Cinco jugadores que no recuerdas que jugaron en el Liverpool

Pocos se acuerdan de que estos futbolistas vistieron la camiseta ‘Red’

El Liverpool es un gigante de Inglaterra y del fútbol europeo, lo que ha hecho que a lo largo de su historia hayan pasado grandes futbolistas que, a pesar de su talento, no han quedado en la memoria de los aficionados ‘Reds’. Para recordarles, hemos recopilado una lista de cinco jugadores de la actualidad que, ya sea por su joven edad o escasas oportunidades, quizás no te acuerdas que defendieron los colores del club de Anfield.

1. Suso

Serie A » News » Suso abandona el Liverpool y ficha por el Milan
Suso con la camiseta del Liverpool. GETTY

Formado en la cantera del club de su ciudad (Cádiz), Suso (1993) fichó por el Liverpool en 2010, firmando su primer contrato profesional con tan solo 17 años. Jugó varias temporadas en las categorías inferiores del conjunto de Merseyside, llegando a debutar en Premier y Europa League.

Su técnico, Brendan Rodgers, no terminó de confiar en él y el centrocampista gaditano se vio obligado a probar suerte en el calcio italiano (Milan y Genoa). Después de su aventura en la Serie A regresó a España, donde juega desde 2019 defendiendo los colores del Sevilla y la selección española.

2. Luis Alberto

Luis Alberto, a millón por partido | Deportes | EL PAÍS
Luis Alberto durante su presentación en Anfield. GETTY

Una aventura parecida es la que vivió Luis Alberto (1992) en Liverpool. Este otro gaditano se crió en la cantera del Sevilla y Barcelona, llamando la atención del conjunto ‘Red’ en 2013. Los ingleses pagaron cerca de 8 millones de euros por hacerse con sus servicios.

Lo cierto es que su estadía en la ciudad de The Beatles no fue nada buena. 12 partidos, cero goles, una cesión al Málaga, otra al Depor y venta a la Lazio. Desde 2015 juega en Roma, donde se ha convertido en uno de los mejores jugadores de la Serie A. También ha debutado con la selección española.

3. Iago Aspas

El día que Aspas lanzó el peor córner de la historia... y el Liverpool  perdió la Premier | Fútbol | A la Contra
Iago Aspas apenas marcó un gol con los ‘Reds‘. GETTY

Otro español sin suerte en Anfield. Iago Aspas (1987) fue escalando divisiones en la cantera del Celta hasta romper con el primer equipo en Segunda División y ascender a la élite del fútbol español. Fue entonces cuando llamó la atención del Liverpool de Rodgers, equipo que le fichó para formar parte de esa gran plantilla que casi gana la Premier en la 13-14.

El de Moaña apenas jugó 14 partidos oficiales y solo marcó un gol en FA Cup. Luego fue cedido al Sevilla y terminó regresando al Celta, club de sus amores donde lleva años demostrando que es uno de los mejores delanteros de la liga. Más de 180 goles en Balaídos y 18 internacionalidades. Está más que claro que lejos de Vigo hace mucho frío para Iago.

4. Mario Balotelli

Muere el padre adoptivo de Mario Balotelli
Llegó como reemplazo de Suárez pero resultó un fracaso. GETTY

Uno de los futbolistas más mediáticos y polémicos de la última década. La promesa del Inter y Golden Boy de 2010 dio el salto a Inglaterra de la mano del Manchester City de Mancini. En el Etihad jugó tres temporadas y ganó una Premier antes de volver a Milán para vestir la camiseta del otro club de la ciudad.

Fue fichado por el Liverpool en la 14-15 para remplazar a Luis Suárez pero resultó un fracaso. Cuatro goles y siete amarillas en toda temporada. Después, intentó buscar su sitio en Francia pero no tuvo suerte. Nice, Marsella, Brescia y Monza fueron sus últimos equipos. En la actualidad juega en Turquía con el Adana Demirspor.

5. Conor Coady

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Conor Coady durante un partido con el Liverpool. GETTY

Canterano del Liverpool, Conor Coady (1993) nunca convenció a sus técnicos y tuvo que salir de Anfield para crecer como futbolista. Jugó para el Sheffield United y el Huddersfield hasta que en 2015 los Wolves apostaron por el joven central.

En Wolverhampton se ha convertido en uno de los jugadores más importantes del equipo, tanto que ahora es el capitán. Ya van siete temporadas en el Molineux y ocho partidos con la selección inglesa.

Bonus track: Nuri Sahin y Gulácsi

Peter Gulacsi von RB Leipzig im Interview: "Ich bin bei Schneefall per  Google Maps zum Trainingsplatz spaziert"
Gulácsi se convirtió en Leipzig en un portero de Champions. GETTY

En este apartado destacamos a dos jugadores que muy pocos recuerdan que jugaron en el Liverpool. El primero, Nuri Sahin, llegó a Anfield procedente de una mala experiencia en el Real Madrid. Jugó 12 partidos, en los que marcó un gol y repartió dos asistencias antes de volver a Alemania (Borussia Dortmund y Werder Bremen). Ahora juega en Turquía para el Antalyaspor.

El otro es Peter Gulácsi, guardameta del RB Leipzig y de la selección de Hungría. Pocos se acuerdan de que este portero se formó en la cantera del Liverpool, donde fue cedido a varios equipos hasta encontrar su sitio en la factoría Red Bull.

Otra vez Salah

Ha formado parte del mejor grupo de rock y brillado como solista cuando sus compañeros no han estado a la altura. Ganar el Balón de Oro sería la guinda del pastel. El reconocimiento que le falta

Otra vez. Otra vez Mohamed Salah. Eso es lo que pensamos cuando cada lunes vamos a repasar los resultados del fin de semana y vemos que el Liverpool ha vuelto a ganar. Una rutina que empezó en el verano de 2017 y a la que nos ha malacostumbrado. Viviendo en el día de la marmota donde es dueño y señor de Anfield, mientras pasa por debajo del radar. Tal vez por su actitud sosegada y muy poco polémica, pero es una de las injusticias más recientes del mundo del fútbol.

