El prometedor inicio del Everton de Rafa Benítez

El técnico español ha cambiado a los ‘Toffees’ por completo y lideran la Premier empatados a puntos con Man United, Chelsea y Liverpool

Rafa Benítez, en tan solo dos meses, ha cambiado al Everton por completo. Después de la inesperada salida de Carlo Ancelotti y la controvertida llegada del español criticada por su pasado en el Liverpool, el madrileño se ha metido a la hinchada ‘Toffee’ en el bolsillo. Líderes (junto a Man United, Chelsea y Liverpool) en Premier después de cuatro partidos y en la siguiente ronda de EFL Cup, los de Goodison Park se mantienen invictos.

Rafa Benítez, precisamente, no tuvo un caluroso recibimiento por parte de los fans del Everton. Pintadas y carteles en su casa mostraban el descontento con la directiva por haber fichado a un entrenador histórico de su mayor rival. Pero sabía lo que tenía que hacer para empezar con buen pie.

Su plan, según informa The Athletic, comenzaba por reunirse con los pesos pesados de la plantilla (Coleman, Calvert-Lewin, Richarlison, Pickford…) con la intención de contagiarles su idea. Lo que observó el español y más tarde declaró es que notó que les «faltaba» una «mentalidad ganadora».

Más importante aún era empezar la temporada sumando de tres en tres. Vencieron el primer partido contra el Soton (3-1), empataron vs Leeds (2-2) y derrotaron a Brighton (0-2) y Burnley (3-1). Si bien estos rivales son de media tabla-baja, la victoria contra el Huddersfield en la EFL Cup dejó la primera ovación de los ‘Toffees’ a Benítez.

Como dato de color, esta anécdota. Rafa tenía que elegir un nuevo coche para este año. ¿En qué color lo escogió? En azul royal, como la camiseta del Everton.

Bien se sabe que Benítez es uno de los técnicos más exigentes y con más mano dura en el día a día. Para él la puntualidad es algo innegociable y castiga con multas económicas a los jugadores que llegan tarde a entrenar. ¿Sus máximas? Compromiso, respeto e intensidad en el campo de entrenamiento.

Más allá de las sensaciones y relaciones con jugadores, afición y directiva, el principal cambio que ha supuesto en el Everton ha tenido que ver con el estilo de juego del equipo. Ancelotti daba prioridad a la salida de balón desde atrás y a controlar la posesión, Benítez ha roto con todo aquello. Sus mejores equipos siempre se han caracterizado por ser reactivos, compactos, defensivos y peligrosos al contragolpe. Su Everton, en tan poco tiempo, es un calco de esto.

El siguiente dato de WhoScored lo refleja a la perfección. Esta temporada, el Everton es el penúltimo equipo con menos posesión de balón de Premier (41,1%), una cifra inferior al 40% antes del partido contra el Burnley. Su plan es claro: repliegue intensivo, recuper y lanzar a extremos o puntas.

Con un 1-4-2-3-1 desde el inicio (vs Burnley fue 1-5-2-3), en este Everton destacan los extremos. Una parcela del campo en la que a los ‘Toffees’ les faltaban activos con velocidad y desequilibrio, ahora bien cubierta con los fichajes de Townsend y Demarai Gray (ambos llegaron por un total de 2 millones de euros). Entre los dos suman cinco goles y dos asistencias en cinco partidos.

Por último, Benítez ha conseguido hacer de Goodison Park un fortín cuando era un campo fácil para los rivales el año pasado. Con este inicio prometedor del técnico español la afición ‘Toffee’ vuelve a tener las expectativas altas. Aston Villa, QPR y Norwich son los próximos rivales, habrá que ver cómo responde el equipo contra los más grandes de Inglaterra.

Roberto Martínez: «El fútbol es una manera de vivir y no debería ser solo un negocio»

Hablamos con el actual seleccionador de Bélgica sobre su etapa como entrenador en Inglaterra y la actualidad de los Diablos Rojos

Entrevista realizada por Bernardo Mayayo y Alberto Arilla.

Roberto Martínez o ‘Bobby’, como le conocen en Reino Unido, es un entrenador poco común por la precocidad de sus éxitos. Como jugador, salió de su Balaguer natal para ingresar en la cantera del Real Zaragoza, club con el que llegó a disputar unos minutos en la máxima categoría del fútbol español. Regresó nuevamente a su pueblo, situado en Lleida, para jugar en el equipo local. De ahí dio el salto a las islas británicas, de las que ya no se movería en los próximas décadas. Firmó por el Wigan Athletic junto a dos ex compañeros con los que había coincidido en el filial zaragocista: Jesús Seba e Isidro Díaz. El grupo que formarían los tres españoles sería conocido por los ‘Latics’ como ‘The Three Amigos’. Tal fue su impacto en Wigan que en 2005 fue considerado por los fans como el mejor jugador de su historia. Tras un breve periplo en Escocia y su posterior regreso a Inglaterra, con solo 33 años le ofrecieron entrenar al club del que entonces era capitán: el Swansea City galés. Colgó las botas, y empezó una carrera prestigiosa que llega hasta nuestros días.

Pregunta. Su primera experiencia como entrenador es en Swansea. En su primera temporada (07-08) asciende al equipo a Championship como campeón y en la segunda son el equipo revelación, sembrando todo lo que recogerían los galeses en los años posteriores. ¿Cómo definiría los inicios de aquel ‘Bobby’ Martínez?

Respuesta. Como futbolista era un jugador técnico hecho a la escuela del Real Zaragoza. Cuando llegué al Reino Unido vi que su fútbol era mucho más físico y directo que el español, en el cual desarrollé ese aspecto de ser más un entrenador que un jugador. Con 33 años aún estaba en una fase en la que tenía las cosas muy claras, pero se me presentó la oportunidad de entrenar al Swansea. Había sido capitán los seis meses anteriores y conocía a todos los jugadores. Teníamos un proyecto muy bonito con mucha confianza por parte del presidente. Fue increíble la visión que tuvo para darle a un jugador la oportunidad de ser mánager. Esto supone mucho más que ser el entrenador, tienes que llevar asuntos como la filosofía de juego, el presupuesto… Yo tenía muchísimas ganas, las ideas muy claras y la complicidad de los jugadores. Estábamos preparados para cambiar el Swansea City.

‘Bobby’ en su primera experiencia como entrenador. SWANSEA CITY

P. Su buen papel en Gales le hace fichar por el Wigan Athletic, club que conoce muy bien. Los ‘Tics’ apuestan fuerte (abonan al Swansea en torno a 2 millones de libras) y le llega el reto de entrenar en Premier. Después de tres temporadas salvando la categoría, en su último año (2012-2013) logran ganar la FA Cup, pero el equipo termina descendiendo. ¿Cómo vivió ese final agridulce?

