciso recordar que el Liverpool, probablemente el mejor equipo de la actualidad, es un «conjunto musulmán». Cuatro de sus jugadores (Salah, Mané, Shaqiri y Keita) practican esta religión, pero es que dos de ellos son iconos mundiales, claves en que el Pool sea el fenómeno social, deportivo y político más importante de la actualidad. ¿Qué opina sobre esto?

R. Eso es un problema para los más radicales y los que piensan que alguien es mejor que otro por haber nacido en determinado sitio. En un mundo tan globalizado donde la idea es llegar al mayor número de personas posible es un tema interesante. De los jugadores que nombras varios son muy importantes: Keita costó mucho dinero, Shaqiri es un gran jugador y Mané y Salah son las estrellas del equipo. Hay que tener la mente más abierta, los equipos hoy en día son marcas y sería algo de mente muy cerrada no abrir esa visión y darse cuenta de que el fenómeno del Liverpool va mucho más allá de la propia ciudad e Inglaterra y que trasciende a nivel mundial. En este caso, el que quiera poner muros y cerrar Anfield en lugar de tender puentes se va a quedar algo aislado.

P. De hecho, hace 30 años solo había un musulmán jugando en Premier League: Nayim, del Tottenham. Hoy son más de 50, con varias estrellas. En los últimos años se han incluido salas de rezo en estadios, el premio al MVP del partido ha dejado de ser una botella de champán, hay casos de ingleses que se han convertido al Islam porque sus ídolos son futbolistas musulmanes…

R. Es el mundo globalizado. Sí que es cierto que el islamismo no se adapta tanto al cristianismo como viceversa. Difícilmente vas a ver iglesias cristianas en estadios de Argel o Casablanca, por poner un ejemplo. No es tan abierto en ese sentido, pero entiendo que en la sociedad de tolerancia, de libre elección sexual, religiosa y de credo en la que vivimos pienso que es un avance. Cuantas más posibilidades haya mejor y al final es una cuestión de que unas libertades no pisen a otras.

P. Porque la Premier League es una de las competiciones que más se centra en aspectos sociales: lucha contra la homofobia, apoyo a las enfermedades mentales, lucha contra el racismo… ¿Cree que el resto de ligas deberían aprender de la inglesa?

R. Sí, totalmente. Hemos visto algunos casos recientes de intolerancia en varias ligas europeas que no se han castigado y sí que es verdad que en ese sentido la Premier league vende bien el producto. Es inclusivo, utiliza el fútbol como altavoz. Estaría bien que el resto de ligas tomaran el ejemplo de la Premier para hacer del fútbol un lugar de encuentro, un lugar de crecimiento, de concordia… Porque al final el fútbol es un juego, no tiene más historia.

P. Hemos visto incontables episodios de racismo durante décadas, pero en los últimos meses de verdad se han comenzado a visibilizar. Jugadores que abandonan el campo, partidos que no se suspenden… ¿Qué opina de todo esto?

R. El racismo siempre está. Yo siempre digo que el que es racista es racista en casa, no cruza la puerta del estadio y se vuelve racista de golpe. Ahora es más visible, te pueden grabar, hay muchas cámaras en el campo y te pueden pillar más fácilmente. El fútbol no está para educar a nadie, la gente tiene que venir educada de casa. Pero dicho esto, si hay gente que no se sabe comportar en un escenario público se tiene que quedar en casa. En un estadio de fútbol no se deberían aceptar actitudes que no se aceptan en ningún otro lugar. Yo no veo a nadie en el cine o en el teatro insultar a un actor por ser negro, en cambio en el fútbol sí que ocurre. Habría que darles más poder a árbitros y jugadores para poder decidir cuándo un partido no se puede jugar. Si a un compañero le están insultando por su color de piel, procedencia u orientación sexual evidentemente eso no se juega en circunstancias normales.

«Estaría bien que el resto de ligas tomaran el ejemplo de la Premier para hacer del fútbol un lugar de encuentro, un lugar de crecimiento, de concordia… Porque al final el fútbol es un juego, no tiene más historia»

Alberto Edjogo-Owono

P. Para finalizar, y, teniendo en cuenta todo lo expuesto antes, ¿qué futuro le depara al fútbol africano?

R. El fútbol africano tiene el hándicap de que cada vez hay más africanos e hijos de africanos jugando en Europa. El viejo continente aprovecha la materia prima que viene de África para pulirla y moldearla a su gusto. Crecimiento habrá, pero el del fútbol africano va más lento. El europeo seguirá dominando, pero sí que espero que el africano crezca en su justa medida o pueda luchar por competirlo.