En sus inicios fue uno de tantos casos de cesiones interminables del Chelsea. Durante esos años pudo visitar Italia, más concretamente Florencia y Roma. En esa época de crecimiento se le atisbaban cualidades innatas, pero que le focalizaban a una única función: el desborde. Era rápido, rapidísimo, pero sus cifras no reflejaban el volumen ofensivo que nacía de sus botas. Hasta que decidió emigrar a las islas británicas, acercarse a un entrenador alemán y generar una asociación de éxito junto a un brasileño y un senegalés. Ahí cambió su carrera.

Desde que puso el primer pie en el John Lennon Airport de Liverpool ha estado codeándose con las más altas figuras del deporte rey. Ni los más optimistas lo habrían podido vislumbrar.

Tuvo un inicio meteórico. Tanto es así que batió el récord de goles en una temporada en Premier League en el siglo XXI. 32 tantos, casi nada. Ni Cristiano Ronaldo, ni Thierry Henry, ni Luis Suárez. Un año excepcional sin lugar a duda. Pero tocaba mantenerlo en el tiempo. Podía ser una estrella o una estrella fugaz. Un ‘one season wonder’ como otros tantos o dejar su huella en la historia del fútbol inglés.

Salah durante la temporada 2017-2018. GETTY

Las temporadas seguían sucediéndose y la ciudad de Liverpool era una fiesta. Tan solo el Manchester City parecía poder aguársela. Y no han sido tantas las veces. Lejos quedaban los resbalones y las caras largas entre el mal tiempo británico. La gente rebosaba en ‘The Kop’, en los bafles retumbaba The Beatles y Mohamed Salah se había convertido en el faraón de Anfield. Así logró su segunda bota de oro en la Premier, compartida con su compañero en ataque Sadio Mané y con Pierre Emerick Aubameyang. Dos de dos.

Pero no fue en Liverpool, sino en Madrid donde el proyecto de verdad alcanzó la gloria de nuevo. Un primer tachón en la lista de cosas pendientes: volver a tocar metal. Solo quedaba una tarea pendiente. Tal vez la más dolorosa. Esa que tantas malas postales ha dejado en la memoria de los ‘Reds’: ganar la Premier League.

Mohamed Salah tras ganar la Champions League. LIVERPOOL FC

Y tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompió. En el verano de 2020, en mitad de una pandemia mundial, rompieron la maldición de 30 años sin ganar una liga. Pero las portadas no eran para Mohamed Salah. El público se había olvidado del egipcio. O puede ser que hubieran connaturalizado su rendimiento inverosímil. Sea como fuere, ese primer año de explosión había opacado la constante en la que vivía. Incluso se dudó sobre quién era el mejor del tridente. Mientras que él seguía siendo el mismo, tan solo había subido el nivel de su entorno.

Llegaron caras nuevas al vestuario en 2020: Thiago, con la vitola de ser campeón de la Champions y uno de los mejores centrocampistas del continente, y Diogo Jota. Dos perfiles que iban a darle profundidad de plantilla y versatilidad al vestuario. La cúspide de la perfección, la mejoría de algo inmejorable. Con ellos, la apisonadora de Klopp parecía que no iba a cesar. Sin embargo, todo cambió con la lesión de Virgil Van Dijk. El castillo de naipes se derrumbó y todos destaparon sus carencias. Ni los centrales eran tan fiables como parecían, ni Alisson tan imbatible, ni los atacantes parecían fluir sin su salida de balón. Todos se quedaron por el camino, excepto uno.

Lejos del Muro de Breda hace mucho frío, no para el faraón de Anfield. Otra vez se echaba el equipo a la espalda, como había hecho siempre, pero sin los acompañantes de siempre. En vez de formar parte del mejor grupo de rock, era un solista que levantaba a la grada. Pero los focos tampoco le enfocaban. El Liverpool estaba en el punto de mira y nadie se fijaba en su ala derecha. Esa que, aunque torpedeara el vuelo, le mantenía en pie. Tal fue la caída que el objetivo final se alejó del inicial, pero se alcanzó. Gracias a los 22 goles y las cinco asistencias de Salah. Clasificados para la Champions, tocaba arrancar esa página del cuaderno y poner la vista en la temporada siguiente. Una en la que se asumía complicado tener éxitos.

Mientras Klopp y su gente caían en picado, Manchester City y Chelsea habían dejado el listón muy alto. Además, su verano parecía alejarlos del resto de mortales. O eso pensábamos. Porque esta temporada el Liverpool ha decidido que la lucha por el título va a ser de tres. Con todos los efectivos disponibles y el egipcio liderándolos, se ha colado en las quinielas al campeonato de la Premier League. Sin grandes cambios ni desembolsos multimillonarios recientes. Confiando en los de siempre y otorgándole el bastón de mandos al mejor jugador de la Premier League. Como mínimo, estos últimos cuatro años.

Muchos son los que piden el Balón de Oro par el egipcio. LIVERPOOL FC

Porque no es descabellado decirlo ni pensarlo. Su equipo ha podido ser mejor o peor, le ha dado igual. Comenzó en el más puro rock and roll y se salió. Cuando llegaron tiempos de bonanzas él estuvo ahí, aunque nadie se diera cuenta. Se hundía el barco y, como buen capitán, supo sacarlo a flote. Siempre ha sido el mismo. Y ahora está demostrando lo que ya sabíamos, solo tenían que decírnoslo.