R. En esa semana vivimos todas las emociones del fútbol. Ganamos el primer y único gran título de la historia del Wigan a los campeones de Premier (Manchester City), y no pudimos casi ni celebrarlo, porque ese martes teníamos partido contra el Arsenal. Nos jugamos la categoría contra un equipo Champions que llevaba diez días sin jugar, y ahí se consumó el descenso. La final de la FA Cup normalmente es el último evento del calendario, pero en aquella temporada se tuvo que adelantar por la final de Champions que se disputaba en Wembley, y todavía quedaban dos partidos de liga. Fue una Premier en la que terminamos con 36 puntos. En copa, las semifinales y la final se jugaban en Wembley, y eso nos quitó puntos. Pasamos de la alegría más grande al descenso, que te deja muy dolido. Pero ahí está lo bonito del fútbol inglés. Los aficionados saltaron a la calle y nos dejaron muy claro que ganar un título como la FA Cup es algo que pasa una vez en la historia, y descender se puede arreglar ascendiendo al año siguiente. Esto es algo que solo pasa en el Reino Unido. Celebrar el título en el centro de Wigan con toda la afición fue algo histórico.

Roberto Martínez y Watson, autor del gol de la final, posan con la copa. FA CUP

P. Pep Guardiola decía hace poco que no eran necesarias tantas competiciones porque los jugadores acaban exhaustos con tantos partidos. ¿Cree que ese esfuerzo en copa os pasó factura en Premier?

R. Sí, pero no lo cambiaríamos. Nosotros no éramos un equipo preparado para competir en dos o tres competiciones. Nuestro objetivo eran los 34 o 38 puntos que te permiten salvar la categoría. La historia del Wigan es un cuento de hadas, una de esas que inspiran a cualquier institución. Dave Whelan, el propietario, tenía una gran visión. Construyó un estadio de 25.000 personas para un equipo que cogió en cuarta división, logró ascenderlo a Premier y lo mantuvo durante ocho temporadas. Es algo increíble, además, Whelan tiene una historia fantástica con la FA Cup. Jugó la final de esta copa con el Blackburn Rovers en 1960, se rompió la pierna y acabó en el hospital. Cuando se despertó al día siguiente se enteró que habían perdido la copa. Ganarla en 2013 como presidente era cerrar un círculo. Es cierto que no teníamos un equipo preparado para ese nivel y esa fatiga mental, pero no hubiese cambiado la FA Cup por dos o tres puntos más que nos hubieran permitido salvarnos en Premier.

Entrenador y presidente, piezas clave de aquel Wigan. FA CUP

Llegada al Everton, un histórico del fútbol inglés

P. Del Wigan Athletic pasa a entrenar a un histórico de Inglaterra, precisamente el Everton. En su primera temporada, la 13-14, roza los puestos Champions con jugadores como Lukaku y un fútbol espectacular. ¿Cuáles eran las claves para que funcionará tan bien ese equipo?

R. En el momento que empecé a trabajar con estos jugadores me di cuenta de la oportunidad que tenía para mezclar gente joven con muchísimo talento y jugadores con una gran experiencia. Teníamos frescura, ganas de jugar de tú a tú, jugadores jóvenes como Lukaku o Ross Barkley, otros experimentados como Pienaar, Osman, Jagielka o Howard, la pareja Gareth Barry-James McCarthy… Una estructura que te permitía, además, tener a los dos laterales más efectivos de la liga, Leighton Baines y Seamus Coleman. Teníamos una mentalidad muy ganadora y aquel año conseguimos cosas que era muy complicadas como ganar los dos partidos al Manchester United por primera vez desde los 60. Recuerdo la victoria por 3-0 ante el Arsenal que nos metió en puestos Champions. Fue una lástima terminar perdiendo la lucha por esa plaza con ellos, que seguramente tenían más experiencia. Pero ese Everton, con 72 puntos, merecía acabar en puestos Champions. Esa cifra sigue siendo el récord histórico de puntuación en Premier. No era solo un tema técnico y táctico, sino que creíamos poder derrotar a cualquier equipo.

P. En Goodison Park hacen un trabajo muy importante con los jóvenes, tanto de la academia como de fuera. Irrumpen jugadores como Ross Barkley o John Stones, uno de los centrales del momento. ¿Cómo era dirigir a esos dos alumnos aventajados?

R. La academia de Everton se caracteriza por acoger el mejor talento local, mientras que la del Liverpool en esos años empezaba a mirar fuera, firmando gente como Sterling, desde Londres. De alguna forma, la academia ‘Toffee’ tiene una gran experiencia en formar jugadores tanto a nivel profesional como humano. Ross Barkley ya estaba asentado, pero nosotros le dimos un papel importante. Luego han salido otros como Mason Holgate, Tom Davies o Kieran Dowell, que en esos momentos estaban en sus dos o tres últimos años de formación. Por otro lado, el caso de John Stones es muy peculiar: John jugaba en Barnsley de carrilero derecho cuando yo era técnico del Wigan. En ese momento necesitábamos un central, y mi hombre de confianza me dijo que era el jugador que necesitábamos. A mí me sorprendió porque jugaba de carrilero, pero él le veía futuro como central por su pausa con el balón, la gran capacidad de defender en espacios abiertos, el uno contra uno… Ese diciembre estuvimos a punto de firmarle, incluso sus agentes vinieron a nuestra oficina el último día de mercado, pero finalmente fichó por el Everton. A los seis meses, cuando llegué a Goodison Park, Stones era el quinto lateral derecho de la primera plantilla. Es entonces cuando pude trabajar con él y desarrollar eso que veíamos que podía darnos como central. A partir de ahí empezó a convertirse en el jugador que luego sale al City por 50 millones de libras. Sin esa información previa, hubiese sido muy difícil poder verle en su posición actual. Luego volví a coincidir con él en la final de bronce del Mundial de Rusia. Es una de esas historias bonitas que deja el fútbol.

John Stones explotó con Roberto Martínez. EVERTON FC

P. Uno de los jugadores estrella de aquel Everton era un joven Romelu Lukaku, del que es casi se podría considerar un padre futbolístico. Ahora lo entrena en la selección belga, ¿cómo ha sido la evolución del delantero?

R. Para entender a Romelu hay que tener en cuenta que con 16 años ya tenía el cuerpo que tiene ahora y marcaba muchos goles en la liga belga con el Anderlect. En 2011 dio un gran salto firmando por el Chelsea, con grandes expectativas. Después, en su cesión en el West Brom tuvo un nivel muy bueno, y nos encontramos la oportunidad de traerle cedido al Everton. Entonces nos dimos cuenta de su excelsa capacidad para marcar goles, pues ya tenía unos números de crack. A partir de ahí hubo un desarrollo a nivel físico, el poder jugar 90 minutos manteniendo ese nivel. Soy un privilegiado de poder ver en vivo tantos goles de Lukaku, porque la verdad es que marca la diferencia.