Hablar de premios siempre es complicado. Dependen de ellos una multitud de factores, entre ellas una imposible de medir: la subjetividad. Lo que no deja lugar a dudas es que Salah debe entrar en esos debates. Comer en la mesa de Cristiano Ronaldo y Leo Messi ha sido algo imposible durante muchos años. Pero, ahora que con la edad han invitado a nuevos huéspedes a sus comidas, quién sabe si el egipcio puede optar a alguna distinción. Sería la guinda del pastel. El reconocimiento que le falta.

Salah, ¿sobrevalorado o infravalorado?

El futbolista del Liverpool está en el cénit de su carrera y muchos lo consideran el mejor del mundo en la actualidad

«¿Quién hay mejor que Mohamed Salah ahora mismo? Obviamente siempre hay discusión sobre este tipo de cosas. No es necesario hablar de lo que han logrado Messi y Cristiano en el mundo del fútbol. Pero, en este momento, es obvio que no hay nadie mejor que ‘Mo‘», declaró Jürgen Klopp después de que el delantero del Liverpool anotara un gol maradoniano y diera una asistencia en la victoria contra el Watford.

Su entrenador lo tiene claro, y muchos aficionados a este deporte también, pues ya comienzan las campañas en redes sociales que piden el Balón de Oro para el ‘Faraón’. El momento que vive Salah quedó claro en el golazo que se inventó frente al Man City, zafándose de todo jugador ‘Citizen’ que salía a su paso y definiendo con su pierna mala con un gran disparo cruzado.

Pero es que en la visita del Watford a Anfield lo volvió a hacer. Y en el siguiente partido de Champions contra el Atlético anotó un doblete y dio otro pase de gol. 12 dianas y 4 asistencias en 11 partidos de la temporada 21-22 para el delantero egipcio. Un auténtico fuera de serie.

Desde que explotó en su primera campaña con los ‘Reds’ con 44 goles y 14 asistencias sus cifras bajaron y comenzaron a llegar cantos de sirena sobre si era un jugador sobrevalorado. Tantas críticas que han producido el efecto contrario.

¿Sobrevalorado o infravalorado?

Este debate, como la mayoría en estos casos, tienen mucho que ver con la opinión y el gusto futbolístico de cada uno. Pero lo cierto es que los números de Mohamed Salah lo colocan entre los mejores del mundo desde que llegó a Anfield: 137 goles y 48 asistencias en 214 encuentros. ¿Sobrevalorado o infravalorado? Juzguen ustedes.

Nunca debieron separarse

El Liverpool tuvo que remontar al Milan para lograr sus primeros tres puntos de esta Champions League

Deben haber pocos sentimientos más intensos que el amor. Esa sensación, ese estado de ánimo que es capaz de hacer a cualquier ser humano realizar las mejores y peores acciones. Existen varias representaciones para el amor, pero de las más recreadas e impregnadas en el imaginario colectivo de nuestra sociedad es aquellas que vemos a través de la gran pantalla. Persona A conoce a persona B, se gustan, se conocen y, dependiendo de los gustos personales del guionista de la obra, ambos deben partir caminos, dejando la puerta abierta a un reencuentro incierto.

En Casablanca siempre quedará París, en Liverpool siempre quedará Estambul y en Milán siempre quedará Atenas. Dos equipos que han cruzado sus caminos en el pasado, con pasos breves pero intensos, días que parecían ser reservados a la excepción, el premio a ser los mejores. Pero eso cambió hoy, porque la historia los volvió a citar, esta (primera) vez en Anfield Road. Resulta inverosímil que dos equipos que juntan en sus museos 13 Copas de Europa se enfrentaran un 15 de septiembre en un contexto distinto a una final de Champions.

El reencuentro comenzó atropellado para los ‘rossoneros’: en los primeros quince minutos habían recibido 14 tiros en contra, un gol y un penalti salvado por su portero. Alrededor del minuto treinta los ‘Reds’ bajarían un poco el pistón y el Milan tomaría un poco de aire. Los locales seguían pisando el área de su adversario pero siendo incapaces de ser contundentes. El fútbol es un deporte lleno de refranes y uno de los más populares dicta: «el que no hace goles, lo ve hacer». Justo antes del medio tiempo, los dirigidos por Pioli anotaban dos goles en dos minutos.

Anfield estuvo a la altura, su rugido característico es ese jugador 12 en cada partido como local, un jugador que tuvo que estar ausente toda la pasada temporada, pero que había vuelta con las ganas de ir a por todas. Antes del minuto cinco del segundo tiempo Salah, con un gran pase de Origi, ponía el empate tranquilizador. Luego de este rápido revés, el Milan fue tirando cada vez poco a poco más atrás, pero cuando más estabilizado estaba el partido, llegaba un martillazo, en el más puro sentido de la palabra, con una volea en la media luna de Henderson que pondría el 3-2 final.

Jordan Henderson se vistió de héroe. THIS IS ANFIELD

Los de rojo y negro tuvieron veinte minutos finales con más ganas que fútbol para acorralar al Liverpool en contra de su arco. Los visitantes introdujeron hombres como Giroud, para maximizar cualquier mínima ocasión, mientras que Klopp decidió darle descanso a hombres como Salah, Henderson y Keita, fundidos fisicamente por la exigencia de lo jugado hasta el momento. En los cinco minutos de agregado, el veterano Milner tiró de experiencia, congeló el partido en un par de faltas (favor y en contra) para cerrar el partido.

Volvieron las noches de Champions a Anfield, volvió un poquito de la magia al fútbol. No había mejor escenario ni mejores protagonistas para recibir a las más de 50.000 almas que había hoy en el estadio. Porque partidos con estos protagonistas son los que nos hicieron amar este deporte, creando momentos inolvidables para la historia del fútbol, recordándonos porqué estos caminos nunca debieron separarse.

Fabinho en la nueva época de los mediocentros

El brasileño, hasta ahora mediocentro contracultural, se ha visto obligado a readaptarse siguiendo la corriente de los tiempos

Primero fueron los dinosaurios, luego los líberos y ahora los mediocentros. Cuando los mediapuntas empiezan a reaparecer da la impresión que los pivotes están migrando de su posición. Los más técnicos se están convirtiendo en interiores ‘box-to-box’ (véase el caso de Frenkie de Jong), mientras que los de corte más defensivo han retrasado su posición a la de central.

En un pasado todos esos centrales con buena salida de pelota habrían jugado por delante de la defensa para explotar su buen trato de balón en el centro del campo. Jugadores como John Stones, cuyas dotes defensivas nunca han sido su principal virtud, pese a sus buenas dotes con el esférico.

En la época de éxodo de los mediocentros figuras como la de Fabinho van en contra de la cultura dominante. El brasileño combina una buena salida de balón con unas dotes defensivas espléndidas. El del Liverpool recorrió el camino inverso a lo que hoy en día parece natural. Salió del Real Madrid siendo un buen lateral y en el Mónaco se convirtió en mejor mediocentro. Tanto como para fichar por el equipo rojo de la ciudad de los Beatles y convertirse en un corista de lujo de la orquesta que conquistó la Champions League y la Premier League.

Esta temporada ha disputado 3.433 minutos, un promedio de 82 por encuentro. Solo en siete partidos ha sido suplente (Leeds United, Lincoln City, Arsenal, los dos partidos contra el Midtjylland, Atalanta y Fulham). La cuestión es que los problemas con las lesiones del equipo le han obligado a desplazarse a la posición de defensa, donde ha jugado 2.010 minutos, el 59 % del total, 84′ por partido. Más de quinientos minutos menos de los que ha disputado en su posición la de pivote, 1.423′ (79′ por partido).

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Fabinho solo ha sido suplente en siete partidos esta temporada. LIVERPOOL FC

Como central llama la atención su capacidad a la hora de lanzar balones largos. Fabinho promedia siete balones largos de media por partido, con un éxito del 59 %. Unas cifras muy elevadas que contrastan con las que produce jugando como pivote, donde solo intenta cuatro balones largos por partido con un éxito del 46 %.

Por el contrario, al jugar más retrasado se ve inmerso en menos duelos rasos. Solo cuatro por los siete duelos en los que compite cuando actúa de pivote, algo coherente atendiendo al sistema de juego del Liverpool que apuesta por presionar arriba con delanteros y mediocentros. Todo lo contrario sucede con los duelos aéreos, en os que no solo promedia el doble que de pivote (4 – 2) con un éxito superior (48 % – 52 %). Sin embargo, esta tasa oscila bastante en función del perfil en el que actúa Fabinho. Cuando ejerce de central por el flanco izquierdo el éxito en los duelos aéreos asciende al 54 %, mientras que por el lado derecho decae hasta regresar al 48 % promediado como pivote.

Jugando como pivote vemos un jugador agresivo, que promedia dos entradas y dos intercepciones por solo un despeje y 0,22 disparos bloqueados por partido. En cambio, cuando atendemos a los partidos que ha jugado como central vemos que su rol ha variado en función del perfil por el que se ha desempeñado, lo que habla de un jugador todavía más versátil de lo que a priori puede parecer.

Por el lado derecho vemos un jugador más inmerso en tareas puramente defensivas, que promedia dos intercepciones, dos entradas y tres despejes por partido. La tarea en la que se ve menos cómodo es la defensa del área, pues en ninguna posición alcanza el disparo bloqueado por partido, aunque el ratio más alto sigue promediándolo como central derecho (0,44 por partido).

Klopp: Why I'm so excited about Fabinho signing - Liverpool FC
La llegada de Fabinho fue una de las que acercó al Liverpool a su sexta Champions y su primera Premier League. LIVERPOOL FC

Por la izquierda, en cambio, Fabinho ejerce de un central más creativo que defensivo. No solo intercepta menos (0,93 por partido), sino que es regateado en menos ocasiones (solo 0,47 por partido, 7 en total). En cambio, llama la atención los cuatro pases clave que ha dado jugando en esta posición, más que jugando de pivote (3) y en la derecha (0). No solo en términos absolutos, sino también en relativos (0,27 pases clave por encuentro frente a los 0,17 que ha dado jugando de centrocampista).

Pese a todo, la mejor versión de Fabinho esta temporada se ha visto cuando este ha jugado en la medular. Ya no es solo que él, a título individual, luzca más en esta posición. También el equipo agradece tener a alguien de sus características en esta posición. La ausencia de un futbolista tan puro de contención en la sala de máquinas obliga a trastocar todo el sistema defensivo del equipo, que tiene que no es capaz de presionar tan arriba y tiene que retrasar su bloque defensivo a una zona donde todo el conjunto no se siente tan cómodo.

Por tanto, Fabinho no es solo un jugador que van en contra de su ADN como brasileño (más leñero que sambero), sino también contra el paso del tiempo, que amenaza con acabar con su posición. En un fútbol en el que a los pivotes se les exige llegada para convertirse en interiores o retrasar su posición para dar una salida limpia desde la línea defensiva, él guarda su sitio en la medular. Un caso particular en la nueva era de los mediocentros.

Las cuatro causas del bajo rendimiento del Liverpool

Los de Anfield pasan por mal momento mientras buscan, por todos medios, cambiar su situación actual

El Liverpool, vigente campeón de la Premier, no lo está pasando nada bien esta temporada. Después de ser golpeados con varias lesiones, especialmente en sus pilares fundamentales, un conjunto que dominaba Europa hace poco menos de año y medio sufre en la actualidad por entrar a puestos de Champions.