Roberto da instrucciones a Lukaku durante un encuentro. EVERTON FC

2016, salto a la selección belga

En 2016 Roberto Martínez salió de Goodison Park y recibió una oportunidad totalmente distinta a lo que había hecho hasta entonces. ‘Bobby’ firmó por la selección de Bélgica, la cual goza de la mejor generación de su historia, con futbolistas muy relacionados a la Premier League. En la actualidad se les puede considerar una de las mejores selecciones del mundo. Un combinado que maneja diferentes registros, capaz de dominar al rival con balón y letal en las transiciones al espacio.

P. ¿Qué influencia tuvo para usted y el combinado belga, a la hora de cerrar su fichaje, su experiencia previa en las islas?

R. En primer lugar, nunca hubiera imaginado dar este paso al fútbol internacional tan joven. Como entrenador llevaba siete años consecutivos en la Premier, más los dos y medio en Swansea. Dar ese salto en solo diez años no era algo que me plantease. En aquel momento había entrenado a tres jugadores belgas (Fellaini, Lukaku y Mirallas), los tres totalmente distintos, pero en la Premier me había enfrentado a Vertonghen, Alderweireld, Courtois, Hazard, Kevin de Bruyne… y ves que esta generación es única, espectacular. Yo estaba totalmente sorprendido de que en un país de 11 millones de habitantes hubiera ese talento en una misma generación. Poder trabajar con este grupo era algo que me apetecía muchísimo. Por otro lado, los dirigentes de la selección belga querían alguien que tuviera el conocimiento de la liga británica para sacar esa intensidad, y a partir de ahí ser una voz neutra. Bélgica es un país especial: cuenta con tres lenguas oficiales, hay mucha diversidad, existe esa tensión entre valones y flamencos y a veces es muy difícil hacer ver que tus decisiones son solo futbolísticas cuando formas parte de una de las dos regiones más influyentes. Ser un entrenador español y neutral hace que todas mis decisiones, por difíciles que sean, sean puramente futbolísticas. Eso ha sido una gran ventaja y ahí se demuestra que un proyecto que era de dos años, con el objetivo de clasificar al Mundial de 2018, se ha convertido en otro de cinco con mayores aspiraciones.

Martínez durante una sesión de entrenamiento. RBFA

P. En Bélgica viene jugando con tres centrales, pese a que en su carrera había desplegado principalmente defensas de cuatro jugadores. Este sistema siempre ha sido tildado de conservador, pero en la actualidad vemos varios ejemplos de equipos punteros con un buen juego de ataque a partir de este dibujo (Atleti, Barça, Chelsea, Inter, RB Leipzig, últimamente el Real Madrid, etc.). De hecho, Simeone ha ‘copiado’ el rol de Carrasco en la selección para su Atleti. ¿Cuáles son las ventajas de jugar con este sistema?

R. Es cierto que en los clubes en los que he estado he utilizado más la defensa de cuatro, pero en los momentos más exitosos que tuvimos, como la FA Cup con el Wigan, jugábamos con tres centrales. Es un sistema que tiene que tener relación muy directa con tus jugadores, aunque no creo que haya dibujos que te den ventajas tácticas. En mi primer partido con la selección belga quise continuar con el 1-4-2-3-1 con el que venían jugando, nos tocaba enfrentarnos a España y perdimos 2-0. Ellos fueron muy superiores, mucho más de lo que reflejó el marcador. Ahí me di cuenta que nosotros teníamos cuatro centrales de un nivel excepcional (Kompany, Vermaelen, Vertonghen y Alderweireld), pero no teníamos laterales de ese mismo nivel. Fue una solución para intentar ver a Yannick Carrasco en esa posición, un futbolista con el que disfruto muchísimo. La banda izquierda de Bélgica había sido siempre de Eden Hazard y la única forma para sacar rendimiento a los dos jugadores era desplegar un 1-3-4-3 con carrileros dinámicos, desequilibrantes y con resistencia para defender toda la banda. Es un sistema que antes no se veía mucho y en los últimos cuatro años está siendo más común. Todo depende de cómo utilizas a los carrileros, cómo presionas, dónde defiendes… Para jugar con este sistema necesitas a los jugadores adecuados. Arriba tenemos a Lukaku, el propio Hazard, De Bruyne, Mertens o Doku, quienes requieren una buena estructura de equipo, pues son futbolistas que necesitan tiempo y espacio con el balón. En resumen, la respuesta de los tres centrales es para que tengamos una buena solidez defensiva, ya que nuestra forma de juego está basada en el ataque y en tener situaciones de uno contra uno.

La selección de Bélgica en el Mundial 2018. RBFA

P. Hablando de nombres propios dentro de ese sistema, Bélgica tiene jugadores excepcionales, pero varios son top mundial: Courtois, Kevin de Bruyne o Hazard, que está atravesando un mal momento. ¿Qué le está pasando a Eden estos dos años para que no termine de arrancar?

R. Estoy totalmente de acuerdo con lo que decís. Kevin ha sido el ‘playmaker’ más importante en el mundo del fútbol en estos dos últimos años. Es ese tipo de futbolista que ralentiza el juego para ejecutar su pase, pero él lo hace de una manera que no es normal. Él maneja el tempo de cada partido. En el caso de Eden, ha tenido muy mala suerte con las lesiones desde que llegó a Madrid. Yo creo que todas ellas vienen del mismo problema y es una situación muy difícil para él, pues nunca había tenido grandes problemas físicos. En ocho años con el Chelsea solo se perdió 20 partidos, y eso que es una de las ligas más físicas para los jugadores de ataque. Su etapa en el Madrid está siendo muy triste por no poder verle disfrutar de su fútbol, ya que es un jugador muy alegre, que toma riesgos con una capacidad brutal de desequilibrio. Ha sido una pena, pero quiero ser positivo. Jugar unas semis de Champions contra el Chelsea y competir por LaLiga podría ser una forma muy buena de coger sensaciones y disfrutar de nuevo.

P. ¿Cómo se encuentra anímicamente? ¿Ha podido hablar con él recientemente?

R. Sí, pudimos verle en el último parón internacional y estuvo muy bien a nivel de sensaciones, de poder trabajar duro para prepararse bien. Pero ya sabéis que el futbolista nunca puede estar bien si no está en el terreno de juego. En este sentido es bastante frustrante, su sueño era jugar en el Real Madrid y hasta ahora no ha podido demostrar su nivel. Por edad está en el mejor momento de su carrera, y cuando esté físicamente bien, estoy convencido de que la afición del Real Madrid va a disfrutar muchísimo.

Hazard y De Bruyne, dos pilares de ‘Les Diables Rouges’. RBFA

Futuro a medio plazo y opciones para la Euro

P. En cuanto a su futuro, hace relativamente poco renovó con la selección belga hasta el Mundial de 2022. ¿Se ve regresando después a la Premier League?