Se puede ver esta campaña un bajón de nivel en las parcelas ofensiva y defensiva, un equipo al que le cuesta dar forma a sus ataques con rendimientos muy pobres en la zaga. Los ‘Reds’ cayeron en cuartos de Champions contra el Real Madrid y en liga marchan sextos, poco más se les puede pedir a los chicos de Klopp teniendo en cuenta el calvario de los últimos meses. En este artículo se analizará, a parte de las lesiones, las cuatro causas del bajo rendimiento del Liverpool.

Falta de rotación

Dentro de los equipos la rotación es un factor importante, debido a que previene lesiones y un bajón de ritmo en caso de la ausencia de jugadores clave. Sumado a esto, es una oportunidad para que jugadores más jóvenes, adquieran experiencia en el terreno de juego.

La poca rotación de los ‘Reds’ ha generado que algunos de los jugadores del primer plantel tangan malestares físicos. Esto en sí, ha logrado ser la causa principal por la cual los de Klopp han perdido el norte en Premier.

La lesión de Van Dijk en octubre melló todo el sistema de Klopp. PREMIER LEAGUE

Estancamiento en las ideas

Pese a que la filosofía de Klopp dio resultados en las primeras temporadas, la falta de transición se ha remarcado más en el sentido de un cambio de idea de juego. El Liverpool, con Salah, Mané, Firmino o Diogo Jota a la cabeza, carece de la agresividad de antaño.

Con un remarcado potencial ofensivo se viven ambientes demasiado relajados. Por otra parte, la retención de jugadores como Shaqiri es otra problemática. En una opinión personal, pero no es un jugador que case con el esquema táctico de Klopp.

Duelo de egos

No es un secreto de que Salah desea más luces y se ha visto en más de un rumor sobre su salida. De a poco, se ha ido resquebrajando la unidad y la idea de que todos reman en una misma dirección. Por lo tanto, un cambio de ídolos podría ser la respuesta principal a una batalla ideológica en Anfield.

Salah no parece estar igual de motivado en Liverpool. PREMIER LEAGUE

Una inyección de jugadores con peso e historia ayudaría a calmar el fuego que existe tras vestuarios. No hay duda de que el principal problema en los clubes es la institucionalidad de jugadores, debido a que con el paso del tiempo ellos creen que están por encima del equipo.

El rol de Thiago

Se esperaba que la llegada del centrocampista español fuese como una bombona de oxígeno para el mediocampo ‘Red’. Pese a que ha sido uno de los puntos altos en el once de Klopp, aún no ha dado la talla para levantar la medular de un club en horas desesperadas.

Lejos de pelear por Premier y por Champions, el Liverpool ha dado la impresión de ser como un espejismo: volvió a la cima, pero le ha costado mantenerse. Un club titubeante que ha cometido el error de otros grandes, convertir a jugadores en institución, un saldo en contra que hoy por hoy lo paga caro.

Choque de esencias

Thiago se incorporó este verano al Liverpool como un fichaje estrella, pero, después de varios meses, el entusiasmo en torno a su figura ha dado paso a la incertidumbre

Durante el pasado mercado estival, el Liverpool presentó a Thiago Alcántara como su fichaje estrella. El hispano-brasileño se incorporó al conjunto de Jürgen Klopp en pleno auge de su carrera, despertando especial ilusión en el club y su afición. Un refuerzo que se antojaba sumamente apropiado porque la plantilla ‘Red’ adolecía de un centrocampista de perfil creativo y, a su vez, por el especial interés del propio futbolista en disputar la Premier League. Sin embargo, con el transcurso de los meses, el entusiasmo generado en torno al canterano del Barcelona ha dado paso a la incertidumbre.

Hasta la llegada de Thiago, el centro del campo no era más que una zona de paso para el Liverpool, pues sus ataques se producían, fundamentalmente, por las bandas. Las proyecciones de los laterales (Alexander-Arnold y Robertson) y diagonales fuera-dentro de los extremos (Salah y Mané) constituían el principal argumento ofensivo de los ‘Reds’. Eso sí, dichos movimientos del egipcio y el senegalés no habrían sido igual de eficaces sin la presencia de Roberto Firmino, encargado de generar espacios sacando de zona a los centrales rivales.

El arribo de Thiago prometía potenciar un mediocampo habituado a jugar a pocos toques y realizar grandes esfuerzos a la hora de presionar. Dado que ningún otro volante del equipo posee el mismo perfil, el ex del Bayern se convirtió inmediatamente en un futbolista singular dentro de la plantilla. Sin embargo, a día de hoy, está lejos de ser determinante para Klopp. Es más, ni siquiera es un fijo en los onces del estratega germano. Algo que se explica, en parte, por las dificultades que está experimentando el jugador para adaptarse al estilo de juego del conjunto ‘Red’.

Thiago con la ‘Orejona’, tíulo con el que despidió su etapa en el Bayern. ICON SPORT

Naturalmente, la verticalidad es una de las máximas del Liverpool actual. Esos ataques y contraataques herpe veloces, mediante los cuales se busca avanzar muchos metros en pocos segundos, son representativos del equipo forjado por Klopp. Una propuesta que le ha dado innumerables alegrías, pero que, de momento, no parece encajar con el biotipo de Thiago, un futbolista que absorbe mucho balón. A día de hoy, demasiado para lo que demanda el modelo de juego del alemán. Incluso, podría decirse que el hispano-brasileño llega a ralentizar los ataques, pues muchas veces le da al colectivo una pausa extra que no necesita.

Thiago es un jugador que disfruta siendo protagonista con la pelota. Esa es su esencia, su naturaleza. Tanto en campo propio como en el contrario, procura ser el director de orquesta de su equipo. No cabe duda que le sobran cualidades para ello, pues su técnica y lectura de juego están al alcance de muy pocos en el fútbol actual. No obstante, si pretende ser realmente diferencial en el Liverpool, debe amoldarse, renunciar a una parte de su ADN. Ahí parece estar la clave.