R. En el fútbol nunca se puede pensar a corto plazo, y ahora estoy centrado en la selección. Estar en esta situación de poder disfrutar de un Mundial, de una Eurocopa y de esta generación es muy gratificante. No miro más allá, pero sí que es verdad que en unos años me gustaría volver al trabajo de club.

P. Bronce en su primer Mundial, solo cuatro derrotas desde su llegada… ¿Se ve como uno de los favoritos en la próxima Eurocopa?  

R. Es curioso porque en el fútbol internacional tienes dos participaciones: las convocatorias durante la temporada y el periodo de torneo. Los ránquines mundiales son los que te dan esa consistencia. En los últimos tres años Bélgica ha estado número 1, como consecuencia de la implicación de esta gran generación. A nivel de torneo hemos crecido mucho en este tiempo, tenemos más opciones, pero esta Euro va a ser impredecible. Hay jugadores que van a llegar tras disputar más de 60 y 70 partidos, la mayoría van a estar por encima de los 4.000 minutos. Además, es muy difícil de predecir cómo se comportan las selecciones jugando delante de su público, al ser multisede. Estamos contentos de formar parte de esos seis combinados que pueden competir con cualquiera, y los detalles que marquen la diferencia van a ser mínimos. Si ya vimos muchas sorpresas en el Mundial de Rusia, este verano me espero muchas más. Espero una competición muy nivelada y de un nivel excepcional.  

Roberto Martínez celebra con Thierry Henry, su segundo, un gol de Bélgica en el Mundial. RFBA

P. Con el revuelo mediático que se ha generado en los últimos días en torno a la Superliga, con Ceferin llegando incluso a amenazar a los jugadores que la disputasen con prohibirles su participación en la Eurocopa y el Mundial, ¿cuál es su opinión sobre esta nueva competición? ¿Cómo puede llegar a cambiar el panorama futbolístico?

R. Yo creo que esto es una de las consecuencias de la dificultad que ha supuesto la pandemia para el mundo del fútbol en general. Una consecuencia de las emociones que se han tenido que mantener durante estos meses, pero trae una gran oportunidad para sentarse a hablar, para ver qué es lo que el fútbol necesita. Es un buen momento para mejorar este deporte, no solo a nivel profesional, sino a nivel de desarrollo, sin olvidar el fútbol amateur. No olvidemos que el fútbol es una manera de vivir, y no debería ser solo un negocio. Es una buena oportunidad para que FIFA, UEFA, las ligas y los líderes de esta nueva competición se sienten en una mesa, y de alguna manera entender lo que necesita el fútbol para que salga más fuerte tras estos últimos 16 meses. Esperamos que la Eurocopa traiga un poco de luz y felicidad, con estadios medio llenos. Es, en ese sentido, la competición internacional más importante que hemos tenido nunca.

El Everton, en racha, se reinventa sin James Rodríguez

Los de Carlo Ancelotti han cambiado el estilo de juego y suman tres victorias consecutivas frente al Chelsea, Leicester y Arsenal

Parecía que el efecto Ancelotti se estaba diluyendo en el Everton. Después de un ilusionante comienzo de temporada con siete victorias en siete partidos (cuatro en Premier y tres en Carabao Cup) solo consiguieron ganar uno de los siete siguientes. Las lesiones de jugadores clave como Coleman, Digne, James o la sanción a Richarlison golpeaban a un conjunto que caía a la novena posición en liga después de haber liderado la tabla semanas atrás. Sin embargo, y, con todo en su contra, Carletto y sus muchachos han sabido reinventarse. Han cambiado su plan de juego y logrado tres victorias muy importantes contra Chelsea, Leicester y Arsenal que le devuelven a puestos Champions.

El Everton inició la campaña con un 1-4-3-3 muy reconocible ideado para que James se moviera con total libertad y Richarlison y Calvert-Lewin ejercieran de finalizadores. Tras el empate en el Derbi de Merseyside y con el equipo bastante tocado, el Everton fue derrotado por Soton, Newcastle y Manchester United. Coleman y Digne eran fichas de vital importancia a la hora de aportar profundidad por los carriles, pero sus lesiones obligaron a Ancelotti a cambiar el plan.

El italiano probó un 1-3-4-3 contra Fulham, Leeds y Burnley. Cuatro puntos de nueve posibles frente a rivales de la zona baja supieron a poco en una oportunidad perfecta para coger confianza. Se acercaba el tramo más complicado del calendario (Chelsea, Leicester y Arsenal) y los ‘Toffees’ necesitaban cambios: vuelta al 1-4-2-3-1 con Sigurdsson en la mediapunta, Iwobi en banda derecha, Godfrey y Holgate de laterales.

Y así se han transformado. Han retrasado el bloque de presión y regalado la posesión en pro de fortalecer la zaga (punto más débil del equipo que urge mejorar) y golpear al rival a la contra y a balón parado. Hechos que hablan muy bien de la versatilidad de Ancelotti y de los registros que tiene su equipo.

James debe reivindicarse con los ‘Toffees’. EVERTON FC

El Everton se enfrenta este miércoles en cuartos de Carabao Cup a un Manchester United en buena racha, encuentro en el que ya podrá contar con James. Sheffield United en ‘Boxing Day’ y Manchester City cerrarán el 2020 para los ‘Toffees’. Veremos qué hace Carletto cuando disponga de todas sus piezas, si vuelve a ese 1-4-3-3 inicial o si da continuidad al pragmatismo con el que ha vencido a los grandes. Veremos también qué hace este Everton, si continúa su camino de colarse en Europa o si todo (de nuevo) vuelve a terminar en un espejismo.

Here comes The Sun

Lucas Digne llegó al Everton en 2018 y desde entonces no ha dejado de brillar

Caer y levantarse. Limpiarse el polvo y las heridas para seguir adelante con tu camino. Una dinámica que es común en la vida de cualquier persona. Podemos permitirnos ilusionarnos e intentar correr antes de saber andar, al igual que es obligatorio saber sobreponerse a los pasos en falso que se dan. Lucas Digne tropezó cuando llegó al Barcelona en el verano de 2016, sabiendo que la estela de Jordi Alba estaba presente, pero supo corregir su rumbo y hoy en día es uno de los mejores laterales de la Premier League.

Digne nació al fútbol en el Lille. Creció y se mostró al mundo en la ciudad del norte de Francia, pero muy rápidamente dio el salto al principal escaparate francés, el París Saint-Germain. Un salto prematuro que denotaba el nivel que se le atisbaba, siendo una de las grandes promesas para el lateral cuando llegó al Parque de los Príncipes. Allí se desventó el ‘hype’ que traía consigo, hasta que una cesión a la Roma que lideraban Dzeko y Mohamed Salah le hizo recuperar su mejor versión y postularse como uno de los laterales más interesantes de Europa.