Pero el rendimiento de Alcántara no depende únicamente de lo que él se proponga. A veces, sus propios compañeros contribuyen a que se sienta excesivamente importante con la pelota. Sin dudas, al compartir escudo con un jugador de sus características, es difícil no caer en la tentación de entregarle el balón cuando las ideas escasean. El problema es que esto, si bien puede dar resultado en determinados contextos (por ejemplo, ante rivales que, defendiendo en bloque bajo, invitan a atacar en posicional), se da de bruces con la filosofía del equipo. Es por ello que no debe ser más que un recurso para situaciones específicas.

Thiago disputando el Derbi de Merseyside. THIS IS ANFIELD

Es oportuno señalar que Thiago no solo está experimentando problemas para encontrar su sitio en la plantilla, sino que, además, su llegada ha perjudicado particularmente a un compañero. Roberto Firmino está siendo, sin lugar a dudas, el principal damnificado del elenco ‘Red’. Hasta el arribo del ex del Bayern, era uno de los futbolistas del equipo que más incidía con la pelota, aportando un sinfín de soluciones a partir de sus apoyos entre líneas, giros y pases filtrados (generalmente, a Salah o Mané). ‘Bobby’ nunca ha sido un goleador, pero gran cantidad de las anotaciones del egipcio y el senegalés solo se explica por sus acciones previas. Puesto que el recién llegado asume tanto protagonismo con el balón en los pies, el ‘9’ ha perdido influencia en la elaboración del juego. Esto, aunado a la reducción de su cuota goleadora, le ha llevado a ser uno de los señalados del equipo.

Ahora bien, a la hora de intentar explicar el tema en cuestión, debemos considerar también otra clase de factores. Cabe recordar que, días después de su debut, Thiago dio positivo por COVID-19, debiéndose ausentar durante tres semanas. Por si fuera poco, al día siguiente de haberse reincorporado a los entrenamientos, sufrió una lesión de rodilla que lo marginó de los terrenos de juego por algo más de dos meses. Dichos percances le forzaron a perderse ni más ni menos que 21 encuentros. Por último, pero no por ello menos importante, sería desacertado obviar la plaga de lesiones y su impacto en todos y cada uno de los futbolistas de la plantilla.

En conclusión, calificar el fichaje de Thiago como un fracaso resulta precipitado a día de hoy. El ex del Bayern, de 30 años recién cumplidos, tiene aún mucha carrera por delante y, por ende, dispone de tiempo para adaptarse al estilo de juego de su equipo. Siguiendo la misma línea que en los anteriores párrafos, parece ser que el asunto (nada sencillo, por supuesto) radica en la cantidad de tiempo que el balón se pasea por sus botas. Si, con la contribución de los compañeros, consigue ceder parte de su protagonismo en pos de un mejor funcionamiento colectivo, posiblemente habrá encontrado su sitio en Anfield. El tiempo dirá.

Mutaciones en la naturaleza

¿En qué se parecen Virgil Van Dijk, Bruno Fernandes y Rúben Dias?

En la arquitectura, las vigas son los elementos estructurales que sostienen una edificación. De ellas depende el soporte de las construcciones que vemos a diario en nuestras ciudades. Simbólicamente, en los equipos de fútbol suelen existir esas ‘vigas’ que sostienen una idea. Jugadores sobre los que orbita el significado de un club. Más allá de ser o no los mejores de la entidad, conforman el sostén competitivo. Una pieza que permite que el engranaje funcione como el de un reloj, sin fallas en su mecanismo.

En estos últimos años, estas piezas se han evidenciado de mayor manera dentro sistema del deporte rey, especialmente en la Premier League. La competición inglesa se ha convertido en una constelación de estrellas debido al capital que hay. Pero entre esta coexistencia ha habido algunas que han sabido brillar por encima del resto, suponiendo mutaciones en la naturaleza de los clubes y soluciones a problemas que parecían inherentes. Jugadores que han cambiado de forma drástica con sus llegadas. Con revoluciones y no evoluciones.

Virgil Van Dijk

El primero de los ejemplos más claros que se nos vienen a la mente es el de Virgil Van Dijk. El rendimiento competitivo del Liverpool no se entiende sin su fichaje en el invierno de 2018. Cuando aterrizó estaba cuestionado por el montante de su traspaso, pero solventó las dudas a golpe de rendimiento. Resguardó a un equipo atrevido y divertido, pero incontrolable como ninguno. Tanto en fase ofensiva como defensiva. Klopp quería que su equipo fuera a presionar alto, pero se quedaba expuesto cuando la línea defensiva se adelantaba. Cuando buscaba estirar de la sábana, se le salían los pies por debajo. Él le pone el adjetivo de campeón a los ‘Scousers’.

Van Dijk celebra un gol al Brighton. LIVERPOOL FC

De hecho, el único momento de flaqueza ‘Red’ desde que pisase Anfield ha venido derivado de la grave lesión que ha sufrido. Ese ligamento cruzado anterior ha significado el golpe de un efecto dominó que ha concluido con los planes de Klopp tirados por tierra. Sin él, las costuras de Trent Alexander-Arnold quedan en evidencia, Fabinho tiene que dejar de ser el coche escoba en la presión y los acompañantes pierden confianza de no tener al bombero que apaga todos los fuegos. El calvario con las lesiones está siendo desmesurado, pero una vez se ha caído el Muro de Breda el palacio ha quedado expuesto.

«No sé si Virgil necesita otra hora de elogios, pero es realmente bueno. Ya lo sabíamos cuando lo trajimos, pero no teníamos idea de que el paquete total sería tan especial. Eso lo hace realmente genial».