Al cabo de un año, otro movimiento precoz le hizo tropezar. El Barça iba tras un lateral que supliese a Jordi Alba y el francés quedó asombrado ante el interés de un aristócrata europeo. En su estancia en el club culé le cobraron peaje. En su mundo utópico de felicidad, el lateral soñaba con cabalgar descontrolado por el prado que forma el tapete del carril izquierdo del Camp Nou. Sin embargo, el sueño se convirtió en pesadilla cuando despertó. Constantes convocatorias fuera y partidos divisados desde más allá de la línea de cal se volvieron rutina para un joven que solo fantaseaba con ser protagonista de una superproducción.

Digne tiene un guante en su pie izquierdo. PREMIER LEAGUE

Hasta que llegó el día del adiós a aquel infierno. Junto a él, un par más de Malditos Bastardos azulgranas como André Gomes y Yerry Mina, decidieron hacer las maletas en el verano de 2018, ir al aeropuerto de ‘El Prat’ y coger un billete en busca de la felicidad. Una felicidad que les llegó, a los tres juntos, en la zona azul de Liverpool. Entre las lluvias, el viento y los días grises de Merseyside lograron mostrar al mundo del fútbol que lo visto en la ciudad condal no era más que una mala versión suya, que sus botas tenían mucho que demostrar.

«Es solo cuando un hombre encuentra un obstáculo que puede medirse a sí mismo, ¿de qué soy capaz?, ¿qué tan lejos puedo llegar?, ¿puedo vencer mis miedos?»

Antoine de Saint-Exupéry, autor de ‘El Principito’

Rubio e ingenuo, como el Principito, aterrizaba en las islas que serían su propio planeta B612. En su toma de tierra le esperaba una leyenda del Everton y de la Premier League para competirle el puesto. Leighton Baines había sido durante los 11 años anteriores dueño y señor del carril izquierdo de Goodison Park, completando con Seamus Coleman una pareja de laterales histórica para los ‘Toffees’. Pero ni la veteranía ni la experiencia del capitán pudieron con el hambre de victoria que tenía Digne y, sin comerlo ni beberlo, se hizo con la titularidad. Ni siquiera otorgó el beneficio de la duda a Marco Silva. Él ha recogido el bastón de mando del histórico defensor y va camino de igualar su rendimiento la ciudad del río Mersey.

Entre el heredero y su predecesor se pueden trazar ciertos paralelismos. Ambos ostentan una zurda mágica que le pone banda sonora a cada balón que golpean. Unos centros con una suavidad visual que otorga esa comba que realiza la zona interior del pie, pero que esconden una voracidad para que el rematador no tenga que preocuparse por nada. En carrera o en parado, de primeras o con el balón controlado, tiene la capacidad de armar la pierna y sacar un golpeo medido con escuadra, cartabón y transportador de ángulos. Parecen teledirigidos por control remoto.

Lucas Digne antes de botar un saque de esquina. PREMIER LEAGUE

No muy rápido para los laterales que se ven en la actualidad pero fuerte en los duelos individuales, es una certeza defensiva para Carletto. Atento y observador para las vigilancias defensivas de los centros laterales al segundo palo que tanto cuestan defender para los que ocupan esas posiciones. En ataque es combinativo y profundo, sabe gestionar el juego asociativo y pisar diferentes zonas: el juego con el extremo de alternancia de carriles también lo maneja a la perfección. Y, para colmo, el golpeo excelso mencionado anteriormente lo saca desde línea de fondo o desde el pico del área.

En una Premier League que se ha convertido en toda una constelación de estrellas y talento, el lateral galo es uno de los ‘outsiders’ para mejor jugador de la competencia. El foco mediático inglés pasa factura y en el primer plano ya no se aceptan artistas de segunda categoría. Y Lucas Digne se ha convertido en uno de los argumentos competitivos para que el Everton entre en la candidatura por un billete para recorrer Europa el próximo año. La ilusión de ensueño inicial se ha ido apagando paulatinamente por el paso de las jornadas, la baja de jugadores clave y el duro peso de la realidad. Pero, siendo realistas, poder pisar tierras continentales sería todo un éxito en una liga de equipos todopoderosos.

The Beatles escribieron ‘Here comes The Sun’ mientras atravesaban una época complicada en sus carreras. George Harrison vio el sol por primera vez en la primavera de la ciudad de Liverpool cuando se le ocurrió esta obra musical. Paradójicamente, Lucas Digne también salió de una mala racha para brillar sobre tierras ‘Scousers’. Él vio salir el sol al horizonte de Goodison Park y no ha hecho más que brillar desde que el rayo de luz alumbró su carrera.

Calvert-Lewin vuela alto

El delantero del Everton es uno de los jugadores de moda en este inicio de Premier. Un atacante que domina como nadie el espacio aéreo

Dominic Calvert-Lewin no tiene miedo a volar, de hecho, se siente más cómodo en el aire que en ningún otro sitio. El espigado centrodelantero del Everton, con siete goles en cinco jornadas, está siendo una de las sensaciones en este inicio de Premier League. Un atacante que a priori puede parecer torpe y desgarbado, pero que sorprende a todos con su juego de pies y efectividad de cara a puerta. ¿Su mayor virtud? El cabeceo. Pocos defensores pueden lidiar con él cuando sus pies se despegan del suelo.

Trayectoria

Nacido en Sheffield en 1997, Dominic Calvert-Lewin (DCL) ingresó joven en la academia del Sheffield United. Tras varias temporadas en categorías inferiores debutó con el primer equipo de los ‘Blades’ en 2015, pero no acabó convenciendo a su técnico y los de Bramall Lane buscaron una cesión para el delantero. El de Yorkshire hizo las maletas rumbo a Northampton, donde logró el título de League Two en la 15-16.

Cuando en la siguiente temporada DCL volvió a casa, Chris Wilder acababa de tomar las riendas del Sheffield United en League One. Billy Sharp, toda una leyenda en el equipo, era inamovible en la punta y nadie le garantizaba minutos al joven delantero. Entonces apareció una oferta del Everton, una buena oportunidad de foguearse en su filial y poder dar el salto en un futuro a la Premier League.

Comenzó la campaña 16-17 con cuatro goles en la Premier sub-21 y pronto, Ronald Koeman se percató de la valía del jugador. Calvert-Lewin se estrenó marcando esa temporada en un rol de delantero suplente de Romelu Lukaku, una buena opción como hombre boya arriba pero muy joven y verde para la élite. El belga se fue el siguiente verano al Manchester United, Tosun, su recambio, nunca acabó de rendir y Koeman fue cesado con un Everton en descenso. El equipo acabó la temporada pegando balonazos con Allardyce, pero con DCL en punta.

Escorzo de DCL para anotar contra el Burnley. PREMIER LEAGUE

Con la llegada de Marco Silva el delantero inglés se postuló como titular en un 1-4-2-3-1, pero, eclipsado por un fantástico Richarlison, solo pudo ver puerta en ocho ocasiones en la 19-20. La temporada pasada fue de locos en Goodison Park: sobrevolaban antiguos fantasmas y llegó Carlo Ancelotti para ahuyentarlos. 1-4-4-2 con ‘Richi’ y DCL arriba. 15 goles en todas competiciones para el inglés.

Su momento de forma

Hablábamos antes de que Calvert-Lewin es uno de los hombres de moda en Premier League. Lidera, junto a Heung-Min Son, la tabla de goleadores con siete dianas en cinco encuentros, pero es que en Carabao Cup lleva tres en dos. 10 goles en siete partidos, dos hat-tricks. El Everton líder en Premier y pleno en la copa, siete victorias y un solo empate.

Dominic Calvert-Lewin vuela alto como Ícaro. Como si de muelles se trataran, sus piernas lo impulsan con más fuerza que nadie. Salta, se suspende en el aire y cabecea a gol. «Malencarado y pícaro, como Lázaro» continuaría la canción de Natos y Waor, frase que describiría en parte al delantero inglés. Porque no hay evidencias de que sea mal chico, pero pícaro es un rato. Siempre oliendo sangre, siempre bien posicionado para romper la red. De los 10 goles que ha marcado en esta temporada cuatro han sido de cabeza y tres en el área pequeña.

Gol de DCL al Tottenham. PREMIER LEAGUE

Si el Everton ya era peligroso a balón parado con la llegada de James Rodríguez lo es aún más. El cafetero tiene un guante en su pie izquierdo que cuelga balones perfectos para que las torres ‘Toffees’ (Keane, Mina o DCL) los manden a guardar. De hecho, nueve de los 14 goles en liga han llegado en centros al área.

Carlo Ancelotti dijo hace unas semanas que con un lanzador como James, Richarlison y Dominic Calvert-Lewin tendrían que marcar más de 20 goles cada uno esta temporada. Una cota difícil de alcanzar, pero no imposible teniendo en cuanta el magnífico inicio del Everton y la calidad de sus jugadores.

Puede parecer que DCL es un simple rematador, pero lo cierto es que se ha convertido en un delantero más completo de lo que muchos hubiéramos imaginado. Un futbolista con un depurado juego de espaldas a la hora de descargar balones y dar de cara a la segunda línea de ataque. Una alternativa perfecta si el juego asociativo de Ancelotti no surte efecto. Carletto, al igual que hizo Dédalo con Ícaro, ha dado alas a Calvert-Lewin. Solo desea que su chico siga volando y no se caiga nunca.

Episodio #2 | El Everton de Carlo Ancelotti y James Rodríguez

Hablamos con Dani Fernández sobre el ilusionante inicio de los ‘Toffees’

Segundo podcast de BOX TO BOX, episodio dedicado al Everton de Carlo Ancelotti, líder de la Premier League tras cuatro jornadas. Hablamos con Dani Fernández (periodista de Sphera Sports especializado en el Everton) sobre el cambio que ha vivido el conjunto de Goodison Park, su acertado mercado de fichajes, aspectos tácticos, figuras clave como James Rodríguez, Richarlison y Calvert-Lewin, las aspiraciones de los ‘Toffees’ para esta temporada y mucho más.

Jordan Pickford, el discontinuo portero del Everton

El inglés es el guardameta de Premier con más cantadas desde 2017

Si hubiera que describir a Jordan Pickford con un adjetivo, seguro que ‘imprevisible’ sería el escogido por la mayoría de aficionados al fútbol inglés. Capaz de concentrar todas las miradas en partidos donde ataja lo imposible y rechaza balones con una facilidad pasmosa, son demasiados errores de novato los que acaban eclipsando a los anteriores y, a la larga, cuestan puntos al Everton.

Destacó joven en su Sunderland natal, en un equipo en el que repelía (como podía) los constantes bombardeos que caían sobre su portería. Pese a descender fue de lo poco salvable de los ‘Black Cats’, momento en el que el Everton decidió hacerse con sus servicios como apuesta de futuro. Su primer año en Goodison Park fue bueno, de hecho, se consolidó como portero titular de la selección inglesa y cuajó un magnífico Mundial 2018. Pero desde entonces las sombras se han apoderado de las luces.

Tras la victoria del Everton contra el Brighton en la pasada jornada, Sky Sports publicó unos datos bastante esclarecedores sobre el rendimiento del guardameta de los ‘Toffees’. Según el medio, desde agosto de 2017 Pickford ha sido el portero con más errores que han acabado en gol (11) de Premier League, por delante de Begovic (10), Dubravka (9) y Hugo Lloris (8). Más de tres temporadas protagonizando paradas inverosímiles gracias a sus reflejos, pero también errores groseros y carencias de fundamentos que cortan las alas a los ‘Blues’.

Un portero capaz de desviar un disparo con la cara, entrepierna o trasero, o volar para sacar un balón de la escuadra con la yema de los dedos. Todo para que en la siguiente ocasión rival regale un gol al más puro estilo Pickford: una salida en falso tras un centro lateral, un disparo inofensivo mal bloqueado, un rechace blando o un balón que se le escurre de los dedos.

Quizá sea cuestión de confianza o concentración, pero si el Everton quiere aspirar a cotas más altas necesita de un portero que contagie seguridad a su zaga (más aún cuando esta es la zona más débil del equipo). Los de Carletto se han reforzado bien este mercado en el centro del campo con James, Allan y Doucouré, pero de seguro buscarán referencias atrás en la próxima ventana de traspasos. Un recambio para el discontinuo Pickford no sería nada descabellado.

La adaptación explosiva de James Rodríguez a la Premier

El creativo colombiano ha caído de pie en el conjunto de Carlo Ancelotti

La Premier es una liga sumamente compleja, esto hace que los procesos de adaptación sean distintos en cada jugador. En algunos es un proceso rápido, mientras que en otros, deben pasar por varios equipos ya sea de la Premier o del sistema de ligas inglés, para obtener fuerza y habilidad necesarias para hacerse con un lugar. Sin embargo, James Rodríguez ha aterrizado con hambre y ganas de triunfar en los ‘Toffes’. Contribuyendo en las tres victorias, anotando y asistiendo en una de ellas, demostrando así, que el talento sigue intacto.

Hace poco hablamos de lo que el colombiano podía contribuir a los de Goodison Park. Y para ser honestos, no esperábamos una explosión de tal magnitud. James ha sido nexo entre el medio campo y la delantera, un jugador que maneja los tiempos en el cuadro de Ancelotti.

Director de orquesta en medio campo

Se volvió a ver al James del Mónaco, aquel que empieza por la derecha, atraviesa el medio y termina en la izquierda. Podemos decir sin miedo a equivocarnos, de que ha sido un un completo omnipresente. En los tres partidos que ha disputado, dio una asistencia, anotó un gol y fue el punto fuerte del Everton en los minutos que disputó en cancha.