Jurgen Klopp sobre la importancia de Van Dijk en el título de Premier

Bruno Fernandes

El ejemplo consecutivo lo encontramos en el condado vecino del de Merseyside. Bruno Fernandes compareció en tierras mancunianas hace poco más de 365 días y ha descifrado un enigma que parecía imposible de resolver.  Difiriendo radicalmente en la forma pero con un trasfondo idéntico, el portugués ha cambiado al Manchester United como hizo Van Dijk con el Liverpool. Ha sido el fichaje que necesitaba el equipo desde que Sir Alex Ferguson dio un paso al lado. Se podía esperar cierto receso por el salto competitivo de la Liga NOS a la Premier League, pero nada más lejos de la realidad. Dominó el campeonato luso y está dominando el inglés.

Bruno Fernandes celebra un gol. MANCHESTER UNITED

Su impacto se puede medir a través de los datos, pero trasciende mucho más allá. Los cuatro premios al Jugador del Mes en un solo año natural ponen en evidencia el nivel que está exhibiendo como ‘Red Devil’. Acontecimiento que jamás se había logrado y que le da más rédito siendo en su año de debut. Cuando el balón pasa por sus botas, la jugada cambia peligrosamente para los rivales. El United tenía pólvora antes de que Bruno llegase, pero necesitaba la mecha que la prendiera. Desde el golpeo y la lectura de los espacios, está apareciendo en zonas claves para debilitar a los contrarios. Usando guantes de seda esconde puños de acero. Su impacto ha dejado a los de Solskjaer segundos, poniendo en duda el binomio Liverpool – Manchester City. Un lugar inhóspito de no ser por la revolución que ha significado el nacido en Maia.

«Bruno Fernandes no está cansado. Nunca lo está. Es uno de esos jugadores que corren cubriendo todo el campo en cada partido. Es muy bueno recuperando y recargando sus pilas. Desde que llegó ha estado inmenso».

Ole Gunnar Solksjaer sobre Bruno Fernandes

Rúben Dias

El último y más reciente de los casos coincide en nacionalidad y ciudad de impacto con Bruno Fernandes, pero cambiando el color de la camiseta que visten. Tal vez haya pasado más disimulado por el radar general y esté más alejados de los focos, pero Rúben Dias está cambiando el molde del Manchester City. Las carencias defensivas que parecían intrínsecas del proyecto de Pep Guardiola las ha solventado con un rendimiento mayúsculo. Ese gasto defensivo por el que tanto se ha mirado con lupa a los ‘Sky Blues’ está siendo rentabilizado cuando parecía que esas acciones se desplomaban. Influencia que se evidencia con los tres goles en contra en sus últimos catorce partidos de Premier League, siendo el único equipo que encaja menos de un gol por partido en la competición.

El ex del Benfica está mostrando seguridad, algo que no existía y se venía demandando por el Etihad. El equipo más fatalista de los últimos años en el viejo continente. Encarnaban al pie de la letra la Ley de Murphy de «si algo malo puede pasar, pasará». Y les pasaba. La tostada siempre les caía por el lado de la mermelada. Pero este año parece haber cambiado radicalmente eso. En los momentos puntuales Rúben Dias está eliminando los fantasmas del pasado, equilibrando la balanza entre lo bueno y lo malo que les ocurre según las posibilidades reales que existen. Un cambio que le está poniendo cara de campeón al Manchester City de Guardiola.

«Cuando contratas a un jugador, crees que puede ayudar al equipo, pero nunca se sabes cuánto. Sus cualidades y capacidad para entender el juego son increíbles. Siempre quiere aprender y a todos nos sorprende su cuerpo y capacidad mental (…) Vive esta profesión durante las 24 horas. Es un chico que puede jugar cada tres días y recuperarse de inmediato. Tener a un jugador así solo demuestra lo importante que es para el equipo. Con 23 años puedo garantizar que hemos contratado a un jugador increíble para los próximos cinco, seis, siete años, algo que no es fácil».

Pep Guardiola se deshace en elogios hacia Rúben Dias
El portugués en un partido con los citizens. CITY EXTRA

«Love changes, changes everything» cantaba el duo británico Climie Fisher en la canción que se llama como este verso. Una pieza que explica como una novia le cambió la vida. Sentimiento que ejemplifica lo que sienten los aficionados de Anfield, Old Trafford y el Etihad cuando recuerdan los tiempos pretéritos y posteriores a Van Dijk, Bruno Fernandes y Rúben Dias, respectivamente. Fichajes que han cambiado la vida a sus clubes. Lo han cambiado todo.

El Liverpool sigue líder de Premier pese a su mala racha como visitante

Los de Klopp solo han conseguido 11 puntos de 27 posibles lejos de Anfield

La palabra de alguien es sagrada. Una comunidad se cimienta sobre la confianza entre las personas y, a su vez, depende de los hechos y las palabras. Por eso las promesas deben cumplirse para poder seguir formando parte de ella.

Promesas como la que hizo Richard Rodgers, el recientemente fallecido interprete del himno del Liverpool. You’ll never walk alone, cantaba Rodgers en nombre de toda la afición ‘Red’, que bien sea desde casa, el bar o Anfield sigue cumpliendo su promesa.

Los jugadores lo notan, ¡Y tanto que lo notan! El calor de la afición del vigente campeón de la Premier League llega a sus jugadores, que han hecho de Anfield el fortín desde el que defender el título que tan brillantemente conquistaron la campaña anterior. No importa que las gradas del campo estén vacías, los jugadores lo saben… y los datos lo refrendan.

Imagen de Anfield. LIVERPOOL FC

Y es que la situación del actual colider de la liga inglesa es un tanto peculiar. Con 33 puntos, los ‘Reds’ encabezan la clasificación junto a su eterno rival, el Manchester United; aunque con disparidad en lo que concierne a los resultados cerca o lejos de Anfield.