Privilegiado de una técnica exquisita, controla el balón y con ello el hilo del partido. Sin duda alguna la mejor apuesta de los ‘Toffees’ para hacer una temporada exitosa. Actualmente el club marcha colíder con un pleno de tres victorias, la manera actual de juego promete demasiado. Si Calvert-Lewin y compañía siguen entendiendo el juego del colombiano, no hay duda que el club peleará para hacerse un espacio entre los equipos del ‘Big Six’.

Un dolor de cabeza contra el West Brom. PREMIER LEAGUE

De momento el conjunto dirigido por Carletto sigue una proyección clara, ocupar el medio campo como fuerte principal. Aprovechar la proyección, velocidad física y mental, acompañada de un exquisito toque de James para seguir sumando puntos. El próximo partido será contra el Brighton, un rival difícil de batir, dueño de un juego de posición excelso, veremos si James vuelve a devorarse el terreno de juego, y si esta vez sus asociaciones darán frutos.

Everton: Previa 2020-2021

Los de Carletto han sido animadores en este mercado de fichajes y aspiran a la séptima plaza

El Everton vuelve a soñar en grande. Tras una decepcionante temporada 19-20 en la que tres entrenadores se sentaron en el banquillo (Marco Siva, Duncan Ferguson y Carlo Ancelotti) ha llegado un mercado de fichajes ilusionante para los aficionados ‘Toffees’. El club ha realizado grandes inversiones a petición del técnico italiano con el objetivo de luchar un puesto que les clasifique a Europa.

Temporada pasada (2019-2020)

Tras una paupérrima campaña 2017-2018 en la que Ronald Koeman tuvo que ser reemplazado por Sam Allardyce para huir de los puestos de descenso, Marco Silva abandonó el Watford para unirse al ambicioso proyecto de los ‘Toffees’. La 18-19 sería una prueba que el técnico luso aprobaría con nota tras lograr un octavo puesto en liga, consiguiendo 54 puntos y quedando a solo 3 de competiciones europeas.

Como viene siendo habitual en la historia reciente del Everton, las segundas partes no han sido buenas. Ni Roberto Martínez volvió a estar al nivel tras sorprender en la 13-14, ni el flamante entrenador del Barça pudo repetir lo conseguido en su primera temporada pese haber gastado más de 200 millones de euros en fichajes. Marco Silva no iba a ser menos, y, desde el inicio del curso pasado se subió a esa montaña rusa que parece estar instalada en la zona azul de Liverpool.

Las lesiones, unidas a las malas decisiones del entrenador portugués, condenaron a un Everton que caía al descenso en la jornada 15 justo después de haber sido destrozado por 5-2 en un Derbi de Merseyside en Anfield. Marco Silva fue cesado de su cargo y reemplazado por Duncan Ferguson, técnico interino que sorprendió derrotando al Chelsea y empatando contra Manchester United y Arsenal. Un periodo entreguerras en el que se estaba cocinando el fichaje más importante de los últimos años.

Minuto de silencio en Goodison Park. EVERTON FC

Carlo Ancelotti llegaba en diciembre al Everton. Sin oportunidades para diseñar su equipo o intervenir en fichajes apostó por un 1-4-4-2 en el que Richarlison y Calvert-Lewin fueran las estrellas. Los resultados acompañaban y los ‘Toffees’ gozaban de la segunda mejor racha en el campeonato, hasta había algunos que se ilusionaban con clasificar a Europa (en la jornada 25 solo les separaban 2 puntos del 7º puesto). En marzo llegó la pandemia, nuevas lesiones aparecieron y la motivación por culminar esta gran remontada se esfumó. Los rivales más directos en la lucha por romper el ‘Big Six’ estaban mucho más fuertes, la tarea de ‘arreglar’ la temporada estaba finiquitada y acabaron conformándose con un 12º puesto.

Mercado de fichajes

Ignorando las particularidades de este mercado de fichajes, Carletto no ha desperdiciado su primera oportunidad para meter mano al equipo y tapar agujeros. Aprovechando contratos que llegaban a su fin y la devaluación general de los futbolistas, pidió al club reencontrarse con James Rodríguez (libre) y Allan (25.000.000 €), dos debilidades del italiano que han sido pretendidos por clubes de Champions y que no se entenderían si Carletto no estuviera ocupando el banquillo de Goodison Park.

Presentación de James Rodríguez. EVERTON FC

A estas llegadas se sumaron el todocampista francés Doucouré (22.100.000 €) del Watford y el lateral izquierdo Niels Nkounkou (270.000 €) del Olympique de Marsella. Dos piezas que pueden ser muy importantes durante esta temporada: el primero como titular; el segundo entrando en la rotación para dar descanso a Digne. Cabe destacar también la llegada de Jonjoe Kenny, lateral izquierdo de la cantera que estuvo cedido la temporada pasada en el Schalke alemán.

En el apartado de bajas, el club sigue arrastrando lacras desde hace varios veranos, como Niasse, Cuco Martina o Sandro Ramírez, jugadores muy difíciles de colocar por sus altos sueldos. Este mercado han conseguido deshacerse de los dos primeros tras la finalización de su contrato, además de Stekelenburg, Dowell (2,20 millones de euros) y Schneiderlin (2,23).

Planes del entrenador

Ancelotti es figura de culto en el lado azul de Liverpool. EVERTON FC

Como ya se ha mencionado antes, Carletto apostó por un marcado 1-4-4-2 la pasada campaña para optimizar sus piezas, pero todo hace indicar que este dibujo cambiará esta temporada. Hay que destacar que en su dilatada carrera siempre ha demostrado una gran capacidad de adaptación a la oposición, manejando una variedad de esquemas entre los que destacan el 1-4-3-3, 1-4-2-3-1 o 1-4-3-2-1 (su famoso árbol de Navidad). En su estreno liguero contra el Tottenham (victoria 0-1) desplegó un 1-4-3-3 en el que debutaron James, Allan y Doucouré, mismo dibujo que ha probado en pretemporada y Carabao Cup.

Si bien Carletto maneja un amplio abanico de registros, lo que nunca negocia es el equilibrio y su predilección por los jugadores de buen trato de balón. Sus equipos siempre han hecho buen fútbol, poblados en el centro del campo por jugadores creativos combinados con otro de corte defensivo. En el Milan tenía a Gattuso, en el Chelsea a Obi Mikel, en el Madrid a Khedira… Por eso, con la baja indefinida de Gbamin, Allan es tan importante en este Everton.