Como local el éxito es rotundo. Nadie ha conseguido tumbar a lo de Klopp en casa, donde los locales han cosechado siete victorias en ocho partidos. Un total de 22 puntos que suponen el 66,7 % de todos los que el Liverpool ha logrado esta campaña.

Un dato que llama todavía más la atención si observamos cómo le ha ido a los ‘Reds’ lejos de Anfield Road. Solo dos victorias y cinco empates en nueve partidos le han dado únicamente 11 puntos de 27 posibles. Sin ir más lejos, en el último partido los campeones de la Premier cayeron en Saint Mary’s Stadium.

Los de Klopp deben crecer y ser más competitivos de visitantes. LIVERPOOL FC

El Liverpool está acusando las bajas de pilares fundamentales, sobre todo en defensa, donde no solo han perdido a sus centrales titulares (Virgil van Dijk y Joe Gomez), además de Joel Matip. Esta es la razón de que contra el Soton jugasen con dos pivotes en el centro de la defensa. Pero es que tampoco están mucho mejor en la delantera, en la que su fichaje estrella, Diogo Jota, está también lesionado. Por otro lado, no son todo malas noticias: ya que en el centro del campo Thiago Alcántara volvió a ser titular dos meses después.

Un mal que les ha costado puntos fuera, pero que han podido sortear en su casa, conscientes de que nunca caminarán solos. Sus aficionados siguen cumpliendo su palabra y gracias a ello la comunidad de Liverpool sigue estando más fuerte que nunca.

¿Qué jugadores llegarán a la Premier este año?

Ya son varios los futbolistas vinculados a equipos de la primera división inglesa en este mercado de fichajes invernal

En este artículo se analizarán varios rumores y realidades sobre nuevo mercado de fichajes de este invierno, lo que necesitan algunos entrenadores o cuál será la fórmula de éxito para diversos clubes de la Premier League. Si bien muchos de ellos no llegasen a concretarse, sería interesante imaginarse a estos talentos brillando en tierras británicas. A continuación, se mostrará una lista de jugadores y clubes con altas posibilidades de juntarse.

Manchester United

Como es habitual con los ‘Red Devils’, cada mercado de invierno analizan posibilidades de sumar elementos a su plantilla. Tal es la exigencia de la Premier y aún más, los últimos números de los de Old Trafford, que siempre se buscan opciones.

Pese a que todo apunta a un posible desestimiento de la directiva, el fichaje de Jadon Sancho sigue siendo prioridad puertas adentro. El extremo inglés en más de una ocasión ha comunicado el deseo de irse al ‘Teatro de los Sueños’ sin embargo el Dortmund no lo quiere dejar ir por menos de 100 millones.

Caicedo fue uno de los puntos claves de Ecuador en la victoria ante Uruguay. EL TELÉGRAFO

Moisés Caicedo es otro de los que han sonado fuerte y por supuesto, se encuentran en la puerta de llegada. El talentoso mediocampista ecuatoriano llegaría para reforzar esa posición con la posibilidad de recambio de viejos lobos como Matic y Juan Mata. Si bien otros clubes europeos han hecho sus ofertas, el Manchester United ha colocado más dinero sobre la mesa para amarrar el fichaje del ecuatoriano.

Wolverhampton

Ya sea por la recuperación de Raúl Jiménez o por generar competencia, se ha hablado de la llegada de Diego Costa a los Wolves. Actualmente el ariete hispano-brasileño se encuentra sin club luego de terminar su etapa en el Atlético de Madrid.

Pese a que aún tiene calidad en sus botas, es un fichaje de mucho cuidado. Puede generar una atmósfera en el vestuario, aún más con el entrenador. Características que un club en ascenso como el Wolverhampton no necesita, es más, la falta de cohesión en los últimos momentos de partido, le podrían jugar en contra.

Diego Costa es un apuesta de doble filo. CADENA SER

Grealish, el más codiciado

En los últimos tiempos se viene hablando del talento de Grealish en cancha, su fortaleza mental y física han liderado de un renovado Aston Villa. Esto ha hecho que los grandes de la Premier como Manchester United o Liverpool se fijen en él.

Ambos clubes necesitan algo de frescura en sus plantillas, los de Klopp por las bajas y los de Solskjaer por el rendimiento intermitente. Sin embargo, la duda está en lo que le puedan ofrecer. Porque como es menester, se sabe que Grealish tiene su corazón con los ‘villanos’

Grealish es uno de los llamados a ser el futuro de la Premier. PANENKA

Liverpool y la necesidad de un central

Aunque el año pasado no fue nada generoso con el Liverpool, los ‘Reds’ han sabido reponerse de los pinchazos y han dado un golpe en liga. Actualmente se encuentran primeros, aunque empatados a puntos con el United (que tiene un partido menos). Sin embargo, con la mayoría de sus centrales en enfermería, los de Klopp analizan la llegada de un defensa a Anfield Road.

Ozan Kabak es uno de los llamados a cubrir ese espacio, lleno de habilidades para recuperar balones y visión panorámica en la salida, el defensor turco del Schalke es la opción más económica y latente para brindar una mano. Otro de los que suena (además de Botman) y es el más cotizado, es Upamecano, el defensor de Leipzig ha estado en los tabloides ingleses durante mucho tiempo a la espera de que sea una realidad.

Upamecano destaca en salida de balón pero es muy impulsivo en defensa. UCL

Si ponemos la balanza entre Upamecano y Kabak, lo vital para el Liverpool sería Upamecano. Pese a superar en dos años a Kabak, tiene un portentoso talento para apoyar en ataque y generar buenas transiciones, sin duda alguna, un lujo de central.

El mercado está empezando y las expectativas son enormes en torno a estos fichajes. La pregunta del millón es si llegarán este año. No se sabe. Pero lo que sí podemos afirmar es que no importa quién llegue, pues tendrá un duro trabajo para adaptarse a la mejor liga del mundo.