Richarlison, clave en el ataque de los ‘Toffees’. EVERTON FC

El año pasado siempre salían jugando desde atrás con Pickford, ejecutando una de las mejores salidas de la Premier, con la intención de que los rivales les presionaran y buscar los espacios con sus hombres de arriba. Era un Everton de transiciones, de esperar atrás para el contragolpe. Ahora con James, André Gomes, Doucouré y Allan tiene la opción de jugar a otra cosa.

Acertar el once titular de Carletto ahora va a ser más difícil, pues cuenta con más fondo de armario para hacer rotaciones. Pickford será un fijo en la portería, Digne y Coleman los laterales titulares y Holgate, Mina y Keane se disputarán dos puestos del centro de la defensa. En mediocampo Allan y James (al que Ancelotti dará la batuta del equipo) son indiscutibles, acompañados por Gomes, Doucouré, Sigurdsson o Davies. En bandas, el italiano cuenta con Richarlison, jugador franquicia de este proyecto y que también puede jugar en punta, Iwobi, Walcott, Gordon y Bernard. Arriba, DCL y Moise Kean, un jugador joven que tiene que demostrar lo que se pagó por él.

Aspiraciones para la nueva temporada

Sigurdsson celebra un gol contra el West Ham. EVERTON FC

Este Everton ilusiona y su objetivo no es otro que alcanzar cotas europeas. Dirigidos por uno de los entrenadores con más títulos en la historia de este deporte, con jugadores de clase mundial en sus filas y la construcción de un nuevo estadio en el horizonte, el proyecto es más que ambicioso. Al fin y al cabo es lo que merece el cuarto club más laureado de Inglaterra, ya son 25 años sin conseguir un trofeo y su afición ansía tocar metal.

Sin embargo, estamos acostumbrados a que el Everton decepcione. Luchar por ese objetivo va a ser más que complicado y tampoco tiene portero y defensas para ello. Los ‘Toffees’ aspiran al séptimo puesto, pero quedar entre el octavo y el décimo tampoco estaría mal para ser el primer año de proyecto.

Jugadores a seguir

Richarlison: viene de ser la estrella del equipo en las dos últimas campañas, en las cuales ha producido 35 goles entre tantos y asistencias además de aportar siempre en defensa. Titular con la selección de Brasil y campeón de la Copa América de 2019, es el jugador franquicia del Everton. Renovado hasta 2024, proyecto de crack.

James Rodríguez: ¿Qué decir del colombiano? Uno de los fichajes más mediáticos del verano. El Premio Puskas 2014 y Bota de Oro del Mundial de Brasil solo ha cuajado dos excelentes temporadas desde entonces (una en el Madrid y otra en el Bayern, ambas a las órdenes de Carletto). Será el director de orquesta del equipo, top a balón parado y lanzando a los hombres de ataque. Se esperan un gran número de goles y asistencias. Su repercusión ha sido mundial, un gran movimiento del Everton también en lo extradeportivo.

Digne: No triunfó en el Barcelona pero en Goodison Park se ha erigido en uno de los mejores laterales izquierdos de Europa. Sublime en defensa, cuando se incorpora al ataque siempre lleva peligro. Un guante a balón parado.

¿Cómo puede mejorar el Everton con James Rodríguez?

Los aficionados ‘Toffees’ tienen muchas expectativas puestas en el mediapunta colombiano

La Premier League es una de las pocas ligas en donde prima la habilidad física, junto con el buen trato al balón. Es por ello que muchos no cuajan a buen nivel o han aprendido de mala manera lo que es jugar en Inglaterra. El vivo caso fue el de Cristiano Ronaldo, privilegiado con una excelsa técnica, pero con un defecto, el retener el balón. De la mano de Sir Alex Ferguson en el United, aprendió, agarró fuerza y se hizo imparable.

James Rodríguez, uno de los grandes socios del luso, pisa la Premier League. El colombiano tiene un golpeo exquisito que deleita al amante de la pelota parada. Ojo clínico para encontrar huecos, el nexo perfecto entre el medio campo y la delantera.

Sus números en cuatro ligas europeas

El colombiano se hizo conocido en las filas del Banfield argentino, en donde con grandes asistencias y buenos goles, llamó la atención del Porto. Al club portugués llegaría por 5,1 millones de dólares, un precio módico para lo que sería su rendimiento. Entre 2010 a 2013 James participó en 108 partidos con el conjunto luso, anotó 33 goles y repartió 30 asistencias. Siendo uno de los puntos claves de un Porto que dominaba a sus rivales en el terreno de juego, ganó la Europa League y varios torneos domésticos.

Luego de romperla en Portugal, se hizo oficial su llegada a Mónaco, en donde a pesar de que su estadía fue corta, anotó 10 goles y repartió 14 asistencias en 38 partidos jugados. Tras la temporada 2013-2014 llegó el Mundial de Brasil, un torneo en el que se consagró como uno de los mejores centrocampistas del mundo.

Luego de hacer un Mundial de ensueño junto a Colombia, Florentino Pérez lo llevó al Santiago Bernabéu por 80 millones de euros. Su primera temporada en el club blanco fue la mejor, campaña en la que bajo las órdenes de Carletto marcó 17 goles y regaló otros 17. Ancelotti se marchó del Madrid, llegó Rafa Benítez y luego Zidane, pero el creativo colombiano nunca se llegó a asentar en el once titular, por lo que se optó por cederlo al Bayern de Múnich.

Las últimas temporadas de James han mermado su potencial. A pesar de jugar pocos partidos, su calidad se dio a mostrar cuando más lo necesitaba su equipo, demostrando que impone su estilo sobre la actitud. Entre Real Madrid y Bayern suma 52 goles y 62 asistencias, dos Champions Leagues, cuatro ligas, una copa, dos Supercopas de Europa, dos Mundialitos de Clubes y tres supercopas.

¿Qué puede aportar James al Everton?

Como ya se mencionó anteriormente, la Premier es una liga de precisión y balance con el balón. James puede aportar con pases precisos entre líneas, aéreos y disparos al arco. Miscelánea pura en las botas del crack colombiano, las que, como ha dicho alguna vez Ancelotti, dan un toque impredecible al juego. Lo único que James debe añadir a su juego es el factor físico, ya que ahora, en la Premier, los defensores y mediocampistas no serán tan fáciles de dejar atrás. Sin embargo, el colombiano le dará un fútbol más rápido, ágil y sorpresivo a los ‘Toffes’.

Al servir de nexo entre los centrocampistas y delanteros, puede hacer distribución, desmarque e incluso, puede actuar de falso nueve. Su agilidad con y sin balón, y su excelente pegada, harán que el Everton exponga su mejor juego en el terreno. Sin duda alguna esta asociación entre James y Ancelotti le vendrá bien a los de Goodison Park: ahora, el medio campo será su punto fuerte. A los porteros rivales y a los defensores les harán falta ojos y manos para poder detener el ataque comandado por James Rodríguez.

Este sitio web utiliza cookies. ¿Acepta nuestra política de cookies? Pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies